La pregunta no es cuál es mejor, sino cuál conviene en tu casa
«Caldera o bomba de calor» suena a pregunta con una sola respuesta correcta, pero no la tiene: depende de tu instalación. Aquí comparamos frente al gas natural, no frente al gasóleo, porque son casos distintos con conclusiones distintas; si tu caldera es de gasóleo, la comparación tiene otro punto de partida y está desarrollada en aerotermia frente a caldera de gasóleo.
Con el gas natural, el factor que decide no es cuánto cuesta el equipo ni los metros de tu casa: es la temperatura a la que tus emisores necesitan recibir el agua para calentar bien. De ahí sale casi toda la diferencia entre un caso donde la bomba de calor gana con claridad y otro donde la decisión se complica.
Frente al gas natural, el ahorro depende de la temperatura de impulsión
Una caldera de gas natural quema combustible con un rendimiento bastante alto: parte de una base eficiente. Una bomba de calor de aerotermia no quema nada, mueve calor del aire exterior, y por cada kWh eléctrico que consume entrega varias unidades de calor. Cuanto más baja sea la temperatura de impulsión que le pides, mejor rinde ese traslado: con suelo radiante o con radiadores de baja temperatura, la diferencia frente al gas se nota con claridad en la factura.
El matiz honesto llega con los radiadores de alta temperatura de toda la vida, los que piden el agua bien caliente. Ahí la bomba de calor tiene que trabajar más para dar la misma potencia, su ventaja se reduce, y el gas natural, que ya parte de un rendimiento decente, se le acerca. No desaparece la ventaja, pero deja de ser tan evidente como con un emisor de baja temperatura.
Cuándo conviene cada una: tabla de escenarios
Puesto en una tabla, así queda el mapa de decisión según el emisor que ya tienes instalado y el estado de la caldera actual:
| Tu situación | Qué conviene mirar primero | Por qué |
|---|---|---|
| Suelo radiante o radiadores de baja temperatura | Bomba de calor, con ventaja clara | La temperatura de impulsión baja es donde la aerotermia rinde más frente al gas |
| Radiadores de alta temperatura sin cambiarlos | El margen se estrecha: pesan las ayudas, el gas y el verano | El gas natural parte de buen rendimiento; la diferencia en factura ya no es tan evidente |
| Caldera de gas relativamente nueva | Valorar también un sistema híbrido | Si aún tiene vida útil, combinarla con la aerotermia puede compensar más que sustituirla entera |
| Caldera antigua o al final de su vida útil | Bomba de calor, con más motivos | Al ahorro de uso se suman menos mantenimiento y, si vienes de gasóleo, un CAE más alto |
El emisor manda sobre el ahorro; el estado de la caldera manda sobre si compensa sustituir del todo o combinar los dos sistemas.

Con radiadores de siempre, la decisión se apoya en otros factores
Cuando el ahorro en la factura ya no es el argumento que lo decide todo, entran en juego otros tres puntos que sí son claros y no dependen de la temperatura de impulsión:
- Eliminar el gas de casa: se acaba el término fijo del suministro y las revisiones periódicas obligatorias de la caldera según el RITE
- El frío en verano: una bomba de calor de aerotermia reversible refresca la vivienda, algo que una caldera de gas nunca hace
- No hace falta elegir entre todo o nada: si tu caldera de gas todavía tiene vida útil, un sistema híbrido con la aerotermia como generador principal reparte el trabajo entre las dos sin tirar nada antes de tiempo
Las ayudas inclinan la balanza: CAE e IRPF
Sustituir una caldera de gasóleo por aerotermia genera, en vivienda unifamiliar, entre 1.800 y 3.500 € en Certificados de Ahorro Energético (CAE). Si vienes de gas natural, el importe baja, porque el salto de eficiencia frente al equipo anterior es menor. El desglose según el combustible que sustituyes está en cuánto se cobra de CAE por aerotermia.
A eso se suma la deducción del IRPF por mejora de eficiencia energética, que baja el desembolso final varios miles de euros y es compatible con el CAE. El detalle de requisitos y cómo se combinan las ayudas está en ayudas para la aerotermia. Entre las dos, incluso en el escenario donde el ahorro anual es más ajustado, la inversión neta puede reducirse de forma notable.
Entonces, ¿cambio la caldera de gas por aerotermia?
Si tienes suelo radiante o emisores de baja temperatura, la respuesta suele ser clara: la aerotermia gana en factura, además de sumar frío en verano y quitarte de encima el gas. Si tienes radiadores de alta temperatura sin cambiar, no hay un veredicto único: mira el estado de tu caldera actual, cuánto pesan para ti las ayudas y si te compensa eliminar el gas aunque el ahorro mensual sea más modesto.
El coste y el proceso del cambio, con o sin ayuda de las ayudas, están detallados en cambiar la caldera por aerotermia. Si tu caso no encaja del todo en ninguna fila de la tabla, cuéntanos tu vivienda y tus emisores y te ayudamos a verlo con tus números, no con un veredicto genérico. Con un presupuesto de aerotermia hecho sobre tu vivienda, esa cuenta deja de ser teórica: verás la inversión, las ayudas y el ahorro de tu caso concreto.

Preguntas frecuentes
¿Qué es mejor, una caldera de gas o una bomba de calor?
Depende del emisor de tu instalación. Con suelo radiante o radiadores de baja temperatura, la bomba de calor de aerotermia gana con claridad frente al gas natural, porque entrega varias unidades de calor por cada kWh eléctrico que consume y esa ventaja es máxima a temperatura de impulsión baja. Con radiadores de alta temperatura sin cambiar, el margen se estrecha porque el gas natural ya quema con buen rendimiento, y ahí pesan más las ayudas, eliminar el gas y el frío en verano que la factura por sí sola.
¿Qué gasta más, la calefacción de gas o la bomba de calor?
No hay una respuesta única: en la práctica se decide por la temperatura de impulsión que exige tu instalación. Con suelo radiante o baja temperatura, la aerotermia suele gastar menos porque mueve calor en vez de generarlo. Con radiadores de alta temperatura, el gas natural, que ya parte de buen rendimiento, se acerca bastante y la diferencia deja de ser tan evidente. El emisor que tienes pesa más en esa comparación que cualquier cifra genérica.
¿Compensa cambiar la caldera de gas por aerotermia si tengo radiadores de toda la vida?
Puede compensar, pero ya no es tan automático como con suelo radiante. El ahorro en factura se estrecha, así que conviene sumar el resto: eliminar el gas de casa, el frío en verano y las ayudas (CAE e IRPF). Otra opción, si los radiadores actuales no dan de sí, es reforzarlos con radiadores de baja temperatura para recuperar parte de esa ventaja antes de decidir.
¿Cuánto se cobra de CAE si cambio una caldera de gas natural por aerotermia?
Menos que si vinieras de gasóleo, porque el gas natural parte de un rendimiento mejor y el salto de eficiencia certificable es menor. La cifra publicada de referencia, entre 1.800 y 3.500 €, corresponde a sustituir una caldera de gasóleo en vivienda unifamiliar; con gas natural el importe baja. El cálculo completo según el combustible que sustituyes está en cuánto se cobra de CAE por aerotermia.
¿La aerotermia también me sirve en verano, a diferencia de la caldera de gas?
Sí. Una bomba de calor de aerotermia reversible da frío en verano además de calefacción y agua caliente en invierno, con el mismo equipo. Una caldera de gas solo calienta: para refrescar la vivienda necesitarías otro sistema aparte. Es uno de los argumentos que más pesa cuando el ahorro en la factura de calefacción, por tener radiadores de alta temperatura, no es el factor que decide por sí solo.
¿Puedo mantener la caldera de gas como apoyo en vez de cambiarla del todo?
Sí, es un sistema híbrido: la aerotermia trabaja como generador principal y la caldera de gas entra solo como apoyo en los momentos que más le cuestan. Tiene sentido si tu caldera todavía tiene vida útil y no quieres electrificar la calefacción del todo de golpe. Cómo se reparte el trabajo entre los dos equipos y cuándo compensa esta opción frente a una sustitución completa está explicado en aerotermia híbrida con caldera.
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Si te compensa, cuánto cuesta el cambio y cómo es el proceso completo.
El CAE, la deducción del IRPF y el resto de dinero disponible para el cambio.
La misma decisión, pero cuando el sistema que sustituyes es de gasóleo.
Combinar los dos sistemas en vez de elegir uno solo.
Cómo recuperar ventaja frente al gas si tus radiadores actuales piden agua muy caliente.
