Por qué la factura alta casi nunca es culpa de la aerotermia
La aerotermia es una tecnología muy eficiente: por cada unidad de electricidad que consume, entrega varias de calor aprovechando la energía del aire. Cuando alguien dice que su aerotermia «consume muchísimo», lo que suele fallar no es la máquina, sino cómo se instaló y se configuró. Los errores de instalación de aerotermia son la causa más frecuente de una factura disparada, y la buena noticia es que casi todos se pueden identificar y, en muchos casos, corregir. Este artículo es el dedicado a esos fallos concretos de diseño y montaje; si buscas la visión general de qué achaques vienen de la tecnología y cuáles de la obra, la separamos en los problemas de la aerotermia.
La clave que resume casi todo es una: el rendimiento de una bomba de calor depende de a qué temperatura tiene que calentar el agua. Cuanto más caliente le pidas el agua, más electricidad gasta para conseguirla; cuanto más templada, más eficiente es. Ese principio, que en aerotermia se mide con el COP (la relación entre el calor que da y la electricidad que gasta), es el hilo del que cuelgan la mayoría de los errores caros que vemos a continuación. La normativa que regula la calidad de estas instalaciones térmicas es el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios), y una instalación bien hecha respeta esos criterios.
Temperatura de impulsión demasiado alta y emisores mal elegidos
El error más caro y más común es impulsar el agua demasiado caliente. La temperatura de impulsión es a cuántos grados envía la aerotermia el agua a los radiadores o al suelo radiante. A menor temperatura de impulsión, mejor COP y menos consumo; a mayor temperatura, el rendimiento se hunde. Impulsar a 55-60 °C en lugar de a 35-45 °C puede suponer, de forma orientativa, un salto enorme en el gasto para dar el mismo calor. Lo desarrollamos en la temperatura de impulsión de la aerotermia, que es el ajuste que más pesa en la factura.
Y aquí entra el segundo error, íntimamente ligado: usar emisores inadecuados. Si se conecta la aerotermia a radiadores viejos e infradimensionados (pensados en su día para una caldera que impulsaba a 70-80 °C), esos radiadores pequeños obligan a la aerotermia a impulsar caliente para calentar la casa, y el COP se desploma. La solución de diseño es al revés: emisores que trabajen bien con agua templada, como el suelo radiante, los fancoils o radiadores de baja temperatura de mayor superficie. Cómo hacerlo cuando no hay suelo radiante lo vemos en aerotermia sin suelo radiante; y cuándo tiene sentido una máquina preparada para más grados, en aerotermia de alta temperatura.

Dimensionado incorrecto: ni de más ni de menos
Elegir mal la potencia del equipo es otro error que encarece la factura, y puede fallar en los dos sentidos. Si la aerotermia está sobredimensionada (es demasiado grande para la vivienda), calienta muy rápido y luego se apaga, y vuelve a arrancar al poco: son los llamados ciclos cortos. Cada arranque consume de más y desgasta el compresor, de modo que un equipo «con margen de sobra» acaba siendo más caro de usar, no más seguro. Si está infradimensionada (se queda corta), no llega a cubrir la demanda en los días fríos y el sistema tira de la resistencia eléctrica de apoyo para completar, que es calor caro porque no aprovecha la eficiencia de la bomba.
El dimensionado correcto se calcula a partir de la demanda real de la vivienda, no «a ojo», y se apoya en un depósito de inercia solo cuando el diseño lo necesita, para dar estabilidad al circuito y espaciar los arranques. Un depósito de inercia mal planteado (o ausente cuando hacía falta) también contribuye a los ciclos cortos. Cómo se calcula la potencia adecuada para tu caso lo explicamos en qué potencia de aerotermia necesito.
| Error de instalación | Por qué encarece la factura |
|---|---|
| Temperatura de impulsión demasiado alta | A más grados, peor COP: la bomba consume mucho más para dar el mismo calor |
| Radiadores viejos infradimensionados | Obligan a impulsar caliente; el rendimiento se hunde |
| Equipo sobredimensionado | Ciclos cortos: arranca y para sin parar, consumo y desgaste extra |
| Equipo infradimensionado | Tira de la resistencia eléctrica de apoyo, que es calor caro |
| Curva de calefacción sin ajustar | Calienta el agua más de lo necesario a todas horas |
| Falta de equilibrado hidráulico | El calor no se reparte bien; el equipo trabaja de más |
| Unidad exterior mal ubicada | Recirculación de aire y más desescarches: menos eficiencia |
| Resistencia de apoyo usada como norma | Se pierde la eficiencia de la bomba de calor |
Cifras y porcentajes son orientativos y dependen de cada vivienda, equipo y clima. La mayoría de estos fallos se pueden diagnosticar revisando la configuración y el diseño de la instalación.
Configuración, equilibrado y ubicación de la unidad exterior
Aunque el equipo y los emisores sean correctos, una mala puesta a punto arruina el ahorro. El error más típico aquí es dejar la curva de calefacción sin ajustar. Esa curva (la ley de compensación climática) hace que la aerotermia impulse el agua solo a los grados que hace falta según el frío que haga fuera: más templada cuando el día es suave, algo más caliente cuando aprieta. Si se deja en un valor fijo alto, el equipo calienta el agua más de lo necesario a todas horas y consume de más sin motivo. A esto se suma la falta de equilibrado hidráulico: si el caudal no se reparte bien entre los circuitos, unas estancias no calientan y el sistema acaba trabajando más de la cuenta para compensar.
El último gran error está fuera de casa: ubicar mal la unidad exterior. Si se coloca en un hueco cerrado o mal ventilado, el aire frío que expulsa vuelve a entrar (recirculación de aire) y la máquina trabaja peor; una mala ubicación puede degradar el rendimiento de forma notable. Además, en invierno provoca más ciclos de desescarche (cuando la unidad se deshiela), que también restan eficiencia. Por eso necesita espacio libre y buena ventilación. Y un apunte de seguridad: la aerotermia contiene gas refrigerante y su manipulación exige personal certificado, tal como marca la normativa de gases fluorados (RD 115/2017); no es un montaje para improvisar. Un último hábito que encarece la factura es usar la resistencia de apoyo como norma en vez de como excepción, o mantener el agua caliente sanitaria (ACS) a una temperatura excesiva de forma continua. Para ver el sistema completo y bien planteado, tienes el pilar de aerotermia.

Preguntas frecuentes
¿Por qué mi aerotermia consume tanto si dicen que es muy eficiente?
Porque la eficiencia real depende de cómo esté instalada y configurada, no solo de la tecnología. El factor que más pesa es la temperatura de impulsión: la aerotermia rinde mucho cuando calienta el agua a temperaturas moderadas (orientativamente 35-45 °C) y pierde eficiencia cuando tiene que impulsarla muy caliente (55-60 °C o más). Si en tu casa hay radiadores viejos e infradimensionados, obligan a la bomba a impulsar caliente y el COP (la relación entre el calor que da y la electricidad que gasta) se hunde. A eso se suman otros fallos habituales: un equipo sobredimensionado que arranca y para constantemente, una curva de calefacción sin ajustar que calienta el agua más de lo necesario, o el uso continuo de la resistencia eléctrica de apoyo. La buena noticia es que la mayoría de estos problemas se pueden diagnosticar revisando la configuración y el diseño, y en muchos casos corregir sin cambiar la máquina.
¿Es un error instalar aerotermia con radiadores antiguos?
No siempre es un error, pero es la causa más frecuente de un consumo alto cuando la instalación no se plantea bien. Los radiadores antiguos se dimensionaron para una caldera que impulsaba el agua a 70-80 °C; si son pequeños para la superficie que calientan, obligan a la aerotermia a impulsar caliente para dar el mismo confort, y eso hunde el rendimiento. Hay varias soluciones de diseño: sustituir los radiadores por modelos de baja temperatura de mayor superficie, añadir emisores donde falta capacidad, combinar con fancoils (que trabajan bien con agua templada y además dan frío en verano) o, en casos concretos, optar por una aerotermia de alta temperatura preparada para dar más grados. Lo importante es que un instalador evalúe si tus radiadores actuales tienen superficie suficiente para trabajar a baja temperatura; si la tienen, la aerotermia con radiadores puede rendir bien.
¿Qué pasa si la aerotermia está sobredimensionada?
Que consume y se desgasta más de lo debido, justo lo contrario de lo que muchos esperan. Un equipo demasiado grande para la vivienda calienta muy rápido, alcanza la temperatura y se apaga, y al poco vuelve a arrancar porque la casa se enfría: son los ciclos cortos. Cada arranque supone un consumo extra y un desgaste añadido del compresor, de modo que «poner una máquina con margen de sobra» acaba saliendo caro. Por eso el dimensionado debe calcularse a partir de la demanda real de la vivienda, no elegirse por exceso. Cuando el diseño lo requiere, se añade un depósito de inercia que da estabilidad al circuito y espacia los arranques, evitando esos ciclos cortos. El caso contrario, un equipo infradimensionado, tampoco es bueno: se queda corto en los días fríos y tira de la resistencia eléctrica de apoyo, que es calor caro porque no aprovecha la eficiencia de la bomba.
¿Cómo sé si mi aerotermia está mal instalada?
Hay varias señales que apuntan a un error de instalación o configuración. La más clara es un consumo eléctrico mucho mayor de lo esperado para el confort que da. Otras pistas: la unidad exterior arranca y para muy a menudo (posibles ciclos cortos por sobredimensionado o falta de inercia), hay estancias que no calientan mientras otras van sobradas (falta de equilibrado hidráulico), el sistema tira mucho de la resistencia eléctrica de apoyo, o la unidad exterior está en un hueco cerrado y mal ventilado donde el aire frío recircula. También conviene revisar si la curva de calefacción está ajustada a tu vivienda o dejada en un valor fijo alto. Como la aerotermia contiene gas refrigerante y su manipulación exige personal certificado según la normativa de gases fluorados (RD 115/2017), cualquier revisión o corrección debe hacerla un profesional. Un buen diagnóstico empieza por comprobar la temperatura de impulsión, los emisores y la configuración antes de pensar en cambiar el equipo.
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