Antes de purgar: apaga la calefacción y deja enfriar los radiadores
El primer paso, antes de tocar ningún purgador, es apagar la calefacción y esperar a que los radiadores se enfríen por completo. Purgar en caliente es la causa más habitual de quemaduras, porque el agua y el metal del radiador están a una temperatura que puede dañar la piel justo en el punto donde vas a manipular la llave de purga. No merece la pena el riesgo por ahorrar unos minutos.
Además de la seguridad, hay una razón técnica: con la bomba de calor o la caldera en marcha, el agua sigue circulando por el circuito y el aire no termina de subir y acumularse en la parte alta del radiador, que es donde tiene que estar para poder purgarlo con eficacia. Deja pasar al menos un par de horas desde que apagas la calefacción. Este procedimiento es el mismo tanto si tu sistema es una caldera convencional como si es una instalación de aerotermia con radiadores.
El orden importa: del radiador más bajo y cercano al más alto y lejano
No basta con purgar radiador por radiador sin criterio. El orden correcto es empezar por el radiador más bajo y más cercano al generador -la caldera o la unidad de aerotermia- y terminar por el más alto y más alejado. Purgar en el orden equivocado empuja el aire de un circuito hacia otro que ya estaba purgado, y acabas repitiendo el proceso varias veces sin necesidad.
En una vivienda de varias plantas, esto se traduce en un criterio sencillo: primero todos los radiadores de la planta baja, y solo después los de la planta alta, siguiendo siempre de más cerca a más lejos del generador dentro de cada planta. El purgador está siempre en el extremo superior del radiador, en el lado contrario a la válvula de entrada de agua.
Paso a paso: cómo purgar un radiador correctamente
Con la calefacción apagada, los radiadores fríos y siguiendo el orden anterior, estos son los pasos para purgar cada radiador. El procedimiento es el mismo para radiadores de acero, hierro fundido o aluminio; si tu vivienda tiene suelo radiante en lugar de radiadores, el purgado es distinto y lo explicamos en la guía de purgar el suelo radiante.
Si el purgador es antiguo y cuesta girarlo, no fuerces con alicates: puedes redondear la cabeza y dejarlo inservible. Es preferible aplicar unas gotas de aceite penetrante, esperar unos minutos y volver a intentarlo con la llave de purga o un destornillador plano en buen estado.
- Coloca un recipiente y un trapo bajo el purgador, en el extremo superior del radiador, para recoger el agua que salga.
- Abre despacio con la llave de purga o un destornillador plano, girando como mucho un cuarto de vuelta.
- Deja salir el aire: oirás un silbido que va perdiendo fuerza a medida que sale el aire acumulado.
- Cierra el purgador en cuanto salga un chorro constante de agua sin burbujas, sin dejarlo goteando.
- Repite el proceso en el resto de radiadores siguiendo el orden de más bajo y cercano a más alto y lejano.

El paso que casi nadie explica: revisar y reponer la presión
Al purgar un radiador dejas salir aire, pero también sale algo de agua del circuito, y eso hace que la presión baje. Es el paso que la mayoría de guías se saltan y el más importante de todo el proceso: al terminar de purgar todos los radiadores, mira el manómetro de la caldera o de la unidad de aerotermia y compara la lectura con la presión que indique el fabricante para tu instalación.
Si la presión ha bajado, repón agua hasta el valor indicado, normalmente con la llave de llenado del propio equipo. Si purgas varios radiadores seguidos sin reponer presión entre medias, el sistema puede quedarse sin presión suficiente y la máquina llegar a pararse o dar un error; en aerotermia esto está relacionado con lo que explicamos en baja presión en el circuito de aerotermia. Con la presión repuesta, vuelve a encender la calefacción y comprueba a los pocos minutos que todos los radiadores calientan de manera uniforme.
Cuándo purgar y cuándo lo que tienes no es aire
Conviene purgar los radiadores al empezar la temporada de calefacción, cuando notas que un radiador está frío en la parte de arriba y caliente en la de abajo, o si oyes un borboteo dentro del radiador al encender la calefacción. Son la señal clásica de aire acumulado; en instalaciones con radiadores de aluminio conviene estar algo más pendiente, porque este material tiende a generar pequeñas burbujas de gas con algo más de frecuencia que el acero.
Pero cuidado con el diagnóstico al revés: si el radiador está frío por abajo y caliente por arriba, eso no es aire, es lodo o barro acumulado en la parte baja del circuito, y por mucho que purgues no vas a solucionarlo. En ese caso el problema y la solución son distintos a los de este artículo: los explicamos en la guía sobre el radiador que no calienta por arriba.
| Síntoma | Causa probable | Qué hacer |
|---|---|---|
| Frío arriba, caliente abajo | Aire acumulado en el radiador | Purgar siguiendo los pasos de esta guía |
| Frío abajo, caliente arriba | Lodo o barro en el circuito | Purgar no lo soluciona; requiere otro diagnóstico |
| Borboteo al encender la calefacción | Aire en el circuito | Purgar el radiador |
| Presión general de la instalación baja | Vaso de expansión o posible fuga, no aire | Revisar el manómetro y, si persiste, avisar a un técnico |
| Hay que purgar el mismo radiador cada pocas semanas | Entrada crónica de aire o vaso de expansión en mal estado | No es normal: avisar a un técnico |
Si tras purgar el radiador sigue sin calentar de manera uniforme, o la sensación de frío persiste en la parte baja, no insistas con la llave de purga: es momento de que lo revise un técnico.
Purgador manual o automático, y cuándo pedir ayuda
La mayoría de radiadores llevan un purgador manual: un tornillo o una llave en el extremo superior que abres tú mismo con la llave de purga o un destornillador plano, como se ha explicado en esta guía. Algunas instalaciones incorporan además purgadores automáticos, con un mecanismo de flotador que libera el aire acumulado por sí solo sin que tengas que intervenir; son habituales en puntos altos del circuito de difícil acceso, aunque conviene revisarlos de vez en cuando porque también pueden gripar.
Si te encuentras purgando el mismo radiador cada pocas semanas, eso no es normal: indica una entrada crónica de aire en el circuito o un vaso de expansión en mal estado, y ahí ya conviene que lo revise un técnico en lugar de seguir purgando de forma repetida. Si quieres que valoremos tu instalación de aerotermia con radiadores, solicita tu estudio gratis y te ayudamos a ver qué está pasando.

Preguntas frecuentes
¿Cómo se purga un radiador paso a paso?
Apaga la calefacción y espera a que el radiador esté frío. Coloca un recipiente bajo el purgador, en el extremo superior, y ábrelo despacio con la llave de purga o un destornillador plano. Deja salir el aire hasta que cese el silbido y salga un chorro constante de agua sin burbujas, y entonces cierra. Repite en el resto de radiadores empezando por el más bajo y cercano a la caldera o la aerotermia, y termina revisando y reponiendo la presión del circuito.
¿Por qué hay que apagar la calefacción antes de purgar?
Por dos motivos. El de seguridad: purgar en caliente es la causa más habitual de quemaduras, porque el agua y el metal están a una temperatura que puede dañar la piel. Y el técnico: con la bomba en marcha el agua sigue circulando y el aire no llega a subir y acumularse en la parte alta del radiador, que es donde debe estar para purgarlo con eficacia. Espera a que esté frío antes de empezar.
¿Por qué baja la presión después de purgar los radiadores?
Porque al dejar salir el aire también sale algo de agua del circuito, y eso reduce la presión del sistema. Es un paso que muchas guías no mencionan, pero es el más importante: al terminar hay que mirar el manómetro y reponer agua hasta la presión que indique el fabricante de tu caldera o unidad de aerotermia. Si purgas varios radiadores sin reponer presión, el sistema puede quedarse corto y la máquina llegar a pararse o dar un error.
¿Cómo sé si es aire o es lodo en el radiador?
Si el radiador está frío arriba y caliente abajo, es aire acumulado y purgar lo soluciona. Si es al revés -frío abajo y caliente arriba- no es aire, es lodo o barro acumulado en la parte baja del circuito, y por mucho que purgues no se arregla; ese caso requiere otro procedimiento, que explicamos en la guía sobre el radiador que no calienta por arriba.
¿Cada cuánto hay que purgar los radiadores?
Lo habitual es purgar al empezar la temporada de calefacción, y puntualmente si notas un radiador frío por arriba o un borboteo al encenderlo. Si tienes que purgar el mismo radiador cada pocas semanas, eso no es normal: suele indicar una entrada crónica de aire en el circuito o un vaso de expansión en mal estado, y en ese caso conviene que lo revise un técnico.
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