Por qué la unidad exterior molesta a los vecinos
El ruido de una unidad exterior viene del compresor y del ventilador, pero lo que de verdad molesta a un vecino no siempre es el ruido «por el aire»: muchas veces es la vibración que el aparato transmite a la estructura del edificio (la pared, el suelo, la medianera) y que se cuela en la vivienda de al lado como un zumbido constante. Por eso un aparato puede parecer silencioso para su dueño y resultar muy molesto para el vecino que comparte pared.
A esto se suman dos factores que agravan el conflicto. La ubicación: una unidad colocada pegada a la ventana o al dormitorio del vecino, o en un patio interior o medianera que actúa como caja de resonancia, multiplica la molestia. Y el horario: de noche el oído percibe más el ruido y, además, los límites legales son más estrictos. Un detalle más: un equipo viejo, sucio o con los soportes antivibración deteriorados vibra y suena más, así que el mantenimiento también influye; lo vemos en el mantenimiento del aire acondicionado.
Qué dice la ley (y por qué no hay un número único)
Aquí está el malentendido más común: la gente busca «cuántos decibelios permite la ley» esperando una cifra nacional, y no existe. El límite efectivo lo fija la ordenanza municipal de ruido de cada ayuntamiento (y la normativa autonómica), que pueden ser más o menos estrictas y distinguen entre horario diurno y nocturno, siempre con valores más exigentes de noche. Por encima están la Ley 37/2003 del Ruido y el Real Decreto 1367/2007, que marcan el marco general, pero el número concreto que te aplica es el de tu municipio.
Como referencia orientativa, las normas suelen fijar límites bastante bajos para el ruido que entra en una vivienda por la noche (del orden de unos pocos decibelios por encima del silencio), pero insistimos: el valor que cuenta es el de tu ordenanza local. En una comunidad de vecinos, además, entra en juego la Ley de Propiedad Horizontal, que prohíbe las actividades molestas (su artículo 7.2) y permite a la comunidad ejercer la acción de cesación contra quien las cause. Y un aviso práctico: medir el ruido con una app del móvil no tiene valor como prueba; hace falta una medición oficial del ayuntamiento o un informe pericial acústico.

Cómo reclamar, paso a paso
Si el aparato que te molesta es el de un vecino, lo sensato es ir por orden, de menos a más. Primero, hablar con el vecino: muchas veces no es consciente de que su unidad molesta, y se resuelve con una conversación o ajustando el modo nocturno. Si no funciona, el segundo paso es acudir al presidente o al administrador de la comunidad para que lo traslade a la junta de propietarios y se requiera formalmente al vecino, apoyándose en la prohibición de actividades molestas.
Si aun así no se soluciona, el tercer paso es el ayuntamiento: se presenta una denuncia administrativa (suele ser gratuita) y el consistorio puede hacer una medición oficial del ruido; si se superan los límites de la ordenanza, puede sancionar (las multas por ruido excesivo pueden llegar a cifras de varios miles de euros, según el municipio). El último recurso es la vía judicial, normalmente con un informe pericial acústico que acredite la molestia. Es un camino que conviene recorrer en orden, documentando cada paso.
Las soluciones técnicas que evitan el conflicto
La mejor reclamación es la que no hace falta, y aquí es donde una buena instalación marca la diferencia. La primera medida es la ubicación: colocar la unidad exterior lo más lejos posible de las ventanas y dormitorios de los vecinos y de las medianeras, evitando los rincones que resuenan. La segunda, y muy eficaz contra la vibración, son los soportes antivibración o silentblocks: unas piezas de caucho y muelle que se colocan bajo la unidad y absorben la vibración del compresor antes de que pase a la pared o al suelo; con el tiempo se desgastan y conviene revisarlos.
A esto se suman una bancada o soporte bien dimensionado al peso del equipo, activar el modo silencioso o nocturno que traen muchos equipos inverter (qué es un inverter lo explicamos en qué es un aire acondicionado inverter), y en casos difíciles una pantalla acústica. Y, de nuevo, el mantenimiento: un equipo limpio y en buen estado vibra menos. Si vas a instalar un aire acondicionado y quieres evitarte problemas con los vecinos desde el principio, en nuestra red planteamos la ubicación y los antivibratorios con eso en mente, sin tomar partido por ninguna marca.

Preguntas frecuentes
¿Cuántos decibelios puede hacer la unidad exterior del aire acondicionado?
No hay un único límite nacional: lo fija la ordenanza municipal de ruido de cada ayuntamiento, sobre el marco de la Ley 37/2003 del Ruido y el Real Decreto 1367/2007. Las ordenanzas distinguen entre día y noche, con valores más estrictos de noche, y son bastante bajos para el ruido que entra en una vivienda. Por eso, para saber el límite que te aplica, hay que consultar la ordenanza de tu municipio, no fiarse de una cifra general.
¿Se puede denunciar a un vecino por el ruido del aire acondicionado?
Sí. Conviene ir por orden: primero hablar con el vecino, luego acudir al presidente o administrador de la comunidad (la Ley de Propiedad Horizontal prohíbe las actividades molestas y permite la acción de cesación) y, si no se resuelve, presentar una denuncia administrativa en el ayuntamiento, que puede medir el ruido y sancionar. El último recurso es la vía judicial. Una app del móvil no sirve como prueba: hace falta una medición oficial o un informe pericial.
¿Cómo se reduce el ruido de la unidad exterior?
Con varias medidas combinadas: ubicarla lejos de ventanas, dormitorios de vecinos y medianeras; instalar soportes antivibración (silentblocks) que absorben la vibración del compresor; usar una bancada bien dimensionada; activar el modo silencioso o nocturno del equipo; y, en casos difíciles, una pantalla acústica. El mantenimiento también ayuda, porque un equipo limpio y en buen estado vibra menos. La mayoría del ruido molesto es vibración, así que los antivibratorios suelen ser la solución más eficaz.
¿Una app del móvil sirve para medir el ruido del aire acondicionado?
No tiene valor probatorio. Las apps dan una idea aproximada, pero no son instrumentos calibrados ni siguen el procedimiento de medición que exige la normativa, así que no sirven como prueba ante el ayuntamiento ni en un juicio. Para acreditar que se superan los límites hace falta una medición oficial realizada por el ayuntamiento o un informe pericial acústico elaborado por un técnico. La app solo te orienta sobre si merece la pena dar el paso.
