Aerotermia vs gas natural: cómo funciona cada sistema
La caldera de gas de condensación es, de largo, el sistema de combustión más eficiente que existe hoy en el mercado residencial: recupera parte del calor de los gases de escape antes de expulsarlos, así que su rendimiento se acerca al 100% sobre el poder calorífico inferior (PCI) del combustible, un valor orientativo. Pero sigue siendo combustión: por definición física, nunca puede superar ese 100%, porque no puede entregar más energía de la que contiene el gas que quema.
La aerotermia no quema nada. Es una bomba de calor que usa electricidad para mover calor desde el aire exterior hacia el interior de la vivienda, y por eso rinde muy por encima del 100%: con 1 kWh eléctrico puede entregar del orden de 3 a 5 kWh de calor útil, lo que se conoce como su COP, también orientativo y dependiente del equipo y del clima. Esa diferencia de naturaleza —combustión con techo del 100% frente a bomba de calor que multiplica— es el punto de partida de toda la comparación.
Caldera de gas natural frente a aerotermia, en una tabla
Puesta una al lado de la otra, la comparación deja ver enseguida dónde está la ventaja de cada sistema y por qué no hay un ganador único en todos los casos.
| Aerotermia (bomba de calor) | Caldera de gas natural (condensación) | |
|---|---|---|
| Combustible | Solo electricidad | Gas natural de red |
| Rendimiento | COP orientativo 3-5 (multiplica lo que consume) | Cercano al 100% sobre el PCI, pero nunca lo supera |
| Término fijo | Ninguno si se da de baja el gas por completo | Cuota fija mensual del contrato de gas, se consuma o no |
| ¿Enfría en verano? | Sí, es reversible | No, solo calefacción y agua caliente |
| Mantenimiento | Mínimo, sin combustión | Revisión periódica obligatoria de combustión según el RITE |
| Instalación | Rinde mejor con emisores de baja temperatura y unidad exterior | Más barata de instalar, aprovecha radiadores de alta temperatura existentes |
| Cuándo elegirla | Se quiere frío y calor, se puede dar de baja el gas, inversión a medio plazo | Caldera reciente, radiadores de alta, poca inversión, sin necesidad de frío |
El rendimiento por sí solo no decide el coste de operar cada sistema: lo hace la relación entre el precio del kWh eléctrico y el del kWh de gas, que varía y no fijamos aquí con cifras cerradas.
Lo que de verdad decide el coste: la relación entre el precio de la luz y el del gas
Como la caldera de condensación tiene un techo físico del 100% y la aerotermia multiplica su consumo (COP orientativo 3-5), comparar solo rendimientos es engañoso: lo relevante es cuántas veces más caro es el kWh eléctrico frente al kWh de gas. Como regla general, si esa relación de precios es menor que el COP del equipo de aerotermia, el coste de operarla sale por debajo del de la caldera de gas; si esa relación se dispara, el margen se estrecha o puede llegar a desaparecer.
No damos aquí ese cociente con cifras fijas porque el precio de la luz y el del gas cambian según tarifa, potencia contratada y momento, y una cifra cerrada hoy puede quedar desfasada mañana. Lo que sí es estable es el método: hay que comparar tu consumo real de gas, el COP orientativo del equipo que te encaje y los precios vigentes de ambas energías, algo que valoramos caso a caso según los presupuestos que gestiona nuestra red.
El término fijo del gas: el ahorro que casi nadie cuenta
La mayoría de comparativas se centran solo en el consumo variable y se olvidan de un coste que pesa todo el año: el término fijo del contrato de gas, una cuota mensual que se paga exista o no consumo, y la revisión periódica obligatoria de la caldera según el RITE. Si sustituyes calefacción y agua caliente por aerotermia y das de baja el contrato de gas por completo, dejas de pagar ese fijo y ese mantenimiento, no solo el gas que consumías.
Aquí está el matiz que se suele pasar por alto: si en tu vivienda usas gas también para cocinar, mantendrás el contrato (y su término fijo) aunque quites la caldera para calefacción, así que ese ahorro adicional desaparece y solo cuenta el consumo evitado en calefacción y agua caliente. Para ver cuánto tarda en compensar la inversión en cada escenario, lo desarrollamos en cuánto tarda en amortizarse la aerotermia.

Refrigeración y agua caliente: un equipo frente a dos usos
La aerotermia es reversible: el mismo equipo que da calefacción en invierno enfría en verano, además de producir agua caliente sanitaria. Lo explicamos con detalle en la aerotermia enfría en verano. Con un único sistema cubres calefacción, refrigeración y ACS, algo que la caldera de gas no puede ofrecer.
La caldera de gas natural, por bien que rinda, solo da calor y agua caliente. Si en tu vivienda también quieres refrigeración, necesitas sumar aparte un sistema de aire acondicionado, con su propia inversión y mantenimiento. Esto cambia la comparación de fondo: si ya tienes o vas a instalar aire acondicionado, la aerotermia puede sustituir dos sistemas por uno solo, mientras que con gas mantienes dos equipos independientes.
Normativa y emisiones: qué dice la EPBD sobre el gas natural
La directiva europea de eficiencia energética de los edificios (EPBD) marca una dirección clara: reducir progresivamente los sistemas de combustión fósil en obra nueva y en grandes rehabilitaciones, favoreciendo sistemas de emisiones cero en el punto de uso, como la bomba de calor. El Código Técnico de la Edificación, en su Documento Básico de Ahorro de Energía (CTE DB-HE), ya recoge exigencias de eficiencia que van en esa misma línea.
Esto no significa que una caldera de gas instalada hoy deba retirarse de inmediato, pero sí que el gas natural tiene por delante un riesgo regulatorio a medio plazo: menos ayudas orientadas a combustión fósil, más restricciones en obra nueva y rehabilitación integral. La aerotermia, al no emitir CO2 en el punto de uso, queda mejor situada frente a esa tendencia normativa.
Instalación y cuándo compensa cada sistema
La caldera de gas de condensación tiene una ventaja clara de partida: si ya tienes acometida de gas y radiadores dimensionados para trabajar a alta temperatura, sustituir la caldera es una instalación sencilla y más barata que montar una aerotermia completa. La aerotermia, en cambio, rinde mejor con emisores de baja temperatura —suelo radiante o radiadores sobredimensionados, como los radiadores de aluminio bien calculados— y necesita hueco para la unidad exterior.
Dicho esto, el gas natural tiende a ganar cuando ya cuentas con una caldera reciente y radiadores de alta temperatura, dispones de poca inversión inicial y no necesitas refrigeración. Fuera de ese escenario —obra nueva, rehabilitación, ganas de tener frío y calor con un solo equipo, o intención de dar de baja el gas por completo— la balanza suele inclinarse hacia la aerotermia. La decisión final depende de tu instalación concreta, así que solicita tu estudio gratis y lo valoramos con tus datos reales.

Preguntas frecuentes
¿Es más barata la aerotermia que el gas natural?
En coste de operación, la aerotermia suele salir más barata porque multiplica la energía que consume (un COP orientativo de 3 a 5), mientras que la caldera de gas de condensación, por muy eficiente que sea, nunca supera el 100% de rendimiento. Pero la comparación real depende de la relación entre el precio del kWh eléctrico y el del kWh de gas, que varía según tarifa y momento. No damos aquí cifras cerradas de ahorro; lo valoramos caso a caso según los presupuestos que gestiona nuestra red.
¿Compensa quitar el gas si lo sigo usando para cocinar?
Solo en parte. Si mantienes el gas para cocinar, seguirás pagando el término fijo del contrato aunque quites la caldera de calefacción, así que ese ahorro adicional desaparece. Lo que sí ahorras es el consumo de gas que antes destinabas a calefacción y agua caliente. Si tu objetivo es maximizar el ahorro, dar de baja el contrato entero (incluida la cocina) es lo que elimina también el término fijo.
¿La caldera de gas de condensación es una mala opción?
No, es el sistema de combustión más eficiente disponible hoy, con un rendimiento que se acerca al 100% sobre el PCI del gas. La cuestión no es si es «mala», sino que tiene un techo físico que nunca puede superar, mientras que la aerotermia multiplica la energía que consume. Si ya tienes caldera reciente y radiadores de alta temperatura, seguir con gas puede ser razonable, sobre todo si no necesitas refrigeración.
¿La aerotermia funciona con los radiadores que ya tengo del gas?
En muchos casos sí, aunque la aerotermia rinde mejor cuanto más baja es la temperatura de trabajo del emisor (suelo radiante o radiadores sobredimensionados). Los radiadores pensados para gas suelen trabajar a temperaturas más altas, lo que puede reducir algo la eficiencia si no se ajustan o sobredimensionan. Conviene valorar tu instalación concreta antes de decidir si se aprovecha tal cual o conviene adaptarla.
¿Va a desaparecer el gas natural para calefacción?
No de forma inmediata, pero la directiva europea de eficiencia energética de los edificios (EPBD) empuja a reducir los sistemas de combustión fósil en obra nueva y grandes rehabilitaciones, favoreciendo sistemas de emisiones cero como la bomba de calor. Eso implica un riesgo regulatorio a medio plazo para el gas: menos ayudas orientadas a combustión y más restricciones en determinados proyectos, un contexto que favorece a la aerotermia.
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