Baja presión en el circuito de la aerotermia: por qué aparece
La aerotermia trabaja con un circuito hidráulico cerrado: el agua circula entre la bomba de calor, los emisores (suelo radiante, radiadores o fancoils) y, si lo hay, el depósito de inercia, siempre presurizada. Esa presión la lees en el manómetro, una esfera con una aguja que suele estar en la unidad interior. Cuando todo está bien, la aguja se mantiene estable en su rango. Si un día la ves caída, es la señal de que en ese circuito ha pasado algo: no es un fallo del compresor ni del gas refrigerante, sino del agua que mueve el calor por la casa.
La clave para entenderlo es que el circuito es cerrado y el agua es prácticamente incompresible. Por eso, si la presión baja, solo hay dos explicaciones de fondo: o falta agua (se ha escapado por algún sitio) o el aire que había disuelto se ha recolocado y ocupa un volumen distinto. A partir de ahí, las causas concretas son cuatro, que vemos más abajo. Una presión demasiado baja no es un capricho del aparato: si el circuito pierde presión, la bomba puede dejar de circular bien el agua, calentar mal o incluso bloquearse por seguridad, así que conviene resolverlo pronto.
Qué presión es normal en el circuito de una aerotermia
De forma orientativa, el circuito hidráulico de una aerotermia doméstica suele estar entre 1 y 1,5 bar con el agua en frío (el equipo parado y templado). Es el mismo orden de magnitud que verías en una caldera. Ese valor no es universal: el instalador lo ajusta según tu equipo, la altura de la instalación y el tipo de emisores, así que el número exacto lo marca la ficha de tu bomba de calor. Lo importante es conocer tu rango de referencia y vigilar que la aguja se mantenga dentro de él.
Un detalle que despista a mucha gente: la presión sube al calentar. Cuando el circuito se pone en marcha y el agua alcanza temperatura, se dilata y la aguja sube unas décimas (del orden de 0,3-0,5 bar, orientativo). Es normal y no es una avería. Por eso las comprobaciones se hacen siempre en frío. Si en frío ves menos de 1 bar, el circuito está bajo de presión y toca rellenar. Si al calentar se dispara muy por encima de lo normal y salta la válvula de seguridad, el problema es el contrario y suele apuntar al vaso de expansión.
Las causas más habituales de baja presión
Casi siempre la baja presión responde a una de estas cuatro causas. La primera es el aire en el circuito: el agua lleva aire disuelto que, con el tiempo y el calor, se va soltando y sube a los puntos altos; al reorganizarse, la presión cae. La segunda son las pequeñas fugas: una junta que suda, un purgador que gotea o una conexión que pierde muy despacio pueden bajar la presión durante semanas sin que veas un charco. La tercera es el vaso de expansión con poca o ninguna precarga, que deja de absorber la dilatación del agua. Y la cuarta, una válvula de seguridad que gotea y va soltando agua del circuito.
| Síntoma | Causa probable | Qué hacer |
|---|---|---|
| La presión baja poco a poco a lo largo de semanas | Aire disuelto que se va soltando o una microfuga muy pequeña | Rellenar, purgar y anotar cada cuántos días vuelve a bajar |
| Cae de golpe y hay humedad o agua bajo la unidad | Fuga en una junta, un purgador o una conexión | Localizar el goteo; si no es accesible, avisar al técnico |
| Sube mucho al calentar y salta la válvula de seguridad | Vaso de expansión con poca precarga o sin ella | Revisión del vaso por el técnico (recarga o sustitución) |
| Emisores fríos por zonas y ruido de agua o borboteo | Aire acumulado en el circuito | Purgar los emisores y el purgador automático |
| La válvula de seguridad gotea de forma constante | Presión alta o válvula defectuosa | Comprobar la presión; si sigue, cambiar la válvula (técnico) |
Tabla orientativa para localizar el origen, no un diagnóstico cerrado. Si tras rellenar y purgar la presión vuelve a caer en pocos días, deja de ser una tarea de usuario: hay una fuga o un vaso de expansión que revisar.
Cómo rellenar el circuito por la llave de llenado, paso a paso
Rellenar es la primera respuesta cuando la presión ha bajado por debajo de tu rango. Empieza con el equipo parado y el agua en frío, y localiza la llave de llenado: es una llave o grifo (a veces con un latiguillo flexible) que conecta el agua de la red con el circuito de calefacción; suele estar bajo la unidad interior. Ten a la vista el manómetro antes de tocar nada, porque vas a ir mirándolo mientras rellenas. Si no identificas la llave de llenado con seguridad, no fuerces nada: consulta el manual de tu equipo o pregunta al instalador antes de abrir válvulas.
Abre la llave despacio. Oirás entrar el agua y verás subir la aguja del manómetro poco a poco. Ve hasta el valor de referencia en frío (orientativamente 1-1,5 bar, o el que marque tu ficha) y cierra la llave con cuidado de no pasarte, porque un exceso de presión también da problemas y puede hacer saltar la válvula de seguridad. Muy importante: vuelve a cerrar bien la llave de llenado al terminar. Si queda entreabierta, el circuito se sigue llenando de agua de red poco a poco, sube la presión sin control y encima entra agua nueva con cal y aire, que es justo lo que no quieres.

Cómo purgar el aire del circuito paso a paso
Rellenar y purgar van de la mano: casi siempre que entra agua nueva conviene sacar el aire, y el aire acumulado es por sí solo una causa de baja presión y de emisores que calientan mal. Con el equipo parado y frío, ve emisor por emisor. En los radiadores, abre el purgador manual (el tornillo o llave de la parte superior) con la llave o un destornillador, con un recipiente y un trapo debajo; primero saldrá aire con un silbido y luego un hilo de agua: en cuanto salga agua limpia y continua, cierra. En suelo radiante el aire se purga por el colector, circuito a circuito. Muchas aerotermias llevan además un purgador automático en la unidad interior que va sacando aire solo.
Al purgar sale agua del circuito, así que la presión baja mientras trabajas: es normal. Por eso el orden lógico es purgar y luego volver a rellenar hasta el rango correcto, comprobando el manómetro al final con el equipo otra vez en frío. Si tras purgar y ajustar la presión sigues oyendo ruido de agua o notando emisores fríos por zonas, repite el purgado pasados unos días, porque el aire tarda en reunirse en los puntos altos. Un circuito bien purgado calienta parejo, hace menos ruido y mantiene la presión más estable. Tienes más rutinas de este tipo en la guía de mantenimiento de la aerotermia.
Cuándo es cosa tuya y cuándo llamar al técnico
Rellenar por la llave de llenado y purgar el aire de forma puntual es una tarea de usuario: si la presión ha bajado una vez, la ajustas, purgas y sigues vigilando. La frontera está en la repetición. Si rellenas y en pocos días vuelve a caer, no insistas en rellenar sin más: eso indica una fuga o un vaso de expansión que no está haciendo su trabajo, y ahí entra el técnico. También es suyo, no tuyo, el caso en que la presión sube demasiado al calentar y salta la válvula de seguridad: casi siempre es el vaso de expansión, que necesita recarga de presión o sustitución, algo que no se hace desde la llave de llenado.
Llama también al técnico si ves agua o humedad bajo la unidad o en las conexiones, si la válvula de seguridad gotea de forma constante, o si el equipo muestra un código de error asociado a la presión o a la falta de caudal. Un vaso mal dimensionado o una purga que no se hizo en la puesta en marcha son fallos que arrastran presión inestable desde el principio; lo vemos en la guía de errores de instalación de la aerotermia. Y si el síntoma va más allá de la presión (el equipo no arranca, no calienta o se comporta raro), repasa antes la guía general de problemas de la aerotermia para ubicar dónde está el fallo.
Resumen: qué hacer si te baja la presión
En orden: comprueba el manómetro en frío y confirma que estás por debajo de tu rango (orientativamente 1-1,5 bar). Si es así, rellena despacio por la llave de llenado hasta el valor correcto y ciérrala bien. Purga el aire de emisores y purgadores, y vuelve a ajustar la presión. Anota cuánto aguanta: si se mantiene, era aire y ya está; si vuelve a caer en pocos días, hay una fuga o un vaso de expansión que revisar. Una instalación bien purgada en la puesta en marcha y con el vaso correctamente dimensionado da muy pocos sustos de presión, algo que se cuida en una buena instalación de aerotermia.
Si tu aerotermia repite el problema, si no localizas la llave de llenado o el vaso, o si prefieres que lo revise alguien antes de tocar nada, podemos ayudarte. Nuestra red de instaladores valora el estado del circuito, comprueba el vaso de expansión y la válvula de seguridad y deja la presión bien ajustada, con precios que orientamos según los presupuestos que gestiona nuestra red. Solicita tu estudio gratis y lo miramos contigo sin compromiso.

Preguntas frecuentes
¿Qué presión debe tener el circuito de una aerotermia?
De forma orientativa, entre 1 y 1,5 bar con el agua en frío y el equipo parado. Al calentar, la presión sube unas décimas (del orden de 0,3-0,5 bar) porque el agua se dilata, y eso es normal. El valor exacto lo fija el instalador según tu equipo, la altura de la instalación y los emisores, así que consulta la ficha de tu bomba de calor. Si en frío ves menos de 1 bar, el circuito está bajo de presión y conviene rellenar.
¿Por qué baja la presión del circuito de mi aerotermia?
Porque el circuito es cerrado: si la presión cae, o falta agua o el aire se ha recolocado. Las cuatro causas típicas son aire disuelto que se va soltando con el tiempo, una pequeña fuga (una junta que suda, un purgador o una conexión que pierde muy despacio), un vaso de expansión con poca precarga que ya no absorbe la dilatación del agua, y una válvula de seguridad que gotea. Si baja poco a poco suele ser aire o microfuga; si cae de golpe y ves agua, es una fuga.
¿Cómo se rellena el circuito de una aerotermia?
Con el equipo parado y el agua en frío, localiza la llave de llenado (suele estar bajo la unidad interior, a veces con un latiguillo). Ten a la vista el manómetro y abre la llave despacio: verás subir la aguja. Llega hasta tu valor de referencia en frío (orientativamente 1-1,5 bar) y cierra sin pasarte, porque un exceso de presión también da problemas. Cierra bien la llave al terminar: si queda entreabierta, la presión sube sin control y entra agua nueva con cal y aire.
¿Cómo purgo el aire del circuito de la aerotermia?
Con el equipo parado y frío, ve emisor por emisor. En radiadores, abre el purgador de la parte superior con un recipiente debajo: primero saldrá aire con un silbido y luego agua; en cuanto salga agua limpia y continua, cierra. En suelo radiante se purga por el colector, circuito a circuito, y muchas aerotermias llevan un purgador automático en la unidad interior. Al purgar sale agua, así que la presión baja: purga primero y rellena después hasta el rango correcto, comprobando el manómetro en frío al final.
¿Es peligroso que la presión del circuito esté baja?
No es peligroso para ti, pero sí para el funcionamiento del equipo. Con la presión por debajo del rango, la bomba puede no circular bien el agua, calentar mal o bloquearse por seguridad, y a la larga favorece que entre aire. No es una avería grave si la ajustas a tiempo. Lo que sí debe hacerte llamar al técnico es que la presión vuelva a caer una y otra vez tras rellenar, que veas agua bajo la unidad o que la válvula de seguridad gotee sin parar: eso apunta a una fuga o a un vaso de expansión que revisar.
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