Aerotermia

¿Cuánto tarda en amortizarse la aerotermia?

"¿En cuántos años se amortiza la aerotermia?" es la pregunta del millón, y la respuesta honesta es que no hay un número universal. La amortización (los años en recuperar la inversión gracias al ahorro) depende sobre todo de qué sistema sustituyes, de las ayudas que consigas, del aislamiento de tu casa y del precio de la energía. Te enseñamos a calcularla y qué variables la mueven, con rangos siempre orientativos.

Actualizado a julio de 2026

Una aerotermia con una curva de ahorro que cruza el punto de equilibrio y entra en zona de ahorro
La fórmula
Años de amortización = (inversión − ayudas) ÷ ahorro neto anual; cada caso da un resultado distinto
La palanca principal
Qué sustituye: desde gasóleo, GLP o calefacción eléctrica se amortiza antes; desde gas natural, más años
Las ayudas acortan el plazo
La deducción del IRPF y los CAE reducen la inversión neta y, con ella, los años para amortizar
No es solo dinero
A la amortización económica se suma el confort y que da frío en verano, algo que el plazo no captura

Por qué no hay un número universal

Muchas páginas sueltan un "se amortiza en X años" como si fuera una verdad fija, y conviene desconfiar de esa cifra. La amortización de la aerotermia depende de varios factores que cambian radicalmente de una vivienda a otra, así que el mismo equipo puede pagarse solo en pocos años en una casa y tardar bastante más en otra. En lugar de memorizar un número, lo útil es entender cómo se calcula y qué variables lo mueven, porque así puedes hacerte una idea realista de tu caso.

La amortización es, simplemente, el tiempo que tardas en recuperar lo que invertiste gracias al ahorro que genera la aerotermia cada año frente al sistema que tenías antes. Y se calcula con una fórmula sencilla: se toma la inversión, se le restan las ayudas que consigas, y ese coste neto se divide entre el ahorro neto que obtienes al año. El resultado son los años de amortización. Vamos a ver qué hay detrás de cada parte de esa fórmula, porque ahí está la clave de por qué el plazo varía tanto.

La variable que más manda: qué sustituyes

De todos los factores, el que más mueve la amortización es qué sistema de calefacción tenías antes, porque eso determina cuánto ahorras cada año. La aerotermia es muy eficiente (produce varias unidades de calor por cada unidad de electricidad que consume), así que cuanto más caro y menos eficiente era tu sistema anterior, más ahorras y antes se paga. Desde una caldera de gasóleo o de GLP (propano), o desde una calefacción eléctrica por efecto Joule (radiadores eléctricos, acumuladores), el salto de eficiencia y de coste es enorme, así que el ahorro anual es grande y la aerotermia se amortiza relativamente pronto.

En cambio, desde una caldera de gas natural (que suele ser el combustible fósil más barato), el diferencial de coste es menor, así que el ahorro anual es más modesto y la amortización se alarga más años. No es que la aerotermia deje de compensar (sigue ahorrando y aporta frío en verano), pero el plazo es más largo. El coste anual comparado con una caldera lo desarrollamos en aerotermia vs caldera de gasóleo, y cuánto gasta la aerotermia al mes, en consumo eléctrico de la aerotermia al mes; esos son justo los números que alimentan el "ahorro anual" de la fórmula.

La inversión menos las ayudas se divide entre el ahorro anual para obtener los años de amortización
La fórmula de la amortización: se resta a la inversión lo que cubren las ayudas, y ese coste neto se divide entre el ahorro neto que consigues cada año. Como cada factor cambia según tu caso, no hay un único número válido para todos.

¿Quieres saber en cuántos años se amortizaría la aerotermia en tu caso? Cuéntanos qué calefacción tienes ahora, cómo es tu vivienda y tu consumo y te ayudamos a estimar el ahorro y el plazo real, con rangos honestos y sin prometerte un número que no podamos sostener.

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Las ayudas, el aislamiento y el precio de la energía

Las ayudas actúan directamente sobre la fórmula reduciendo la inversión neta, y por tanto acortan la amortización. La deducción en el IRPF por mejora de la eficiencia energética y los CAE (Certificados de Ahorro Energético) rebajan lo que realmente desembolsas, de modo que recuperas la inversión antes. No conviene dar un porcentaje cerrado como garantía, porque depende de tu caso y de la normativa vigente, pero su efecto siempre va en la misma dirección: cuantas más ayudas, menos años de amortización.

Otros dos factores afinan el cálculo. El aislamiento de la vivienda: una casa bien aislada pide menos calor, la aerotermia trabaja en su zona eficiente y el ahorro es mayor; una casa con malas ventanas y sin aislar puede hacer que el equipo rinda menos y el plazo se alargue (a veces conviene mejorar el aislamiento antes). Y el precio de la energía: como el ahorro depende de la diferencia entre lo que cuesta la electricidad y lo que costaba tu combustible anterior, esa relación, que cambia con el tiempo, mueve el ahorro anual año a año. Por eso cualquier cálculo es una estimación, no una certeza. El coste de la instalación, por su parte, lo damos siempre como orientativo, según los presupuestos que gestiona nuestra red, porque depende de cada vivienda.

Rangos orientativos y lo que el plazo no cuenta

Entonces, ¿qué rango es razonable esperar? Con todas las cautelas, las estimaciones del sector se mueven en una horquilla amplia: con buenas ayudas y sustituyendo gasóleo o calefacción eléctrica, la amortización puede ser bastante corta; sin ayudas y sustituyendo gas natural, se alarga notablemente. Pero insistimos en que son rangos orientativos: el único cálculo fiable es el personalizado, con tu vivienda, tu sistema actual, tu consumo y las ayudas concretas a las que accedas. Desconfía de quien te prometa un número exacto sin conocer tu caso.

Por último, conviene recordar que la amortización solo mide la parte económica, y la aerotermia da más que ahorro. Aporta confort (calor uniforme y agua caliente), y sobre todo, siendo reversible, da frío en verano, sustituyendo también al aire acondicionado, algo que el cálculo de amortización en calefacción no captura. Además, su vida útil (en torno a 20-25 años) es muy superior al plazo de amortización, así que tras pagarse, quedan muchos años de ahorro neto. Para ver el conjunto y hacer números sobre tu vivienda, tienes el pilar de aerotermia.

Tres rampas de distinta pendiente según el combustible que se sustituye llegan al equilibrio en momentos distintos
Lo que más mueve el plazo es qué sustituyes: desde gasóleo o calefacción eléctrica, el ahorro es grande y la aerotermia se paga antes; desde gas natural, el ahorro es menor y tarda más en amortizarse.
Dudas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿En cuántos años se amortiza la aerotermia?

No hay un número universal, porque depende de tu caso. La amortización son los años que tardas en recuperar la inversión gracias al ahorro anual, y se calcula restando las ayudas a la inversión y dividiendo entre el ahorro neto de cada año. El factor que más influye es qué sistema sustituyes: desde una caldera de gasóleo, GLP o desde calefacción eléctrica, el ahorro es grande y la aerotermia se amortiza relativamente pronto; desde gas natural (el combustible fósil más barato), el ahorro es menor y tarda más años. También cuentan las ayudas (la deducción del IRPF y los CAE acortan el plazo), el aislamiento de la vivienda y el precio de la energía. Las estimaciones del sector se mueven en una horquilla amplia, pero son orientativas: el único cálculo fiable es el personalizado. Desconfía de quien te dé un número exacto sin conocer tu vivienda, tu consumo y tu sistema actual.

¿Cómo se calcula la amortización de la aerotermia?

Con una fórmula sencilla: años de amortización = (inversión − ayudas) ÷ ahorro neto anual. Es decir, tomas el coste de la instalación, le restas las ayudas que consigas (deducción del IRPF, CAE…) para obtener la inversión neta que realmente desembolsas, y la divides entre el ahorro neto que la aerotermia te genera cada año frente a tu sistema anterior. El ahorro neto anual es lo que dejas de gastar en el combustible o la electricidad antiguos, descontando el coste de mantenimiento de la aerotermia. El resultado son los años que tardas en recuperar la inversión. La dificultad no está en la fórmula, sino en estimar bien cada parte: el ahorro depende de qué sustituyes, del consumo y del precio de la energía, que varía con el tiempo. Por eso el cálculo es siempre una estimación orientativa y conviene hacerlo personalizado para cada vivienda.

¿Las subvenciones y la deducción del IRPF acortan la amortización?

Sí, y de forma directa. Las ayudas reducen la inversión neta (lo que realmente desembolsas), y como la amortización se calcula dividiendo esa inversión neta entre el ahorro anual, cuanto menor sea la inversión, menos años tardas en recuperarla. La deducción en el IRPF por mejora de la eficiencia energética y los CAE (Certificados de Ahorro Energético) son las dos vías habituales: rebajan el coste y, por tanto, acortan el plazo de amortización. No conviene dar un porcentaje cerrado como garantía, porque depende de tu situación concreta y de la normativa vigente en el momento, pero el efecto siempre va en la misma dirección: más ayudas, antes se paga la aerotermia. Eso sí, conviene informarse bien de los requisitos de cada ayuda y de su compatibilidad, porque hay reglas sobre cómo se combinan. Para una estimación realista, lo mejor es calcular el plazo con las ayudas concretas a las que puedas acceder.

¿Cuándo NO compensa poner aerotermia por amortización?

El plazo de amortización se alarga (y puede que no compense solo por el ahorro) en algunos casos. El más claro es sustituir un sistema que ya es barato y eficiente, como una caldera de gas natural moderna, donde el diferencial de coste es pequeño y el ahorro anual modesto. También en viviendas muy pequeñas o de uso muy ocasional, donde el consumo de calefacción es bajo y el ahorro absoluto no da para recuperar pronto la inversión. Y en casas muy mal aisladas sin reforma previa: la aerotermia rinde peor pidiendo agua más caliente, el ahorro baja y el plazo se dispara (a veces conviene aislar antes). En esos casos hay que mirar más allá del puro ahorro: el confort, el frío en verano (sustituye al aire acondicionado) y la revalorización de la vivienda pueden inclinar la balanza aunque la amortización económica sea larga. La clave es hacer un cálculo personalizado y honesto, no fiarse de un número genérico.

¿Quieres una estimación honesta de en cuántos años amortizarías la aerotermia? Cuéntanos qué calefacción tienes ahora, cómo es tu casa y tu consumo y te ayudamos a calcular el ahorro y el plazo real para tu caso, con rangos claros y sin números mágicos.

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