Aerotermia

Cuánto gasta al mes una bomba de calor (y de qué depende)

No existe una cifra de gasto mensual válida para todas las casas: depende de la demanda de tu vivienda, del rendimiento del equipo y del precio de tu tarifa eléctrica. Lo que sí puedes hacer es calcularlo con ese método y entender qué factores lo suben o lo bajan, en vez de fiarte de un número genérico que no se parece a tu factura.

Por Alfonso, asesor energético · Actualizado a agosto de 2026

Vivienda con una bomba de calor de aerotermia y un contador eléctrico que representa el cálculo del gasto mensual
El método
El gasto mensual sale de multiplicar la demanda de calor de tu vivienda por el rendimiento del equipo y por el precio de tu tarifa eléctrica. Cambiar cualquiera de los tres factores cambia el resultado
Qué lo dispara
El aislamiento de la vivienda, la zona climática, la temperatura de impulsión que exigen tus emisores y el consumo de agua caliente sanitaria (ACS) son los factores que más mueven la demanda real
Frente a radiadores eléctricos
La aerotermia traslada calor desde el aire exterior en vez de generarlo a partir de electricidad, por lo que gasta claramente menos que un sistema de radiadores eléctricos para la misma calefacción
Frente a caldera
No hay un ganador único: depende del combustible de la caldera y de si tus emisores trabajan a baja o alta temperatura de impulsión

Por qué no existe una cifra universal de gasto mensual

Cualquier número de euros al mes que veas sin más contexto para «una bomba de calor» está simplificando algo que depende de tu caso concreto. Dos viviendas con la misma superficie pueden tener un gasto mensual muy distinto si una está bien aislada y orientada al sur y la otra tiene puentes térmicos y ventanas antiguas. Por eso, en vez de darte un número que no se va a parecer a tu factura, te explicamos cómo se calcula de verdad.

El gasto mensual de una instalación de aerotermia sale de multiplicar tres factores: la demanda de calor de tu vivienda (cuánta energía térmica necesita para mantenerse a temperatura), el rendimiento real del equipo en tu instalación concreta y el precio de tu tarifa eléctrica en céntimos por kWh. Este cálculo también condiciona el precio de la aerotermia que te conviene, porque una demanda mayor suele pedir un equipo de más potencia. Si quieres profundizar en el segundo factor, el rendimiento, lo desarrollamos en el artículo sobre el COP de la bomba de calor: ahí explicamos por qué una cifra de catálogo no basta y qué condiciones la determinan.

El primer factor: la demanda de tu vivienda

La demanda es la cantidad de energía térmica que tu vivienda necesita para mantener una temperatura de confort, y es el factor que más varía de una casa a otra. Una vivienda con buen aislamiento en fachada, cubierta y ventanas pierde mucho menos calor que otra similar en superficie pero con peores cerramientos, así que necesita mucha menos energía para calentarse, y eso se traduce directamente en menos electricidad consumida por el equipo.

La zona climática pesa en el mismo sentido: una vivienda en una zona fría del interior peninsular necesita más energía para mantener la misma temperatura interior que una vivienda equivalente en una zona de clima suave. A esto se suma el consumo de agua caliente sanitaria (ACS), que en muchas viviendas es una parte relevante de la demanda total, sobre todo en casas con varios baños o más ocupantes.

  • Aislamiento de fachada, cubierta y ventanas: cuanto mejor, menos energía se pierde y menos demanda hay que cubrir
  • Zona climática: las zonas más frías exigen más energía para mantener la misma temperatura interior
  • Altura de techos y volumen a calentar, sobre todo en viviendas antiguas
  • Agua caliente sanitaria (ACS): más baños o más ocupantes suelen significar más demanda de ACS

El segundo factor: el rendimiento real del equipo

El rendimiento de una bomba de calor no es un dato fijo que puedas leer en un folleto y aplicar directamente a tu factura: depende de la temperatura exterior de tu zona y, sobre todo, de la temperatura de impulsión que exigen tus emisores. Un suelo radiante trabaja con agua templada y deja que el equipo rinda mejor; unos radiadores de alta temperatura le exigen más esfuerzo y penalizan ese rendimiento. Si vas a mantener radiadores existentes, conviene revisar si son compatibles con temperaturas de trabajo bajas: lo explicamos en el artículo sobre radiadores de baja temperatura con aerotermia.

El dimensionado del equipo también entra en esta ecuación: una bomba de calor mal calculada para tu demanda, ya sea por exceso o por defecto, rinde peor que una bien dimensionada. Por eso el cálculo de la demanda y la elección del equipo van de la mano, y no conviene separarlos al pedir un presupuesto.

El tercer factor: el precio de tu tarifa eléctrica

El último factor es el más sencillo de entender pero no menos importante: el precio de la electricidad que pagas, en céntimos por kWh según tu tarifa. Con la misma demanda y el mismo rendimiento, dos viviendas con tarifas distintas, o con distinta capacidad de mover el consumo hacia las horas más baratas, terminan con un gasto mensual diferente. Las tarifas con discriminación horaria permiten concentrar buena parte del consumo de la bomba de calor en las horas de precio más bajo, lo que ayuda a reducir el gasto sin cambiar nada del equipo ni de la vivienda.

Diagrama con los tres factores que determinan el gasto mensual de una bomba de calor: demanda de la vivienda, rendimiento del equipo y precio de la tarifa
El gasto mensual no es un dato fijo del equipo: sale de cruzar la demanda de tu vivienda, el rendimiento real del sistema y el precio de tu tarifa eléctrica.

¿Quieres saber qué demanda tiene tu vivienda y qué rendimiento puedes esperar con tus emisores? Calcula tu presupuesto de aerotermia y te ayudamos a mirar los tres factores juntos, no solo el precio del equipo.

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Frente a radiadores eléctricos: la diferencia es clara

Aquí sí hay una comparación conceptual que se puede afirmar con seguridad, aunque sin poner una cifra: una bomba de calor de aerotermia gasta claramente menos que unos radiadores eléctricos para calefactar la misma vivienda. La razón está en cómo trabaja cada sistema. Los radiadores eléctricos generan calor transformando electricidad en calor de forma directa, con un rendimiento que como máximo se acerca a uno. La aerotermia, en cambio, traslada calor que ya existe en el aire exterior usando la electricidad para mover ese proceso, no para crear el calor desde cero, así que entrega varias unidades de calor por cada unidad eléctrica consumida.

Frente a una caldera: depende del combustible y de los emisores

Con una caldera la comparación ya no tiene una respuesta única: depende de qué combustible quema esa caldera y de qué emisores tiene la vivienda. Frente a una caldera de gasóleo o de propano, la aerotermia suele salir ganando con más margen. Frente a una caldera de gas natural, la diferencia se estrecha y depende mucho de si los emisores trabajan a baja temperatura de impulsión, donde la bomba de calor rinde mejor, o a alta temperatura, donde esa ventaja se reduce.

Para hacerte una idea más precisa de tu caso, conviene mirar también el consumo eléctrico anual esperado y cómo se comporta el equipo en los días de más frío: lo tratamos en cuánto consume la aerotermia y en cuánto sube el consumo en una ola de frío.

Cómo aplicar este método a tu caso

Con estos tres factores en mente, el orden para estimar tu gasto mensual es: primero calcular (o pedir que te calculen) la demanda real de tu vivienda según su aislamiento, su zona climática y su superficie; después, revisar qué rendimiento puede dar el equipo con tus emisores concretos; y por último, aplicar el precio de tu tarifa eléctrica, idealmente aprovechando las horas más baratas si tu tarifa tiene discriminación horaria. Un presupuesto serio de aerotermia debería incluir este cálculo, no solo el precio del equipo.

FactorQué lo mueveEfecto en el gasto
Demanda de la viviendaAislamiento, zona climática, superficie, ACSA más demanda, más energía necesaria
Rendimiento del equipoTemperatura exterior, temperatura de impulsión de los emisores, dimensionadoA mejor rendimiento, menos electricidad por unidad de calor
Precio de la tarifaTipo de tarifa, discriminación horariaA mejor gestión de las horas de consumo, menor coste por kWh usado

Los tres factores se multiplican entre sí: mejorar solo uno ayuda, pero el gasto real depende de los tres combinados.

Comparativa conceptual entre bomba de calor de aerotermia, radiadores eléctricos y caldera para calefactar una vivienda
Frente a radiadores eléctricos la aerotermia gasta claramente menos; frente a una caldera, la diferencia depende del combustible y de los emisores.
Dudas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Cuánto gasta al mes una bomba de calor?

No hay una cifra válida para todas las viviendas: el gasto mensual sale de multiplicar la demanda de calor de tu casa, el rendimiento real del equipo con tus emisores y el precio de tu tarifa eléctrica. Dos viviendas de la misma superficie pueden tener gastos muy distintos si difieren en aislamiento, zona climática o tipo de emisores. Para estimarlo con criterio, conviene calcular estos tres factores para tu caso concreto en vez de fiarte de un número genérico.

¿Qué gasta más, la calefacción o la bomba de calor?

La bomba de calor de aerotermia es un sistema de calefacción, así que la pregunta real es qué sistema de calefacción gasta más. Frente a radiadores eléctricos, la aerotermia gasta claramente menos porque traslada calor del aire exterior en vez de generarlo a partir de electricidad. Frente a una caldera, la respuesta depende del combustible que use esa caldera y de si tus emisores trabajan a baja o alta temperatura de impulsión, así que no hay un ganador único en todos los casos.

¿Cuál es la opción más económica para calentar una casa?

Entre los sistemas eléctricos, la aerotermia es la opción más económica frente a los radiadores eléctricos, porque traslada calor en vez de generarlo desde cero. Frente a una caldera de gasóleo o de propano también suele salir ganando con más margen. Frente a una caldera de gas natural la diferencia se estrecha y depende de los emisores de la vivienda. En cualquier caso, el gasto real siempre depende de la demanda de tu vivienda, del rendimiento del equipo y de tu tarifa eléctrica.

¿Qué es lo que más dispara el gasto de una bomba de calor?

Los factores que más disparan el gasto son un aislamiento deficiente de la vivienda, vivir en una zona climática fría, tener emisores que exigen alta temperatura de impulsión, como radiadores antiguos, y un consumo elevado de agua caliente sanitaria. Cualquiera de estos factores por separado ya sube la demanda o penaliza el rendimiento del equipo, y cuando se combinan varios a la vez, el efecto sobre el gasto mensual se nota todavía más.

¿Cambiar de tarifa eléctrica ayuda a bajar el gasto de la bomba de calor?

Sí, puede ayudar sin tocar nada del equipo ni de la vivienda. Las tarifas con discriminación horaria permiten concentrar buena parte del consumo de la bomba de calor en las horas de precio más bajo, lo que reduce el coste por kWh consumido. No cambia la demanda de tu vivienda ni el rendimiento del equipo, pero sí el tercer factor del cálculo: cuánto pagas por cada kWh que consumes.

Si quieres saber qué gasto mensual puedes esperar en tu vivienda concreta, cuéntanos su aislamiento, sus emisores y tu zona. Calcula tu presupuesto de aerotermia y te ayudamos a mirar la demanda, el rendimiento y tu tarifa juntos, no una cifra suelta que no se parece a tu factura.

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