Recuperador de calor

VMC simple flujo o doble flujo: cuál elegir y en qué se diferencian

La ventilación mecánica controlada (VMC) renueva el aire de la vivienda de forma constante, pero hay una diferencia clave entre sus dos grandes tipos: solo el doble flujo recupera el calor del aire que expulsa, mientras que el simple flujo ventila igual de bien pero lo tira a la calle. De ahí salen todas las demás diferencias: el simple flujo es más barato y sencillo; el doble flujo ahorra energía a cambio de necesitar dos redes de conductos.

Actualizado a junio de 2026

Comparación entre ventilación de simple flujo y de doble flujo con recuperador de calor en una vivienda
Simple flujo
Extrae el aire viciado y el nuevo entra por rejillas; no recupera calor
Doble flujo
Dos ventiladores e intercambiador: recupera el calor del aire que sale
La diferencia clave
Solo el doble flujo lleva intercambiador y aprovecha el calor
Recuperación
Orientativo, en torno al 75-95% del calor según equipo (dato de fabricante)

Cómo funciona el simple flujo

El simple flujo es la opción más sencilla y extendida. Un único ventilador extrae el aire viciado de las zonas húmedas de la casa (baños y cocina), generando una ligera depresión. Ese vacío hace que el aire nuevo entre de forma pasiva por aireadores o rejillas situados en las zonas secas, como el salón y los dormitorios. El aire circula así desde las habitaciones limpias hacia las húmedas, donde se expulsa.

Dentro del simple flujo hay dos variantes. El autorregulable mantiene un caudal de aire más o menos constante. El higrorregulable es más listo: ajusta el caudal según la humedad de cada estancia, ventilando más cuando cocinas o te duchas y menos el resto del tiempo, lo que reduce las pérdidas de calor. Es ventilación eficaz y de bajo coste, pero no recupera la temperatura del aire que sale.

Cómo funciona el doble flujo (y por qué recupera calor)

El doble flujo da un paso más. Aquí hay dos ventiladores: uno impulsa aire exterior, ya filtrado, hacia las habitaciones, y otro extrae el viciado. La clave es que ambos flujos se cruzan dentro de un intercambiador de calor sin llegar a mezclarse. En invierno, el aire caliente que sale cede su temperatura al aire frío que entra, que llega a la casa ya templado; en verano el efecto se invierte. Eso es recuperar el calor.

Las fuentes y los fabricantes hablan de recuperaciones del orden del 75-95% del calor del aire de extracción, aunque conviene tomar cualquier cifra como orientativa y propia de cada modelo y ensayo. Otra ventaja del doble flujo es que filtra el aire de entrada, normalmente con un filtro F7, algo muy útil en zonas con tráfico o polen. A cambio, es un sistema más complejo y caro de instalar.

Esquema de una VMC de simple flujo que extrae el aire viciado de baños y cocina y deja entrar el aire nuevo por rejillas
Simple flujo: un ventilador saca el aire viciado de baños y cocina; el aire nuevo entra por rejillas en salón y dormitorios.

¿Dudas entre simple flujo y doble flujo para tu reforma? Te ayudamos a ver cuál encaja en tu vivienda y en tu tipo de obra.

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Pros y contras: lo que ganas y lo que cuesta cada uno

Puestos en una balanza, cada sistema tiene su lógica:

Simple flujoDoble flujo
Recupera calorNoSí, con intercambiador
ConductosSolo red de extracciónDos redes: impulsión y extracción
Filtrado del aire nuevoEscaso (entra por rejillas)Filtro F7, mejor calidad de aire
Coste e instalaciónMás barato y simpleMayor inversión y más espacio

El consumo eléctrico de los ventiladores (su consumo específico, o SFP) cuenta en el balance del doble flujo; lo vemos en su post de consumo.

Entonces, ¿cuál elijo? Depende de tu vivienda y tu obra

No hay un sistema mejor en abstracto. Si haces una reforma sin obra grande o tienes el presupuesto justo, el simple flujo (o un doble flujo descentralizado por estancia, que evita tender conductos) suele ser la opción sensata: ventilas bien y a bajo coste. Si afrontas una obra nueva o una reforma integral, con espacio para los conductos y una casa hermética, el doble flujo centralizado es donde la recuperación de calor rinde de verdad y compensa la inversión.

En España, la ventilación de la vivienda la regula el Código Técnico (CTE DB-HS3), que fija los caudales mínimos, y cuando hay recuperación de energía entra también en juego el RITE. Sea cual sea tu caso, lo importante es dimensionarlo bien. Si quieres ver el panorama completo de estos sistemas, lo tienes en el recuperador de calor; y si vas a elegir entre ponerlo en toda la casa o por estancias, lo comparamos en recuperador centralizado o por estancia.

Esquema de una VMC de doble flujo con intercambiador donde el aire que sale precalienta el aire nuevo que entra
Doble flujo: el aire que sale y el que entra se cruzan en un intercambiador, donde se recupera el calor sin mezclarse.
Dudas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre VMC de simple flujo y de doble flujo?

El simple flujo extrae el aire viciado de baños y cocina, y el aire nuevo entra de forma pasiva por rejillas; ventila bien pero no recupera el calor. El doble flujo usa dos ventiladores y un intercambiador donde el aire que sale cede su temperatura al que entra, recuperando el calor. La diferencia clave es esa: solo el doble flujo lleva intercambiador y aprovecha la energía del aire de extracción.

¿Qué es mejor, simple flujo o doble flujo?

Depende de tu vivienda y de la obra. En una reforma sin obra grande o con presupuesto ajustado, el simple flujo (o un doble flujo por estancia) ventila bien a bajo coste. En obra nueva o reforma integral, con espacio para conductos y una casa hermética, el doble flujo centralizado es donde la recuperación de calor compensa la mayor inversión. No hay un ganador universal.

¿Cuánto calor recupera un sistema de doble flujo?

Los fabricantes hablan de recuperaciones del orden del 75-95% del calor del aire que se expulsa, según el equipo y el ensayo. Conviene tomar cualquier porcentaje como orientativo, porque depende del modelo, del caudal y de la instalación. Lo importante es la idea: el aire que sale precalienta (o enfría en verano) al que entra, de modo que la climatización trabaja menos para mantener la temperatura.

¿Qué diferencia hay entre simple flujo autorregulable e higrorregulable?

El autorregulable mantiene un caudal de ventilación más o menos constante en el tiempo. El higrorregulable ajusta ese caudal según la humedad de cada estancia: ventila más cuando hay más humedad (al cocinar o ducharse) y menos el resto del tiempo. Al ventilar solo lo necesario, el higrorregulable reduce las pérdidas de calor frente al autorregulable, manteniendo una buena calidad del aire.

¿Vas a reformar y no sabes si te conviene una ventilación de simple o de doble flujo? Cuéntanos cómo es tu vivienda y qué obra vas a hacer y te ayudamos a elegir el sistema que mejor encaja, sin sobredimensionar la instalación.

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