Qué es y cómo climatiza el agua una bomba de calor de piscina
Una bomba de calor de piscina funciona con el mismo principio que la aerotermia de la casa: extrae calor del aire exterior y lo transfiere al agua, sin quemar nada. El agua de la piscina pasa por la máquina, se calienta unos grados en cada ciclo y vuelve al vaso; repitiendo ese paso, la temperatura del agua sube poco a poco hasta el valor que fijes. No calienta de golpe: es un proceso gradual, por eso lo suyo es mantener la temperatura a lo largo de la temporada más que intentar calentar la piscina entera en una tarde.
La temperatura de baño confortable suele estar en torno a los 28 °C (orientativo, depende de cada uno). Alcanzarla y mantenerla con una bomba de calor permite alargar la temporada por los dos extremos del verano, adelantando los primeros baños y estirándolos hasta bien entrado el otoño. Cuántos meses exactamente depende de tu clima, del uso y, sobre todo, de si cubres o no la piscina, como veremos.
Por qué su rendimiento es tan alto: el secreto está en la baja temperatura
Aquí está la ventaja de fondo de climatizar una piscina con aerotermia. El rendimiento de una bomba de calor (su COP) es mayor cuanto menor es el salto de temperatura que tiene que dar. Y una piscina pide agua a solo unos 28 °C, mucho menos que los 35-55 °C que necesita la calefacción de una casa. Por eso las bombas de calor de piscina suelen tener un COP alto, orientativamente en torno a 4-5: por cada kilovatio eléctrico que consumen, entregan del orden de cuatro o cinco de calor al agua. Son cifras orientativas, que dependen del equipo y de las condiciones, pero explican por qué es una forma eficiente de calentar el agua.
Ese rendimiento alto es lo que hace que climatizar la piscina con bomba de calor consuma bastante menos que hacerlo con sistemas eléctricos directos. Si quieres entender mejor qué significan el COP y el SCOP y por qué un salto de temperatura menor mejora el rendimiento, lo explicamos en COP y SCOP en aerotermia. Muchos equipos de piscina son además Full Inverter, que modulan el compresor para mantener la temperatura gastando menos y con menos ruido.

La manta térmica no es opcional: la evaporación se lleva el calor
Este es el punto que más se descuida y el que más determina si la inversión merece la pena: la cubierta. La mayor parte del calor que pierde una piscina se va por la superficie, sobre todo por evaporación del agua (se cita habitualmente que la evaporación supone alrededor de tres cuartas partes de las pérdidas, dato orientativo del sector). Eso significa que una piscina destapada, por la noche y con viento, está soltando a la atmósfera buena parte del calor que la bomba le ha metido durante el día. La bomba se pasaría el tiempo «rellenando un vaso sin tapa».
Por eso la manta térmica (el cobertor de burbujas o similar) no es un accesorio, es parte del sistema: cubre la superficie, frena la evaporación y conserva el calor cuando no se usa la piscina. Con cubierta, la bomba mantiene la temperatura con mucho menos trabajo, lo que reduce notablemente el consumo y permite, además, elegir un equipo de menos potencia. La regla práctica es clara: si vas a climatizar la piscina, presupuesta la cubierta a la vez; sin ella, gran parte del gasto se evapora, literalmente.
Qué potencia necesitas y por qué no es la aerotermia de tu casa
El dimensionado de la bomba depende del volumen de agua (largo por ancho por profundidad media), del clima de tu zona, del uso que le des y de si la piscina está cubierta. Como regla de bolsillo orientativa, la potencia necesaria crece con el volumen y es mayor en zonas frías o de interior que en la costa; tener cubierta reduce la potencia que hace falta. Son orientaciones para hacerte una idea: el cálculo fino lo hace el instalador para tu piscina concreta, y conviene no sobredimensionar, porque encarece la compra sin aportar ventaja.
Una aclaración importante para no confundirse: la bomba de calor de piscina no es la misma máquina que la aerotermia que calienta tu casa. La de piscina está pensada para trabajar a baja temperatura del agua y lleva un intercambiador resistente a la corrosión, porque el agua va tratada con cloro o sal; la de la vivienda está optimizada para dar calefacción y agua caliente a mayor temperatura y para repartirla por el circuito de la casa. No son intercambiables. Eso sí, ambas son bombas de calor y comparten la lógica del buen rendimiento; y si tienes placas solares, puedes alimentar la bomba de la piscina con tu propia energía, algo que vemos desde el lado solar en placas solares para la piscina. Como en toda instalación con gases fluorados, el montaje y la carga del refrigerante los hace personal acreditado, según el Real Decreto 115/2017.

Preguntas frecuentes
¿Cuánto consume una bomba de calor para piscina?
Menos de lo que se suele pensar, porque su rendimiento es alto: al calentar el agua a solo unos 28 °C, una bomba de calor de piscina suele tener un COP orientativo en torno a 4-5, es decir, entrega del orden de cuatro o cinco veces más calor que la electricidad que consume. El consumo real depende del volumen, el clima, la temperatura objetivo y, sobre todo, de si usas cubierta. Sin manta térmica el gasto se dispara, porque buena parte del calor se pierde por evaporación; con ella, baja mucho.
¿Necesito cubierta o manta térmica si pongo bomba de calor?
Sí, es prácticamente imprescindible. La mayor parte del calor de una piscina se pierde por la superficie, sobre todo por evaporación, así que una piscina destapada suelta de noche buena parte del calor que la bomba le ha dado durante el día. La manta térmica frena esa pérdida y permite mantener la temperatura con mucho menos consumo, además de poder elegir un equipo de menos potencia. Si vas a climatizar la piscina, conviene presupuestar la cubierta a la vez que la bomba.
¿Puedo usar la aerotermia de mi casa para calentar la piscina?
No es lo mismo ni son intercambiables. La bomba de calor de piscina está pensada para trabajar a baja temperatura del agua y lleva un intercambiador resistente a la corrosión, porque el agua va tratada con cloro o sal. La aerotermia de la vivienda está optimizada para dar calefacción y agua caliente a mayor temperatura y repartirla por el circuito de la casa. Aunque ambas son bombas de calor y comparten la misma lógica de buen rendimiento, cada una está diseñada para su uso.
¿Cuántos meses alarga la temporada de baño?
Depende del clima, del uso y de si cubres la piscina, pero de forma orientativa una bomba de calor permite adelantar los primeros baños y estirar la temporada hasta bien entrado el otoño, ganando varias semanas a cada lado del verano. Con cubierta el resultado es mejor, porque la piscina conserva el calor entre baños. No convierte la piscina en climatizada todo el año por sí sola en cualquier zona, pero sí amplía claramente la temporada útil con un consumo razonable.
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