Recuperador de calor

Recuperador con batería de post-calentamiento

La batería de post-calentamiento es un intercambiador (eléctrico o de agua) que se monta en el conducto de impulsión de un recuperador de calor de doble flujo, justo después del intercambiador principal, para dar el último grado de confort al aire de renovación antes de repartirlo por las estancias. No sustituye a la calefacción: el recuperador ya ha templado ese aire, y la batería solo remata el tramo final.

Por Alfonso, asesor energético · Actualizado a julio de 2026

Recuperador de calor de doble flujo con un conducto de impulsión que atraviesa una pequeña batería de post-calentamiento antes de llegar a la vivienda
Qué es
Un intercambiador, eléctrico o de agua, montado en el conducto de impulsión, después del recuperador, que da el último grado de confort al aire de renovación antes de entrar en las estancias
El recuperador no calienta la casa
Recupera una parte orientativa del 75-95% del calor del aire de extracción, nunca el 100%; por eso el aire de impulsión sale, de forma orientativa, unos grados por debajo del ambiente
Pre-calentamiento distinto de post-calentamiento
El pre-calentamiento (antihielo) va antes del intercambiador y protege el núcleo en frío extremo; el post-calentamiento va después y es una cuestión de confort, no de protección del equipo
Eléctrica o de agua
La eléctrica es una resistencia sencilla de instalar; la de agua puede colgar de la aerotermia o la caldera y suele salir más eficiente si esa fuente de calor ya existe en la vivienda

Qué es la batería de post-calentamiento de un recuperador de calor

Dentro de una ventilación de doble flujo con recuperador de calor, la batería de post-calentamiento es un accesorio: un pequeño intercambiador, eléctrico o de agua, que se monta en el conducto de impulsión, es decir, en el tramo por el que el aire ya tratado viaja desde el recuperador hasta las rejillas de las estancias. No forma parte de todas las instalaciones: se añade cuando hace falta un grado extra de confort en el aire que entra en la vivienda.

Su función es concreta y limitada: templar un poco más el aire de renovación justo antes de que llegue a las habitaciones, para que no se note frío al salir por la rejilla. Va colocado en el propio conducto, así que su dimensionado y su ubicación se deciden junto con el resto del trazado; lo vemos con detalle en la guía de conductos de la ventilación de doble flujo.

El recuperador no es una calefacción: por qué hace falta ese último empujón

Conviene tener clara una idea de fondo: el recuperador no genera calor, lo traslada. Extrae el aire viciado de la casa y, antes de expulsarlo, le cede parte de su calor al aire fresco que entra, sin mezclar los dos flujos. Esa transferencia tiene un rendimiento orientativo del 75 al 95%, nunca del 100%; lo explicamos con detalle en rendimiento del recuperador de calor. Como siempre queda una parte de calor sin recuperar, el aire de impulsión sale, de forma orientativa, unos grados por debajo de la temperatura ambiente de la vivienda.

En una casa bien aislada y con un recuperador de buen rendimiento, esa diferencia suele pasar desapercibida. Pero en climas fríos, con rendimientos más ajustados o cuando se busca un confort exigente en el punto de la rejilla, esos grados de menos sí se notan. Ahí es donde entra la batería de post-calentamiento: no calienta la casa, solo cierra ese último tramo entre lo que recupera el equipo y la temperatura que se quiere sentir al entrar el aire.

Pre-calentamiento y post-calentamiento no son lo mismo

Es fácil confundir los dos términos porque suenan parecido, pero cumplen funciones distintas. El pre-calentamiento (o batería antihielo) se coloca en el conducto de aire exterior, antes de que ese aire entre en el núcleo del recuperador. Su trabajo es proteger el intercambiador: en frío muy intenso, el aire exterior puede formar hielo dentro del núcleo y bloquearlo, así que la batería antihielo templa ese aire lo justo para evitarlo. Es una función técnica de protección del equipo, no de confort.

El post-calentamiento, en cambio, va después del recuperador, en el conducto de impulsión hacia la vivienda, y es pura cuestión de confort: no protege nada, solo remata la temperatura del aire que ya se ha tratado. Una instalación puede llevar solo pre-calentamiento, solo post-calentamiento, las dos, o ninguna: depende del clima de la zona y de cuánto confort se le exija al sistema.

Dónde va cada elemento y para qué sirve

Para no perderse entre el recuperador, el pre-calentamiento y el post-calentamiento, ayuda verlos en una misma tabla, ordenados según el recorrido del aire desde el exterior hasta la vivienda.

ElementoDónde vaPara qué sirve
Batería de pre-calentamiento (antihielo)En el conducto de aire exterior, antes del núcleo del recuperadorEvita que se forme hielo dentro del intercambiador cuando la temperatura exterior es muy baja
Núcleo del recuperadorEntre los dos conductos, sin mezclar los flujosTransfiere al aire de impulsión una parte orientativa del 75-95% del calor del aire de extracción
Batería de post-calentamiento eléctricaEn el conducto de impulsión, justo después del recuperadorDa el último grado de confort al aire ya recuperado con una resistencia eléctrica
Batería de post-calentamiento de aguaEn el conducto de impulsión, después del recuperador, conectada a un circuito hidráulicoMismo objetivo que la eléctrica, pero colgada de la aerotermia o la caldera en lugar de una resistencia

No todas las instalaciones llevan las cuatro piezas: cuáles hacen falta depende del clima de la zona y del nivel de confort que se busque en la impulsión.

Esquema de un recuperador de calor con el conducto de extracción y el de impulsión, mostrando la batería de post-calentamiento situada justo después del intercambiador en el tramo de impulsión
La batería de post-calentamiento va en el conducto de impulsión, después del intercambiador del recuperador: remata el aire que ya ha entrado templado, no calienta la vivienda entera.

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Batería eléctrica o de agua: dos formas de resolverlo

La batería eléctrica es, en esencia, una resistencia dentro del conducto que se activa cuando un termostato detecta que el aire de impulsión va por debajo de la consigna. Es sencilla de instalar porque solo necesita alimentación eléctrica, sin obra de fontanería, pero ese calor sale directamente del contador de la luz. Su impacto en el consumo conviene mirarlo junto con lo que ya gastan los ventiladores del recuperador; lo tratamos en consumo del recuperador de calor.

La batería de agua (hidráulica) es un pequeño intercambiador que recibe agua caliente de un circuito y la cede al aire de impulsión al pasar por él. Esa agua puede venir de la aerotermia o de la caldera que ya climatiza la vivienda, así que aprovecha una fuente de calor que ya existe en lugar de generar otra nueva con electricidad directa. A cambio, exige llevar tubería hasta el conducto, lo que complica algo más la instalación.

Cuándo se justifica montarla (y cuándo no)

La batería de post-calentamiento tiene sentido en climas fríos, donde la diferencia entre el aire de impulsión y la temperatura de confort deseada es mayor, o en instalaciones donde se busca un nivel de confort exigente y no se quiere notar ni un grado de diferencia al pasar por la rejilla. También puede compensar en recuperadores con un rendimiento más ajustado, donde queda más calor por recuperar.

En cambio, en un clima suave, con una vivienda bien aislada y un recuperador de buen rendimiento, la diferencia de temperatura suele ser tan pequeña que añadir la batería aporta poco confort real a cambio de un punto más de instalación, consumo y mantenimiento. Ese mantenimiento adicional —limpiar o revisar la resistencia o el intercambiador de agua— se suma al del propio equipo, que repasamos en mantenimiento del recuperador de calor.

Cómo se decide en tu instalación

Si te están planteando un recuperador con batería de post-calentamiento (o te preguntas si te hace falta), la decisión no debería tomarse en abstracto, sino cruzando tu clima, el rendimiento del equipo que te proponen y el nivel de confort que buscas. No es un componente que sobre o falte por sistema: depende de cada caso.

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Comparación entre una vivienda en clima suave sin batería de post-calentamiento y una vivienda en clima frío con batería de post-calentamiento en el conducto de impulsión
En climas suaves y con buena eficiencia de recuperación suele bastar con el recuperador; en climas fríos o con exigencia de confort alta es donde se plantea añadir la batería de post-calentamiento.
Dudas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Qué es la batería de post-calentamiento de un recuperador de calor?

Es un intercambiador, eléctrico o de agua, que se monta en el conducto de impulsión de una ventilación de doble flujo, justo después del recuperador. Su función es dar un último grado de confort al aire de renovación antes de que llegue a las estancias, templándolo un poco más de lo que ya ha conseguido el recuperador. No es un componente que lleven todas las instalaciones: se añade cuando el clima o el nivel de confort exigido lo justifican.

¿El recuperador de calor no calienta la casa por sí solo?

No. El recuperador no genera calor, lo traslada: recupera una parte orientativa del 75 al 95% del calor del aire que se extrae de la vivienda y se lo cede al aire fresco que entra, pero nunca el 100%. Por eso el aire de impulsión sale, de forma orientativa, unos grados por debajo de la temperatura ambiente. La calefacción de la casa la siguen dando el sistema de climatización (aerotermia, caldera u otro), no el recuperador.

¿Qué diferencia hay entre pre-calentamiento y post-calentamiento?

El pre-calentamiento, o batería antihielo, va en el conducto de aire exterior, antes de entrar en el núcleo del recuperador, y su función es proteger el intercambiador para que no se forme hielo dentro con frío muy intenso: es una función técnica de protección del equipo. El post-calentamiento va después del recuperador, en el conducto de impulsión hacia la vivienda, y es una cuestión de confort: remata la temperatura del aire ya tratado antes de repartirlo por las estancias.

¿Batería de post-calentamiento eléctrica o de agua, cuál conviene?

La eléctrica es una resistencia sencilla de instalar, porque solo necesita alimentación eléctrica, pero ese calor sale directamente del consumo eléctrico. La de agua es un pequeño intercambiador conectado a un circuito hidráulico que puede colgar de la aerotermia o la caldera que ya climatiza la vivienda, así que aprovecha una fuente de calor existente en lugar de generar otra con electricidad directa, aunque exige llevar tubería hasta el conducto. Cuál compensa depende de si ya existe esa fuente de calor cerca del trazado de conductos.

¿Cuándo hace falta una batería de post-calentamiento en un recuperador?

Sobre todo en climas fríos, donde la diferencia entre el aire de impulsión y la temperatura de confort deseada es mayor, o en instalaciones donde se busca no notar ningún grado de diferencia al pasar por la rejilla. En un clima suave, con la vivienda bien aislada y un recuperador de buen rendimiento, esa diferencia suele ser pequeña y añadir la batería aporta poco confort real a cambio de más instalación, consumo y mantenimiento.

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