Cómo funciona el simple flujo
El simple flujo es la opción más sencilla y extendida. Un único ventilador extrae el aire viciado de las zonas húmedas de la casa (baños y cocina), generando una ligera depresión. Ese vacío hace que el aire nuevo entre de forma pasiva por aireadores o rejillas situados en las zonas secas, como el salón y los dormitorios. El aire circula así desde las habitaciones limpias hacia las húmedas, donde se expulsa.
Dentro del simple flujo hay dos variantes. El autorregulable mantiene un caudal de aire más o menos constante. El higrorregulable es más listo: ajusta el caudal según la humedad de cada estancia, ventilando más cuando cocinas o te duchas y menos el resto del tiempo, lo que reduce las pérdidas de calor. Es ventilación eficaz y de bajo coste, pero no recupera la temperatura del aire que sale.
Cómo funciona el doble flujo (y por qué recupera calor)
El doble flujo da un paso más. Aquí hay dos ventiladores: uno impulsa aire exterior, ya filtrado, hacia las habitaciones, y otro extrae el viciado. La clave es que ambos flujos se cruzan dentro de un intercambiador de calor sin llegar a mezclarse. En invierno, el aire caliente que sale cede su temperatura al aire frío que entra, que llega a la casa ya templado; en verano el efecto se invierte. Eso es recuperar el calor.
Las fuentes y los fabricantes hablan de recuperaciones del orden del 75-95% del calor del aire de extracción, aunque conviene tomar cualquier cifra como orientativa y propia de cada modelo y ensayo. Otra ventaja del doble flujo es que filtra el aire de entrada, normalmente con un filtro F7, algo muy útil en zonas con tráfico o polen. A cambio, es un sistema más complejo y caro de instalar.

Pros y contras: lo que ganas y lo que cuesta cada uno
Puestos en una balanza, cada sistema tiene su lógica:
| Simple flujo | Doble flujo | |
|---|---|---|
| Recupera calor | No | Sí, con intercambiador |
| Conductos | Solo red de extracción | Dos redes: impulsión y extracción |
| Filtrado del aire nuevo | Escaso (entra por rejillas) | Filtro F7, mejor calidad de aire |
| Coste e instalación | Más barato y simple | Mayor inversión y más espacio |
El consumo eléctrico de los ventiladores (su consumo específico, o SFP) cuenta en el balance del doble flujo; lo vemos en su post de consumo.
Entonces, ¿cuál elijo? Depende de tu vivienda y tu obra
No hay un sistema mejor en abstracto. Si haces una reforma sin obra grande o tienes el presupuesto justo, el simple flujo (o un doble flujo descentralizado por estancia, que evita tender conductos) suele ser la opción sensata: ventilas bien y a bajo coste. Si afrontas una obra nueva o una reforma integral, con espacio para los conductos y una casa hermética, el doble flujo centralizado es donde la recuperación de calor rinde de verdad y compensa la inversión.
En España, la ventilación de la vivienda la regula el Código Técnico (CTE DB-HS3), que fija los caudales mínimos, y cuando hay recuperación de energía entra también en juego el RITE. Sea cual sea tu caso, lo importante es dimensionarlo bien. Si quieres ver el panorama completo de estos sistemas, lo tienes en el recuperador de calor; y si vas a elegir entre ponerlo en toda la casa o por estancias, lo comparamos en recuperador centralizado o por estancia.

Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre VMC de simple flujo y de doble flujo?
El simple flujo extrae el aire viciado de baños y cocina, y el aire nuevo entra de forma pasiva por rejillas; ventila bien pero no recupera el calor. El doble flujo usa dos ventiladores y un intercambiador donde el aire que sale cede su temperatura al que entra, recuperando el calor. La diferencia clave es esa: solo el doble flujo lleva intercambiador y aprovecha la energía del aire de extracción.
¿Qué es mejor, simple flujo o doble flujo?
Depende de tu vivienda y de la obra. En una reforma sin obra grande o con presupuesto ajustado, el simple flujo (o un doble flujo por estancia) ventila bien a bajo coste. En obra nueva o reforma integral, con espacio para conductos y una casa hermética, el doble flujo centralizado es donde la recuperación de calor compensa la mayor inversión. No hay un ganador universal.
¿Cuánto calor recupera un sistema de doble flujo?
Los fabricantes hablan de recuperaciones del orden del 75-95% del calor del aire que se expulsa, según el equipo y el ensayo. Conviene tomar cualquier porcentaje como orientativo, porque depende del modelo, del caudal y de la instalación. Lo importante es la idea: el aire que sale precalienta (o enfría en verano) al que entra, de modo que la climatización trabaja menos para mantener la temperatura.
¿Qué diferencia hay entre simple flujo autorregulable e higrorregulable?
El autorregulable mantiene un caudal de ventilación más o menos constante en el tiempo. El higrorregulable ajusta ese caudal según la humedad de cada estancia: ventila más cuando hay más humedad (al cocinar o ducharse) y menos el resto del tiempo. Al ventilar solo lo necesario, el higrorregulable reduce las pérdidas de calor frente al autorregulable, manteniendo una buena calidad del aire.
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