El método para localizar la fuga: seca y usa papel de cocina
Un radiador que gotea puede parecer siempre la misma avería, pero no lo es: la gravedad depende por completo de por dónde sale el agua. El primer paso, antes de tocar nada, es secar bien todo el radiador con un paño: el cuerpo, las llaves, el purgador de arriba y las roscas entre elementos si es de aluminio o hierro por módulos. Muchas fugas que parecen constantes en realidad son un resto de agua de una purga anterior o de condensación, y secarlo todo evita confusiones antes de empezar a diagnosticar.
Con el radiador seco, coloca papel de cocina bajo cada punto sospechoso: debajo del purgador, bajo la tuerca de la llave de entrada y del detentor de salida, junto a las roscas entre elementos, y en la parte baja del cuerpo. Espera un par de horas, o mejor toda una noche, sin tocar nada, y revisa qué papel se ha mojado. Es el paso que casi nadie hace, y por eso se acaban cambiando radiadores enteros sin necesidad: el papel te dice el punto exacto, y ese punto es lo que determina si basta con apretar una tuerca o si hay que sustituir la pieza.
- Seca el radiador entero con un paño, incluidos el purgador, las llaves y las roscas.
- Coloca un trozo de papel de cocina bajo cada punto sospechoso: purgador, llave de entrada, detentor de salida, roscas entre elementos y parte baja del cuerpo.
- Espera unas horas, idealmente toda una noche, sin mover ni tocar el radiador.
- Revisa qué papel está mojado: ese es el punto exacto de la fuga, no hace falta adivinar.
Por el purgador: la avería más leve
El purgador está arriba del radiador y es, con diferencia, el punto de fuga más habitual y menos preocupante. Casi siempre se debe a que quedó mal cerrado después de purgar el aire del circuito, o a que la junta interna del purgador, o el propio mecanismo, se han desgastado con los años de apertura y cierre. Si has purgado el radiador hace poco y ahora gotea justo por ahí, revisa primero cómo purgar un radiador correctamente antes de pensar en cambiar ninguna pieza.
La solución suele ser sencilla: apretar el purgador con cuidado, sin forzar, porque es una pieza pequeña y se puede partir. Si sigue goteando después de apretarlo bien, lo habitual es cambiar el purgador entero, una pieza barata y rápida de sustituir. Un purgador que no cierra bien también puede dejar entrar aire al circuito, así que si además notas que el radiador no calienta por arriba, es probable que ambos síntomas tengan el mismo origen.
Por la llave o la válvula: se repara sin cambiar el radiador
Si el goteo sale por la llave de entrada (el racor que conecta el tubo al radiador) o por el detentor de salida, la causa habitual es que se ha secado el prensaestopas, la pequeña junta que sella el eje de la llave, o que la junta del racor ha perdido estanqueidad con el tiempo. Es un punto muy común de fuga, sobre todo en instalaciones con algunos años, y no implica ningún problema con el radiador en sí, solo con esa pieza de conexión.
La reparación es, de nuevo, sin cambiar el radiador: se aprieta ligeramente la tuerca del prensaestopas con una llave adecuada, o se sustituye la junta del racor, una pieza económica. Si tienes instalada una válvula termostática, conviene revisar también su junta de conexión, porque es un punto de fuga frecuente en ese tipo de válvulas. En ningún caso hay que sustituir el radiador por una fuga en la llave: es mano de obra menor.

Por las roscas o uniones entre elementos: trabajo de taller
En los radiadores de aluminio o hierro fundido formados por varios elementos o módulos, cada unión entre piezas lleva una junta que, con los años de dilataciones por el calor, se degrada y pierde estanqueidad. Si el goteo sale justo por una de esas roscas intermedias, entre un elemento y el siguiente, y no por arriba ni por las llaves de conexión, es probable que sea esta la causa: una junta interna gastada, no un defecto del propio radiador.
A diferencia del purgador o la llave, esta reparación no se hace con el radiador en la pared: hay que desmontarlo, vaciarlo, separar los elementos, sustituir la junta afectada y volver a montarlo con la estanqueidad comprobada. Es trabajo de taller, no de bricolaje casero, porque un mal montaje puede generar una fuga peor que la original. No es una avería grave, pero sí requiere manos con experiencia y las herramientas adecuadas.
Por el cuerpo del radiador: la señal grave y su causa raíz
Si el goteo sale del propio cuerpo metálico del radiador, y sobre todo si es «por abajo sin más», sin que se vea ninguna llave ni rosca cerca, la causa suele ser un poro o una picadura por corrosión interna, habitual en la parte baja porque ahí se acumulan los lodos con el tiempo. Este es el único de los cuatro puntos que es realmente grave: un radiador picado por dentro no se repara con masilla ni sellador, porque la corrosión sigue avanzando por debajo de cualquier parche. La solución, en este caso, es sustituir el radiador.
Pero conviene ir más allá del radiador concreto: si se ha picado por corrosión, es probable que el circuito tenga agua con oxígeno disuelto y lodos, la causa raíz real. Merece la pena revisar el vaso de expansión, instalar o limpiar el desfangador y valorar el tratamiento del agua del circuito de tu instalación de aerotermia, tal como recomienda el RITE para este tipo de instalaciones. Si no se aborda esa causa raíz, es cuestión de tiempo que aparezca otra fuga en otro radiador. También conviene vigilar la presión del circuito: una presión inestable suele acompañar a este problema.
| Punto de la fuga | Causa habitual | Gravedad | Solución |
|---|---|---|---|
| Purgador (arriba) | Quedó mal cerrado al purgar, o junta y mecanismo gastados | Leve | Apretar con cuidado o cambiar el purgador |
| Llave o válvula (entrada/salida) | Prensaestopas seco o junta del racor gastada | Leve-media | Apretar la tuerca o sustituir la junta, sin cambiar el radiador |
| Roscas entre elementos | Junta interna degradada por las dilataciones | Media | Desmontar y sustituir la junta; trabajo de taller |
| Cuerpo del radiador (picadura) | Corrosión interna por lodos y oxígeno en el agua | Grave | Sustituir el radiador y revisar la causa raíz del circuito |
Aprieta las tuercas con cuidado: pasarse de fuerza puede romper el latón y convertir un goteo en un chorro. Si el origen es el cuerpo del radiador, es trabajo de técnico.
Qué hacer ahora mismo si el radiador gotea
En cuanto detectes el goteo, cierra las llaves de entrada y de salida de ESE radiador para aislarlo del resto del circuito: así el resto de la vivienda sigue calentando con normalidad mientras decides el siguiente paso. Coloca un recipiente debajo para recoger el agua y evitar daños al suelo, y vigila la presión del circuito en el manómetro de la caldera o del sistema de aerotermia durante los días siguientes, porque una caída sostenida indica que la fuga sigue activa.
Sé prudente: el agua puede salir caliente y el circuito está a presión, así que evita quemarte y no fuerces las tuercas pensando que aprietas la fuga; una tuerca pasada de rosca rompe el latón y convierte un goteo controlado en un chorro. Si tras localizar el punto con el papel de cocina resulta que es el cuerpo del radiador el que gotea, no lo intentes reparar tú mismo: es una avería que requiere valoración técnica antes de decidir si se sustituye.

Preguntas frecuentes
¿Cómo sé exactamente por dónde gotea mi radiador?
Seca bien todo el radiador con un paño (cuerpo, purgador, llaves y roscas) y coloca papel de cocina bajo cada punto sospechoso. Espera unas horas, idealmente toda la noche, y revisa qué papel se ha mojado: ese es el punto exacto de la fuga. Es un paso sencillo que casi nadie hace, y por eso se acaban cambiando radiadores enteros sin necesidad de hacerlo.
¿Es grave que un radiador gotee por el purgador?
No suele serlo. El purgador, en la parte de arriba del radiador, gotea normalmente porque quedó mal cerrado tras una purga o porque su junta o mecanismo están desgastados. Se soluciona apretándolo con cuidado o cambiando la pieza, que es barata y se sustituye en minutos, sin necesidad de tocar el resto del radiador.
¿Se puede reparar una fuga por la llave sin cambiar el radiador?
Sí. Una fuga por la llave de entrada o por el detentor de salida suele deberse a un prensaestopas seco o a una junta del racor gastada. Se repara apretando ligeramente la tuerca del prensaestopas o sustituyendo la junta, ambas intervenciones menores que no requieren cambiar el radiador.
¿Por qué es grave que un radiador gotee por el cuerpo?
Porque casi siempre significa que el metal está picado por corrosión interna, sobre todo en la parte baja, donde se acumulan los lodos. Un radiador picado no se repara con masilla, ya que la corrosión sigue avanzando: hay que sustituirlo. Además, suele ser señal de que el circuito tiene agua con oxígeno y lodos, así que conviene revisar el vaso de expansión y el desfangador para que no vuelva a pasar en otro radiador.
¿Qué hago nada más ver que gotea un radiador?
Cierra las llaves de entrada y salida de ese radiador para aislarlo sin afectar al resto de la casa, pon un recipiente debajo y vigila la presión del circuito los días siguientes. No fuerces las tuercas: pasarte de apriete puede romper el latón y convertir el goteo en un chorro. Localiza primero el punto exacto con el método del papel antes de decidir si es una tontería o hace falta técnico.
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