El COP: el rendimiento en un momento concreto
El COP (coeficiente de rendimiento) mide cuánto calor entrega la aerotermia por cada unidad de electricidad que consume, en un punto de funcionamiento concreto. Un COP de 4 significa que, en ese instante y en esas condiciones, el equipo produce 4 kWh de calor con 1 kWh eléctrico; los otros 3 los «saca» del aire exterior, que es gratis. Por eso una bomba de calor rinde por encima del 100%: no genera calor quemando nada, lo transporta. Se mide en laboratorio según la norma EN 14511, en unas condiciones nominales fijas.
El problema del COP para tomar decisiones es que es una foto fija: te dice cómo rinde el equipo en ese punto perfecto de ensayo, pero no cómo se comporta a lo largo del invierno real, con días suaves y días muy fríos, arranques, paradas y funcionamiento a media carga. Un COP alto en el folleto es un buen titular, pero no es lo que marca tu factura. Para eso existe el otro número.
El SCOP: la nota de toda la temporada, no la de un día perfecto
El SCOP (coeficiente de rendimiento estacional) es la media ponderada del rendimiento a lo largo de toda la temporada de calefacción. Se calcula según la norma EN 14825 e incluye lo que el COP ignora: el trabajo a cargas parciales (que es como funciona el equipo la mayor parte del tiempo), las distintas temperaturas exteriores y el comportamiento en días templados. Por eso el SCOP es el número que mejor se correlaciona con el consumo eléctrico real y, por tanto, con lo que pagarás cada invierno.
Como referencia orientativa, suele considerarse eficiente un SCOP a partir de unos 3,5, y lo deseable es superar 4; los equipos buenos en condiciones favorables llegan más arriba. Pero ojo: estas cifras son orientativas y dependen mucho de las condiciones de medida. De hecho, de la eficiencia estacional (lo que en la etiqueta aparece como ηs o «eta s») sale la letra A+++, A++, etc., del etiquetado energético europeo. La letra es cómoda, pero el SCOP a tus condiciones dice más.

Qué número mirar al comparar: COP o SCOP (con un asterisco importante)
Para elegir entre dos equipos, mira el SCOP, no el COP. Pero aquí está el detalle que casi ningún folleto explica: un SCOP no vale nada si no sabes a qué condiciones está medido. Dos datos lo cambian todo. El primero, la temperatura de impulsión del agua: se suele dar a W35 (agua a 35 °C, típica de suelo radiante) o a W55 (agua a 55 °C, típica de radiadores). El segundo, la zona climática del ensayo (fría, media o cálida). El mismo equipo da un SCOP más alto a W35 que a W55, y más alto en clima templado que en frío.
La consecuencia práctica es una regla simple: compara SCOP solo entre cifras medidas en las mismas condiciones. Enfrentar un «SCOP 4,5» de un catálogo contra un «SCOP 3,8» de otro puede ser comparar peras con manzanas si uno está a W35 clima medio y el otro a W55 clima frío. Antes de fiarte de un número, pregunta a qué temperatura de impulsión y en qué zona está dado. Si lo que buscas en realidad es el SEER y el SCOP de la etiqueta de un aire acondicionado (un split aire-aire), eso lo vemos aparte en qué significan SEER y SCOP; aquí hablamos de aire-agua para calefacción.
Del rendimiento a la factura, y por qué tu instalación cambia el número
El SCOP se traduce en gasto con una cuenta sencilla: los kilovatios-hora de calor que necesita tu casa al año, divididos entre el SCOP, dan los kilovatios-hora eléctricos que consumirá la aerotermia. A más SCOP, menos electricidad para la misma calefacción. Por eso vale la pena perseguir un SCOP alto a tus condiciones reales, y no quedarse con el COP del titular o con la letra de la etiqueta. Cómo se traduce todo esto en euros lo desarrollamos en cuánto consume la aerotermia.
Y un matiz que cambia la decisión: el equipo no tiene «un» SCOP, tiene una familia de valores según cómo lo uses. Si tienes (o pondrás) suelo radiante, que trabaja con agua templada, fíjate en el SCOP a W35, que será más alto. Si tienes radiadores, mira el SCOP a W55 y plantéate si puedes bajar la temperatura de impulsión para ganar rendimiento. La diferencia frente a una caldera de combustión, que siempre rinde por debajo del 100%, es justo esta capacidad de multiplicar; lo comparamos en aerotermia frente a caldera de gasóleo.

Preguntas frecuentes
¿Qué es mejor, un COP alto o un SCOP alto?
Para comparar equipos, fíjate en el SCOP alto. El COP es el rendimiento en un instante y en condiciones de laboratorio, mientras que el SCOP es la media de toda la temporada de calefacción e incluye el funcionamiento a cargas parciales y con distintas temperaturas exteriores. Por eso el SCOP se parece mucho más a tu consumo real. Eso sí, asegúrate de comparar SCOP medidos en las mismas condiciones (misma temperatura de impulsión y misma zona climática).
¿Qué SCOP se considera bueno en una aerotermia?
De forma orientativa, suele considerarse eficiente un SCOP a partir de unos 3,5, y lo deseable es superar 4; los equipos buenos en condiciones favorables llegan más arriba. Pero es una cifra orientativa, porque el SCOP depende mucho de la temperatura de impulsión (W35 con suelo radiante, W55 con radiadores) y de la zona climática del ensayo. Un mismo equipo puede dar un SCOP muy distinto según esas condiciones, así que el «bueno» depende de tu caso.
¿Por qué el SCOP cambia con suelo radiante o con radiadores?
Porque la aerotermia rinde mejor cuanto menos tiene que calentar el agua. El suelo radiante trabaja con agua templada (en torno a 35 °C, lo que se etiqueta como W35), así que el equipo hace menos esfuerzo y el SCOP sube. Los radiadores piden agua más caliente (en torno a 55 °C, W55), el equipo trabaja más y el SCOP baja. Por eso, al mirar la ficha técnica, conviene fijarse en el SCOP a la temperatura de impulsión que vas a usar realmente en casa.
¿El SCOP de mi aerotermia es lo mismo que el SCOP de la etiqueta del aire acondicionado?
No exactamente. En la aerotermia (aire-agua, para calefacción y agua caliente) se habla de COP y SCOP del equipo que calienta agua. En el aire acondicionado (un split aire-aire) la etiqueta muestra SEER para frío y SCOP para calor del aire de la estancia. Son contextos distintos, aunque la idea de «estacional» sea la misma. La etiqueta del aire acondicionado la explicamos aparte en el post sobre SEER y SCOP.
Guías relacionadas
Qué es, cómo funciona y cuánto puedes ahorrar.
Cuándo compensa de verdad según tu vivienda.
La combinación que más eleva el rendimiento.
De qué depende el coste de la instalación.
