Qué es el refrigerante y por qué importa cuál lleva
El refrigerante es el fluido que circula por el interior de la bomba de calor y que hace posible todo el proceso: es el que absorbe el calor del aire exterior y lo cede al agua de tu calefacción, cambiando de estado (de líquido a gas y viceversa) en ese viaje. Toda aerotermia lleva uno, y el tipo que lleve no es un detalle menor: influye en su impacto ambiental (si hay una fuga), en qué temperatura puede alcanzar y, como veremos, hasta en la forma física del equipo. Por eso conviene saber qué hay detrás de las dos opciones que hoy dominan el mercado doméstico: el R32 y el R290.
Los dos son una mejora frente a los refrigerantes antiguos (como el R410A), que tenían un impacto ambiental muy alto y se están retirando. Pero el R32 y el R290 son bastante distintos entre sí, y cada uno tiene sus ventajas y sus condiciones. La elección no la suele hacer el usuario aisladamente, sino que viene asociada al equipo y al tipo de instalación; aun así, entender la diferencia te ayuda a interpretar lo que te ofrecen y a saber qué implicaciones tiene.
El R290 (propano): natural, potente, pero inflamable
El R290 es, sencillamente, propano de alta pureza: un refrigerante natural. Su gran ventaja es ambiental: su potencial de calentamiento global (lo que se conoce como GWP, una medida de cuánto contribuiría al calentamiento en caso de fuga) es muy bajo, orientativamente del orden de unas pocas unidades, prácticamente nulo comparado con cualquier gas fluorado. Además, técnicamente permite alcanzar temperaturas de impulsión altas (se citan valores orientativos en torno a 70-75 °C), lo que lo hace muy interesante para instalaciones con radiadores tradicionales, que piden agua caliente.
Su contrapartida es la seguridad: el propano es inflamable (se clasifica en la categoría de mayor inflamabilidad). Esto no es un problema si se gestiona bien, y la forma de gestionarlo es confinar todo el circuito de refrigerante en la unidad exterior, es decir, usar equipos monobloc. En un monobloc, el refrigerante nunca entra en la vivienda: la máquina está fuera y lo único que cruza la pared hacia dentro es agua. Por eso el R290 va casi siempre asociado a monobloc. Esa conexión entre el refrigerante y el formato del equipo es justo lo que vemos a fondo en aerotermia monobloc o bibloc.

El R32: muy extendido, eficiente y más flexible
El R32 es un gas fluorado (un HFC), pero de los «buenos» dentro de su categoría: su impacto ambiental es mucho menor que el de los refrigerantes antiguos que vino a sustituir (orientativamente, su GWP ronda los 675, frente a los más de 2.000 del R410A). Es muy eficiente, está enormemente extendido en el mercado y es ligeramente inflamable, pero en un grado mucho menor que el propano, lo que le da más flexibilidad de uso: puede ir tanto en equipos monobloc como en equipos partidos (bibloc o split), donde una parte del circuito sí entra en la vivienda.
Esa flexibilidad de formato es una de sus bazas: permite soluciones que el R290 no, y por eso sigue siendo una opción plenamente válida y muy común hoy. Su «pero» es de horizonte: al ser un gas fluorado, está en el punto de mira de la normativa, que tiende a restringir progresivamente los refrigerantes de mayor impacto ambiental a favor de los naturales. No significa que el R32 vaya a desaparecer mañana, pero sí que la dirección a largo plazo apunta hacia refrigerantes como el R290. Es un factor a tener en cuenta si piensas en la inversión a muchos años.
Cómo decidir (y qué dice la normativa)
En la práctica, la decisión rara vez es «R32 o R290» en abstracto, sino que va ligada a tu instalación. Si tienes radiadores tradicionales y necesitas agua caliente a temperatura alta, el R290 (con su capacidad de alcanzar más temperatura) y el formato monobloc encajan muy bien, y además te alineas con el refrigerante de futuro. Si buscas un equipo partido por razones de instalación, o un modelo concreto muy extendido, el R32 sigue siendo una elección sólida y eficiente. En ambos casos, lo importante es que el equipo esté bien dimensionado para tu vivienda; el refrigerante es un factor más, no el único.
En cuanto a la normativa, conviene saber que la manipulación de cualquier refrigerante (la carga, las conexiones) la realiza siempre personal acreditado, conforme al Real Decreto 115/2017 sobre gases fluorados, y que el marco europeo de gases fluorados es el que marca el rumbo, endureciendo los límites para los de mayor impacto ambiental y empujando hacia los naturales. Por eso el R290 gana peso año a año. La conclusión práctica: no hay un «ganador» absoluto, sino el que encaja con tu instalación; el R290 lidera en impacto ambiental y temperatura (a cambio de ir en monobloc), y el R32 en extensión y flexibilidad de formato. Lo ves en conjunto en el pilar de aerotermia.

Preguntas frecuentes
¿Es mejor el R32 o el R290 para aerotermia?
No hay un ganador absoluto: depende de tu instalación. El R290 (propano) tiene un impacto ambiental casi nulo y alcanza temperaturas altas, lo que lo hace ideal para radiadores tradicionales y lo alinea con el refrigerante de futuro; a cambio, por ser inflamable, va siempre en equipos monobloc exteriores. El R32 contamina mucho menos que los antiguos, es muy eficiente y está más extendido, y admite tanto monobloc como equipos partidos, lo que da más flexibilidad de instalación, aunque al ser un gas fluorado tiene por delante un horizonte normativo más restrictivo. La elección va ligada a tus emisores y al formato de equipo que te encaje.
¿Es peligroso el gas R290 (propano) en una bomba de calor?
Bien instalado, no. El R290 es inflamable, pero ese riesgo se gestiona confinando todo el circuito de refrigerante en la unidad exterior: por eso el R290 va en equipos monobloc, donde el gas nunca entra en la vivienda y lo único que cruza la pared es agua. Las instalaciones se hacen siguiendo normas de seguridad y por personal acreditado conforme a la normativa de gases fluorados (Real Decreto 115/2017). De hecho, su uso está cada vez más extendido precisamente porque combina una seguridad bien resuelta con un impacto ambiental casi nulo. El propano lleva décadas usándose con seguridad en muchas aplicaciones cotidianas.
¿Por qué el R290 solo se usa en equipos monobloc?
Por su inflamabilidad. Al ser un refrigerante inflamable (propano), la forma segura de usarlo es que todo su circuito esté confinado en la unidad exterior, al aire libre, sin que el gas entre en la vivienda. Eso es exactamente lo que es un equipo monobloc: toda la máquina frigorífica está fuera, y al interior solo llega agua por unas tuberías. En un equipo partido (bibloc o split), en cambio, parte del circuito de refrigerante entra en casa, algo que no encaja con un gas inflamable. Por eso el R290 se asocia al formato monobloc, mientras que el R32, menos inflamable, admite también equipos partidos.
¿Se va a prohibir el R32?
No de forma inmediata, pero la tendencia normativa va en su contra a largo plazo. El R32 es un gas fluorado y, aunque su impacto ambiental es mucho menor que el de los refrigerantes antiguos, el marco europeo de gases fluorados tiende a restringir progresivamente los de mayor impacto a favor de los refrigerantes naturales de bajo GWP, como el R290. Esto no significa que un equipo de R32 vaya a quedar obsoleto mañana ni que deje de funcionar, pero sí que la dirección a largo plazo apunta hacia los naturales. Es un factor a tener en cuenta si valoras la inversión pensando en muchos años de vida del equipo.
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