Recuperador de calor

Recuperador de calor y campana de cocina: por qué van separados

Una duda muy común al instalar un recuperador de calor (VMC de doble flujo) es si se puede conectar la campana de la cocina al sistema para ahorrar conductos. La respuesta es no: la grasa de cocinar dañaría el intercambiador del recuperador y, además, la normativa lo prohíbe. Son dos sistemas con funciones distintas. Vemos por qué van separados y cuál es la solución correcta: campana de recirculación con carbón activo o extracción independiente con aire de compensación.

Actualizado a julio de 2026

Una cocina con una campana extractora sobre los fogones y, aparte, las bocas del recuperador de calor
Dos sistemas distintos
El recuperador es ventilación de fondo permanente de toda la casa; la campana es extracción puntual de los humos grasos sobre los fogones
Por qué no se conectan
La grasa ensuciaría el intercambiador y los filtros del recuperador, y el CTE DB-HS3 exige conducto de extracción propio para la cocina
Solución en casa hermética
Campana de recirculación con filtro de carbón activo: limpia el aire y lo devuelve a la cocina, sin expulsar el calor al exterior
Matiz importante
La recirculación elimina grasa y olor, pero no el vapor de agua; la humedad la gestiona el recuperador como ventilación de fondo

Dos sistemas con funciones distintas

La confusión nace de pensar que ventilar la cocina y extraer los humos de cocinar son lo mismo. No lo son, y por eso hay dos sistemas distintos. El recuperador de calor es la ventilación de fondo de la vivienda: renueva el aire de toda la casa de forma continua, extrayendo el aire viciado por las bocas de los locales húmedos (cocina, baños) e impulsando aire nuevo y filtrado en los secos (dormitorios, salón), recuperando de paso el calor. La cocina, como local húmedo, sí tiene una boca de extracción del recuperador, pero eso es ventilación general de fondo, no captación sobre los fogones.

La campana de cocina es otra cosa: es una extracción puntual y potente que captura los humos, vapores y grasas justo encima de la placa, mientras cocinas. Trabaja a ráfagas, con mucho caudal y cargada de grasa y calor. Son dos funciones que no se solapan: una mantiene el aire de la casa sano todo el día; la otra resuelve el momento concreto de cocinar. Querer unirlas para ahorrar un conducto es precisamente el error que conviene evitar, por dos motivos: uno técnico y otro normativo.

Por qué no se conecta la campana al recuperador

El motivo técnico es la grasa. El aire que aspira una campana sobre los fogones va cargado de partículas de grasa y de calor. Si se metiera ese aire por el recuperador, esas grasas se depositarían en el intercambiador de calor y en los filtros del equipo: el intercambiador es el corazón del recuperador (el componente donde el aire que sale cede su calor al que entra), y una capa de grasa pegada reduce su rendimiento y es muy difícil de limpiar, además de obligar a cambiar filtros constantemente. En la práctica, conectar la campana al recuperador sería condenar el equipo. El mantenimiento normal de filtros del recuperador, que es otra cosa, lo vemos en mantenimiento del recuperador.

El motivo normativo lo refuerza: el CTE DB-HS3, el documento del Código Técnico que regula la calidad del aire interior, exige que la cocina disponga de un sistema específico de extracción de los humos de cocinar y, sobre todo, que esa extracción vaya por un conducto independiente y exclusivo, sin compartirlo con la ventilación general de la vivienda. Es decir, la propia norma separa los dos sistemas. La cocina como local húmedo de la ventilación de fondo la tratamos en bocas de impulsión y extracción; aquí lo importante es que la campana, por norma y por física, va aparte.

El recuperador y la campana son dos circuitos de aire separados que no se conectan entre sí
Dos circuitos que no se tocan: el recuperador renueva el aire de toda la casa (extrae por la cocina como local húmedo) de forma permanente, y la campana extrae los humos grasos solo sobre los fogones mientras cocinas. Funciones distintas, conductos distintos.

¿Vas a poner un recuperador de calor y no sabes qué hacer con la campana de la cocina? Cuéntanos cómo es tu cocina y tu proyecto de ventilación y te ayudamos a ver si te encaja mejor una campana de recirculación o una extracción independiente, sin estropear el recuperador.

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La solución correcta: recirculación o extracción independiente

Si la campana no se conecta al recuperador, ¿qué se hace? Hay dos soluciones válidas. La primera, y la más recomendable en una casa hermética con recuperador, es la campana de recirculación: no expulsa el aire al exterior, sino que lo hace pasar por un filtro de grasa y un filtro de carbón activo que retienen las partículas y los olores, y devuelve el aire ya limpio a la propia cocina. Su gran ventaja es que no saca al exterior el aire que tu recuperador ha calentado o enfriado, así que no desperdicia esa energía ni descompensa el sistema. Es la opción que mejor convive con un recuperador.

La segunda es la campana de extracción al exterior, con su propio conducto independiente. Aquí aparece un riesgo que en una casa hermética hay que tener en cuenta: si la campana expulsa mucho aire al exterior y no entra aire nuevo, crea una depresión (presión negativa) dentro de la vivienda que descompensa el recuperador e incluso puede hacer que cueste encender el gas o que entre aire por rendijas. Por eso, una campana de extracción potente en casa estanca necesita una entrada de aire de compensación (una toma de aire específica o una campana compensada) para reponer el aire que saca. Sin esa compensación, abrir una ventana al cocinar se vuelve casi obligatorio.

Un matiz: la recirculación no quita la humedad

Hay un punto que conviene dejar claro para no llevarse a engaño. La campana de recirculación elimina la grasa y los olores, pero no el vapor de agua que genera cocinar (hervir, freír). Es decir, limpia el aire, pero no lo seca. ¿Quién gestiona entonces esa humedad? La ventilación de fondo: el recuperador, que extrae aire de la cocina de forma continua y lo renueva, ayuda a evacuar ese exceso de humedad junto con el resto del aire viciado de la casa. Por eso recirculación y recuperador no compiten, se complementan: la campana se ocupa de la grasa y el olor del momento de cocinar, y el recuperador, de mantener el aire renovado y la humedad bajo control a lo largo del día.

Conviene matizar también que algunos recuperadores son entálpicos, es decir, recuperan parte de la humedad junto con el calor, así que tampoco hay que pensar que el recuperador "seca" la cocina por completo; su función es renovar el aire de forma eficiente. En resumen: campana y recuperador son dos piezas distintas que trabajan juntas pero por separado, cada una con su conducto y su cometido. La solución concreta (recirculación o extracción compensada) depende de tu cocina y del proyecto, pero la regla de oro es clara: la campana, siempre aparte del recuperador. Para el conjunto de la ventilación de la vivienda, tienes el pilar de recuperador de calor y la norma completa en CTE DB-HS3.

Campana de recirculación con filtro de carbón que devuelve el aire, frente a campana de extracción al exterior con aire de compensación
Las dos soluciones válidas: la campana de recirculación filtra el aire con carbón activo y lo devuelve a la cocina (ideal en casa hermética, no expulsa calor); la de extracción al exterior necesita su propio conducto y una entrada de aire de compensación para no descompensar el recuperador.
Dudas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Puedo conectar la campana de la cocina al recuperador de calor?

No, y por dos motivos. El primero es técnico: el aire que aspira una campana sobre los fogones va cargado de grasa y calor, que se depositarían en el intercambiador y los filtros del recuperador, reduciendo su rendimiento, obligando a cambiar filtros constantemente y resultando muy difícil de limpiar. En la práctica, arruinaría el equipo. El segundo es normativo: el CTE DB-HS3 exige que la extracción de humos de la cocina vaya por un conducto independiente y exclusivo, sin compartirlo con la ventilación general de la vivienda. Son dos sistemas con funciones distintas: el recuperador es la ventilación de fondo de toda la casa y la campana es la extracción puntual de los humos al cocinar. La solución correcta es una campana de recirculación con filtro de carbón activo, o una campana de extracción con su propio conducto y aire de compensación.

¿Qué campana necesito en una casa hermética con recuperador?

Lo más recomendable en una casa hermética con recuperador es una campana de recirculación. En lugar de expulsar el aire al exterior, lo hace pasar por un filtro de grasa y un filtro de carbón activo, que retienen partículas y olores, y devuelve el aire limpio a la cocina. Su gran ventaja es que no saca al exterior el aire que el recuperador ya ha climatizado, así que no desperdicia esa energía ni descompensa el sistema de ventilación. La alternativa es una campana de extracción al exterior con conducto propio, pero en casa hermética necesita una entrada de aire de compensación para reponer el aire que expulsa; si no, crea depresión dentro de la vivienda. Por sencillez y eficiencia, la recirculación suele ser la mejor opción cuando hay recuperador, aunque la decisión final depende de cada cocina y proyecto.

¿La campana de recirculación elimina la humedad de cocinar?

No. La campana de recirculación elimina la grasa y los olores gracias al filtro de grasa y al filtro de carbón activo, pero no retira el vapor de agua que se genera al cocinar (al hervir o freír). Es decir, limpia el aire, pero no lo seca. Esa humedad la gestiona la ventilación de fondo de la vivienda: el recuperador de calor, que extrae aire de la cocina de forma continua como local húmedo y lo renueva, ayuda a evacuar ese exceso de humedad junto con el resto del aire viciado. Por eso la campana de recirculación y el recuperador no compiten, se complementan: una se ocupa de la grasa y el olor del momento de cocinar, y el otro mantiene el aire renovado y la humedad controlada a lo largo del día. Conviene saberlo para no esperar que la campana de recirculación seque el ambiente por sí sola.

¿Una campana potente puede descompensar el recuperador?

Sí, si es una campana de extracción al exterior y la casa es hermética. Cuando la campana expulsa mucho aire fuera y no entra aire nuevo para reponerlo, se genera una depresión (presión negativa) dentro de la vivienda. Esa depresión puede descompensar el recuperador de calor, dificultar el encendido de aparatos de gas o hacer que entre aire frío por cualquier rendija. Por eso, una campana de extracción potente en una casa estanca necesita una entrada de aire de compensación: una toma de aire específica o una campana compensada que reponga el aire que saca. Sin esa compensación, al cocinar habría que abrir una ventana para que la campana funcione bien. Esta es una de las razones por las que, en casas con recuperador, suele preferirse la campana de recirculación, que no expulsa aire al exterior y evita el problema.

¿Quieres ventilar tu casa con un recuperador pero te preocupa la cocina? Cuéntanos cómo es tu vivienda y tu proyecto y te ayudamos a resolver la campana y la ventilación sin estropear el recuperador, con criterio técnico y las cuentas claras.

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