Por qué la aerotermia gasta menos en calefacción
La diferencia de fondo es física. Una caldera de gasóleo quema combustible para generar calor, y en ese proceso siempre se pierde una parte (por los humos y la propia combustión): su rendimiento es menor del 100%. La aerotermia no quema nada: usa electricidad para mover calor del aire exterior a tu casa, y por cada unidad de electricidad que consume entrega varias de calor. Ese «multiplicador» es lo que se mide con el SCOP.
Por eso, para producir la misma cantidad de calor, la aerotermia consume mucha menos energía de la que gasta una caldera de gasóleo. Cuánto consume exactamente una aerotermia, con cifras de SCOP, lo vemos en cuánto consume la aerotermia; aquí lo que nos interesa es cómo se traduce eso en el coste de cada año.
Cómo se compara el coste anual (sin cifras de catálogo)
El coste anual de calefacción de cualquier sistema responde a una fórmula sencilla: lo que consumes multiplicado por lo que pagas por cada unidad de energía. En la caldera, es la cantidad de gasóleo (en litros o kWh) por el precio del gasóleo; en la aerotermia, los kWh eléctricos por el precio de tu kWh. Como la aerotermia consume bastante menos energía para el mismo calor, su factura anual suele ser menor, aunque el resultado depende de dos precios que se mueven mucho: el del gasóleo y el de la electricidad.
Por eso aquí no te damos un «ahorras X € al año» cerrado: sería un número inventado, porque depende de tu casa, tu consumo y unos precios volátiles. Lo honesto es darte el método: estima tu consumo de calor, divídelo por el rendimiento de cada sistema y multiplícalo por el precio actual de cada energía. En el estudio lo calculamos con tus datos reales.

Más allá del consumo: mantenimiento, emisiones y usos
El coste anual no es solo combustible. Una caldera de gasóleo exige una revisión obligatoria periódica (combustión, seguridad, emisiones) según el reglamento de instalaciones térmicas (RITE), además del depósito, el repostaje y su limpieza cada cierto tiempo. La aerotermia, al no tener combustión, necesita bastante menos mantenimiento. Eso son euros y molestias que también cuentan.
Hay otras dos diferencias que no se ven en la factura pero importan: la caldera de gasóleo emite CO2 al quemar, mientras que la aerotermia no emite en el punto de uso; y un solo equipo de aerotermia da calefacción, refrigeración y agua caliente, mientras que la caldera solo calienta. Si dudas de si en tu caso compensa el cambio, lo vemos en si merece la pena la aerotermia.
Entonces, ¿cambio la caldera de gasóleo? Nuestra forma de verlo
La decisión se reduce a un cruce: la caldera de gasóleo cuesta menos de comprar y suele durar más, pero gasta más cada año; la aerotermia cuesta más de instalar, pero gasta menos de usar y necesita menos mantenimiento. El punto de equilibrio (la amortización) depende sobre todo del precio del gasóleo: cuanto más caro esté, antes se recupera la inversión en aerotermia. Es un rango orientativo distinto para cada caso, no una cifra fija.
Por eso lo sensato no es decidir por una tabla de internet, sino mirar tu consumo real, tu instalación (puedes aprovechar los radiadores actuales en muchos casos) y los precios de hoy. En el estudio te ayudamos a poner esos números sobre la mesa para que veas, con tu caso, cuándo compensa cambiar y cuándo no, sin empujarte a nada. El detalle del coste del equipo lo tienes en el precio de la aerotermia.

Preguntas frecuentes
¿Cuánto se ahorra al cambiar de gasóleo a aerotermia?
Depende de tu consumo y de dos precios que se mueven mucho: el del gasóleo y el del kWh eléctrico, así que cualquier cifra cerrada es engañosa. La aerotermia suele salir más barata de usar porque consume bastante menos energía para el mismo calor (gracias a su SCOP). Lo correcto es calcularlo con tu consumo real y los precios actuales, en lugar de fiarte de un «ahorras X €» de catálogo.
¿Merece la pena cambiar la caldera de gasóleo por aerotermia?
Suele compensar si usas mucho la calefacción y el gasóleo está caro, porque el menor coste de uso de la aerotermia acaba superando su mayor inversión inicial. La caldera, en cambio, cuesta menos de comprar y dura más años. El punto de equilibrio (la amortización) depende de tu consumo y de los precios, así que conviene calcularlo con tu caso antes de decidir.
¿Puedo usar la aerotermia con los radiadores que tengo del gasóleo?
En muchos casos sí, aunque la aerotermia rinde mejor a baja temperatura (como con suelo radiante) y los radiadores tradicionales piden agua más caliente, lo que reduce algo su eficiencia. Existen soluciones de aerotermia pensadas para trabajar con radiadores. Conviene valorar tu instalación concreta para ver si se aprovecha tal cual o conviene adaptarla.
¿Qué mantenimiento necesita cada una?
La caldera de gasóleo requiere una revisión obligatoria periódica (combustión, seguridad y emisiones) según el RITE, además del depósito, el repostaje y su limpieza cada cierto tiempo. La aerotermia, al no quemar combustible, necesita bastante menos mantenimiento. Esa diferencia, además de en comodidad, también se nota en el coste anual a favor de la aerotermia.
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