Silicona o masilla: la diferencia que decide si podrás pintar
Cuando hay que sellar una junta en una ventana, la costumbre es comprar «silicona» sin pensar más, pero silicona y masilla no son sinónimos ni sirven para lo mismo. La silicona es un elastómero: se mantiene flexible una vez curada, absorbe el movimiento de la carpintería frente a la temperatura y repele el agua de lluvia. A cambio, ninguna pintura agarra bien sobre ella: si más adelante quieres pintar ese remate, tendrás que picarlo y empezar de nuevo.
La masilla acrílica, la que usa un pintor para tapar grietas antes de pintar, es justo lo contrario: se lija, se pinta sin problema y es barata, pero apenas tiene elasticidad y resiste mal el agua directa, así que en una junta que se mueve o que recibe lluvia se agrieta enseguida. Esa distinción, tan simple, es la que decide si el sellado de tu ventana aguanta años o hay que rehacerlo a los pocos meses.
Qué producto usar en cada punto de la ventana
La regla práctica es sencilla: silicona para lo que da a la calle y toca agua, acrílico para lo que da al interior y vas a pintar. El sello exterior entre el marco y la fábrica, y el encuentro entre el vidrio y el perfil, reciben lluvia directa y se mueven con la dilatación térmica, así que piden silicona neutra. El remate interior contra el yeso o la pintura de la pared, en cambio, apenas se mueve y no recibe agua, así que la masilla acrílica pintable es la opción correcta.
Existe un producto intermedio para cuando necesitas las dos cosas a la vez: poliuretano o MS polímero (polímero modificado con silano). Son tan elásticos como la silicona, pero sí admiten pintura y tienen buena adherencia sobre casi cualquier material. Cuestan más que la silicona o el acrílico, y su uso típico es una junta exterior que además vas a rematar con pintura, por ejemplo en un premarco visto.
| Producto | Elasticidad | ¿Se pinta? | Resiste agua directa | Dónde usarlo |
|---|---|---|---|---|
| Silicona (neutra) | Alta | No | Sí | Sello exterior, encuentro vidrio-marco |
| Masilla acrílica | Baja | Sí | No | Remate interior contra el yeso, junta pequeña que se pintará |
| Poliuretano / MS polímero | Alta | Sí | Sí | Junta exterior que también se va a pintar o rematar |
Cifras orientativas de comportamiento general del producto; el rendimiento exacto depende de la marca y de la preparación de la junta.
Por qué un sellador no es la estanqueidad real
Conviene no confundir el sellador con la estanqueidad de la ventana. En un montaje bien resuelto, la barrera frente al aire y al agua la dan las bandas o cintas de sellado que se colocan en el perímetro, entre el premarco y la fábrica: una banda estanca al vapor por el lado interior, y otra transpirable pero estanca al agua por el lado exterior. El cordón de silicona o masilla que ves por fuera es, sobre todo, el acabado visible de ese sistema, no la solución de estanqueidad en sí misma.
Por eso, si tu ventana silba con el viento o entra aire frío y la única respuesta que te dan es «échale más silicona», es un parche que tapa el síntoma, no el problema de fondo. Repasa las causas reales en la guía sobre cómo sellar ventanas para el aire frío antes de gastar tubos de silicona sin necesidad.

Cómo preparar la junta antes de aplicar el sellador
El fallo más habitual no es elegir mal el producto, sino aplicarlo sobre una junta sucia o húmeda. El sellador necesita una superficie limpia, seca y libre de polvo, grasa o restos de un sellado anterior para agarrar bien; si se aplica sobre suciedad, se despega en semanas por muy buena que sea la silicona. Antes de aplicar cualquier producto, limpia la junta con un paño y un disolvente suave y déjala secar del todo.
Dos detalles técnicos marcan la diferencia. El primero es el fondo de junta: un cordón de espuma de polietileno que se encaja al fondo antes de sellar, para que el producto solo se pegue a los dos laterales de la junta y no al fondo; si se pega por tres caras, se rompe con el primer movimiento. El segundo es el ancho de la junta: un cordón demasiado fino o demasiado grueso para el hueco también termina agrietándose.
- Limpia y seca bien la junta, sin polvo ni restos de sellado anterior
- Coloca el fondo de junta si la profundidad del hueco lo permite
- Aplica cinta de carrocero a los lados para un acabado recto
- Aplica el cordón de sellador de forma continua, sin cortes
- Alisa con espátula o dedo humedecido antes de que empiece a curar
- Retira la cinta de carrocero enseguida, sin esperar a que seque
Silicona neutra o acética: cuál elegir
No toda la silicona es igual por dentro. La acética, la que huele a vinagre al aplicarla, cura liberando ácido acético, y ese ácido puede atacar el aluminio sin anodizar, algunos revestimientos metálicos y la piedra natural, dejando manchas o corrosión con el tiempo. Es barata y muy habitual, pero no es la más segura para carpintería de ventanas.
La silicona neutra cura sin liberar ácido y es compatible con prácticamente todos los materiales de carpintería: PVC, aluminio lacado o anodizado, madera y piedra. Cuesta algo más, pero es la opción segura por defecto para sellar una ventana, sobre todo si el marco es de aluminio o hay piedra natural cerca. Si además cuidas el mantenimiento de la carpintería de PVC o aluminio, el sellado dura más años sin necesidad de rehacerlo.
Cuándo llamar a un profesional
Resellar una junta puntual con el producto correcto es una tarea de bricolaje razonable. Pero si el sellado se agrieta o se despega cada pocos meses por el mismo sitio, si aparece humedad o condensación alrededor del marco, o si el problema no es una junta puntual sino toda la carpintería, el sellador ya no es la solución: el origen está en el montaje, en las bandas del perímetro o en la propia ventana.
En esos casos, lo razonable es que lo valore un profesional antes de seguir aplicando silicona sobre silicona. Si quieres que revisemos el estado de tus ventanas y te digamos si el problema se arregla con un buen sellado o necesita algo más, solicita tu estudio gratis y te lo valoramos sin compromiso.

Preguntas frecuentes
¿Puedo usar la misma silicona por dentro y por fuera de la ventana?
Puedes, pero no es lo más eficiente. Fuera, donde hay lluvia y movimiento por temperatura, la silicona neutra es la opción correcta. Dentro, contra el yeso o la pintura de la pared, casi siempre es mejor la masilla acrílica, porque se pinta y el movimiento ahí es mínimo. Usar silicona en el remate interior significa que luego no podrás pintar encima sin picarla primero.
¿Por qué no se puede pintar sobre la silicona?
Porque la silicona cura como una superficie elástica y de baja tensión superficial, y la pintura no encuentra dónde agarrarse: se descascarilla o no llega a secar bien. Si necesitas que la junta se pueda pintar, la opción es masilla acrílica (para interiores con poco movimiento) o poliuretano/MS polímero (para exteriores con movimiento que también quieras rematar).
¿Qué es el fondo de junta y hace falta siempre?
Es un cordón de espuma de polietileno que se encaja en el fondo del hueco antes de aplicar el sellador. Su función es evitar que el producto se pegue también al fondo de la junta: si se pega por tres caras en vez de por los dos laterales, se rompe con el primer movimiento de la carpintería. Es recomendable siempre que la profundidad de la junta lo permita.
¿Silicona neutra o acética, cuál elijo?
Por defecto, neutra. La acética cura liberando ácido acético (de ahí el olor a vinagre) y puede atacar el aluminio sin anodizar, ciertos revestimientos metálicos y la piedra natural. La neutra es compatible con todos los materiales habituales en carpintería de ventanas y es la opción segura, aunque cueste algo más.
¿Cuándo debo llamar a un profesional en vez de resellar yo mismo?
Si el sellado se agrieta o se despega repetidamente en el mismo punto, si notas condensación o humedad alrededor del marco, o si el problema afecta a toda la ventana y no a una junta puntual, resellar no va a solucionarlo: el origen está en el montaje o en la propia carpintería, y conviene que lo valore un profesional.
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