Dónde se instala la máquina de un recuperador de calor
La máquina de un recuperador de calor de doble flujo es una caja compacta —el propio recuperador, con sus dos ventiladores, el intercambiador y los filtros— de la que salen y entran cuatro conductos: dos que van al exterior y dos que van hacia el interior de la vivienda. Como es un equipo que trabaja de forma continua y discreta, casi siempre se instala oculto. Los dos sitios típicos son un falso techo (el de un pasillo, un baño o un lavadero) o un espacio técnico de la casa: una galería, un trastero, un altillo o la bajocubierta.
La ubicación no es un detalle menor ni algo que se improvise en obra: condiciona la longitud de los conductos, el reparto del aire, el acceso para cambiar los filtros y hasta conviene alejarla de los dormitorios. Por eso se decide sobre el plano, antes de instalar. Colocarla bien es parte de que la ventilación de una vivienda bien aislada funcione como debe. La regla de fondo es sencilla: la máquina debe quedar lo más centrada posible respecto a la red de conductos y con buen acceso, sin robar espacio útil a la casa.
Las ubicaciones más habituales de la máquina, comparadas
No hay un único sitio correcto: cada vivienda tiene su mejor emplazamiento según dónde estén la fachada, el desagüe y los conductos. Estas son las ubicaciones que más se repiten, con sus ventajas y lo que hay que vigilar en cada una antes de decidir.
| Ubicación posible | Ventajas | A tener en cuenta |
|---|---|---|
| Falso techo de pasillo o baño | Oculta la máquina, queda centrada en la vivienda y cerca de los conductos | Necesita altura de falso techo y un registro para acceder a los filtros |
| Galería o lavadero | Fácil acceso, suele haber desagüe cerca para los condensados y da a fachada | Puede quedar a la vista; conviene cuidar la sujeción antivibratoria |
| Trastero interior | Espacio holgado para el equipo y para el mantenimiento | Suele estar lejos de fachada, lo que alarga los dos conductos al exterior |
| Bajocubierta o altillo | Mucho espacio y libertad para trazar los conductos | Zona fría en invierno: hay que proteger de heladas y aislar bien los conductos |
| Armario técnico | Todo integrado y accesible, buena solución en reforma | Resta espacio útil a la vivienda y hay que prever ventilación y desagüe |
La mejor ubicación depende de dónde estén la fachada, el desagüe y los conductos en tu vivienda, y de la altura disponible. Se decide sobre el plano en el estudio, no en catálogo.
Lo más centrada posible respecto a los conductos
El principio que más manda a la hora de ubicar la máquina es acercarla al centro de gravedad de la instalación. Un recuperador de doble flujo reparte el aire por toda la casa a través de una red de conductos: impulsa aire nuevo a los dormitorios y el salón, y extrae el viciado de la cocina y los baños. Si la máquina queda en un extremo de la vivienda, algunos de esos recorridos se alargan mucho, y conductos más largos significan más pérdidas de carga, más material y un reparto de aire menos equilibrado.
Por eso se busca situarla en un punto lo más central posible respecto a las bocas de impulsión y extracción, normalmente sobre un pasillo, que suele ser la espina central de la casa. Desde ahí los conductos salen en abanico hacia las estancias con recorridos parecidos. Esto vale sobre todo para un sistema centralizado, con una sola máquina para toda la vivienda; si te planteas la alternativa de varios equipos pequeños, lo vemos en la comparativa entre recuperador centralizado o por estancia. En ambos casos, la máquina va donde el trazado de conductos sea más corto y limpio.
El falso techo: la opción más habitual en vivienda
En la mayoría de viviendas, el sitio elegido es un falso techo, casi siempre el del pasillo, un baño o un distribuidor. Tiene dos ventajas claras: oculta por completo la máquina y suele quedar en el centro de la casa. A cambio, exige dos cosas. La primera es altura: el equipo, más los conductos que salen de él, necesita un falso techo que baje lo suficiente. Como referencia orientativa, se suele contar con del orden de 30 a 40 cm de bajada en la zona donde va la máquina, aunque la cifra depende del modelo y del trazado.
La segunda es el acceso. Hay que dejar un registro —una trampilla— justo bajo la máquina para poder llegar a ella y cambiar los filtros sin desmontar el techo. Ese registro es imprescindible y conviene decidir su sitio en el proyecto, no improvisarlo. En obra nueva o en una reforma integral el falso techo se planifica desde el principio y todo encaja con holgura; en una reforma parcial hay que ver qué techos se pueden bajar y por dónde pasar los conductos hasta las bocas de impulsión y extracción de cada estancia.

Las dos tomas al exterior: admisión y expulsión sin cortocircuito
Un recuperador de doble flujo necesita dos conductos que atraviesen la envolvente hasta el exterior: uno para la admisión, que aspira el aire nuevo, y otro para la expulsión, que echa fuera el aire viciado ya sin su calor. Esto tiene una consecuencia directa en la ubicación: cuanto más cerca esté la máquina de una fachada, una cubierta o un patio, más cortos y sencillos son esos dos conductos. Colocarla en el fondo de la casa, lejos de cualquier muro exterior, complica y encarece esas dos salidas.
Hay un detalle que no se puede pasar por alto: las dos tomas exteriores tienen que quedar suficientemente separadas para evitar el cortocircuito, es decir, que el aire que se acaba de expulsar vuelva a entrar por la admisión. Si se juntan, el equipo estaría reciclando aire viciado y perdería eficacia. Por eso se separan en la fachada, se orientan de forma distinta o se distancian en vertical. La ventilación de las viviendas está regulada por el CTE DB-HS3 y por el RITE; los criterios de estas tomas y su separación los detallamos en la guía del CTE DB-HS3 de ventilación.
Condensados, vibraciones y protección de heladas
Un recuperador de doble flujo genera agua de condensación —al enfriarse el aire caliente que sale, parte de su humedad se condensa dentro del equipo—, así que su ubicación tiene que permitir evacuar ese agua. Lo ideal es que la máquina quede cerca de un desagüe (por eso una galería o un lavadero son sitios cómodos) o que se pueda conducir el condensado hasta uno con una pendiente adecuada. Si el equipo va en un falso techo, hay que prever por dónde saldrá ese tubo de desagüe antes de cerrar el techo.
Otros dos factores rematan la decisión. Uno es la sujeción: la máquina se cuelga o se apoya con elementos antivibratorios y se aleja de los dormitorios, para que las vibraciones no se transmitan a la estructura. El otro es la temperatura del sitio. Si la unidad va en una bajocubierta, un altillo o un trastero sin calefactar, en invierno estará en zona fría: hay que proteger el equipo y los conductos frente a heladas y aislarlos bien, para que no se pierda por el camino el calor que el recuperador acaba de recuperar.
En un piso o en un unifamiliar: la ubicación en cada caso
La casuística cambia según el tipo de vivienda. En un piso el espacio es más ajustado y casi siempre la máquina acaba en el falso techo de un pasillo, un baño o la cocina, con las dos tomas saliendo a fachada o a un patio. Cuando no hay sitio para conductos ni para bajar falsos techos, a veces se recurre a un recuperador de pared, que integra la máquina en el propio muro y prescinde de la red de conductos. En un unifamiliar hay más margen: caben un trastero, una galería, un altillo o la bajocubierta, y es más fácil centrar la máquina y repartir bien los conductos.
En todos los casos la mejor ubicación es la que concilia cuatro cosas: quedar centrada respecto a los conductos, tener acceso para los filtros, estar cerca de fachada para las dos tomas y poder evacuar los condensados. Eso no se resuelve mirando un catálogo, sino sobre el plano de tu casa. Si estás valorando instalar un recuperador y quieres saber dónde encajaría la máquina en tu vivienda y qué recorrido tendrían los conductos, solicita tu estudio gratis y lo estudiamos contigo sin compromiso.

Preguntas frecuentes
¿Dónde se instala la máquina de un recuperador de calor?
La ubicación de la máquina de un recuperador de calor de doble flujo suele ser un falso techo (el de un pasillo, un baño o un lavadero) o un espacio técnico de la vivienda: una galería, un trastero, un altillo o la bajocubierta. Se busca que quede lo más centrada posible respecto a la red de conductos, con acceso para cambiar los filtros, cerca de una fachada para las dos tomas al exterior y con posibilidad de evacuar los condensados. Casi siempre va oculta y se decide sobre el plano, antes de instalar.
¿Cuánta altura de falso techo necesita la máquina?
Depende del modelo y del trazado de los conductos, pero como referencia orientativa se suele contar con del orden de 30 a 40 cm de bajada de falso techo en la zona donde va la máquina, para que quepan el equipo y las conexiones. Además hay que dejar un registro accesible justo debajo para poder llegar a los filtros. Si la vivienda no tiene altura suficiente para bajar tanto el techo en un punto, se estudian ubicaciones alternativas como un trastero, una galería o un armario técnico.
¿Puede ir el recuperador en el trastero o la bajocubierta?
Sí, y en viviendas unifamiliares es muy habitual. Un trastero, un altillo o la bajocubierta ofrecen espacio holgado para el equipo y para el mantenimiento. El punto a vigilar es doble: suelen quedar más lejos de las estancias, lo que alarga los conductos, y si no están calefactados son zonas frías en invierno, así que hay que proteger la máquina y los conductos frente a heladas y aislarlos bien. También conviene resolver la evacuación de los condensados y la separación de las dos tomas al exterior.
¿Por qué las dos tomas al exterior no pueden estar juntas?
Porque se produciría un cortocircuito: el aire viciado que la máquina acaba de expulsar volvería a entrar por la toma de admisión, y el equipo estaría reciclando aire malo en lugar de renovarlo. Por eso la admisión de aire nuevo y la expulsión del viciado se separan en la fachada, se orientan de forma distinta o se distancian en vertical. La ventilación de las viviendas está regulada por el CTE DB-HS3 y por el RITE, que fijan criterios sobre estas tomas y su separación.
¿Dónde se pone el recuperador en un piso?
En un piso el espacio es más ajustado, así que la máquina casi siempre acaba en el falso techo de un pasillo, un baño o la cocina, con las dos tomas saliendo a fachada o a un patio y lo más centrada posible respecto a los conductos. Cuando no hay sitio para una red de conductos ni para bajar falsos techos, una alternativa es un recuperador de pared, que integra el equipo en el muro y ventila estancia por estancia sin conductos. La solución concreta depende de la distribución del piso.
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