Qué es la preinstalación y por qué se hace
La preinstalación de aire acondicionado es, en esencia, dejar hecho el «camino» que necesita un aire acondicionado, pero sin poner todavía las máquinas. Cuando se instala un aire acondicionado de tipo split, hay que llevar unas tuberías (las que conectan la unidad interior con la exterior), un tubo para evacuar el agua de condensación y un cable eléctrico, normalmente embutidos en la pared para que no queden a la vista. Hacer eso una vez la casa está terminada implica abrir rozas en las paredes, con la suciedad y el coste que conlleva. La preinstalación evita ese problema: deja todas esas canalizaciones puestas durante la obra, ocultas en la pared, listas para el día que quieras instalar el equipo.
Por eso es muy habitual en viviendas de obra nueva: el promotor deja la preinstalación hecha para que el comprador pueda poner el aire acondicionado cuando quiera, sin destrozar las paredes recién acabadas. La idea es separar las dos cosas: la parte «de obra» (las canalizaciones) se hace ahora, aprovechando que las paredes están abiertas; y la parte «de equipos» (las máquinas) se hace después, cuando decidas y con el modelo que elijas. Es una previsión inteligente que ahorra dinero y molestias a futuro.
Qué incluye y qué no incluye
Conviene tener claro el alcance de una preinstalación, porque es fácil esperar de ella más de lo que es. Lo que normalmente incluye una preinstalación completa para un split es: la tubería frigorífica (de cobre) embutida en la pared entre el punto previsto para la unidad interior y el previsto para la exterior; el tubo de desagüe de los condensados (para evacuar el agua); la canalización o línea eléctrica que alimentará el equipo; y, a menudo, el hueco o espacio reservado en la fachada o terraza para colocar la unidad exterior. En el caso de una preinstalación para aire por conductos, además se deja el espacio en el falso techo y, a veces, las rejillas previstas.
Lo que la preinstalación no incluye son los equipos en sí: las máquinas (la unidad interior y la exterior) se compran e instalan después, cuando decidas poner el aire. Tampoco suele incluir la carga del gas refrigerante ni la puesta en marcha, que se hacen al colocar los equipos. Es decir, la preinstalación te deja el 100 % del «camino» preparado, pero el aparato lo pones tú más adelante. Por eso, tener preinstalación no significa «tener aire acondicionado»: significa que ponerlo será mucho más sencillo. Conviene aclararlo para no confundir una cosa con la otra al comprar o alquilar una vivienda.

Cómo saber si tu piso tiene preinstalación
Si no estás seguro de si tu vivienda tiene preinstalación de aire acondicionado, hay varias señales visibles que lo delatan. La más típica es una caja o tapa de registro en la pared del salón o de un dormitorio, normalmente en alto, cerca del techo: es el punto donde acaba la tubería embutida y donde irá la unidad interior. Otra señal es la salida de unos tubos (la tubería de cobre, a veces con un desagüe) hacia la terraza, el patio o la fachada, en el punto reservado para la unidad exterior. En viviendas con preinstalación para conductos, suele haber una tapa de registro en el falso techo del pasillo o los baños.
Si ves esos elementos, lo más probable es que tu vivienda tenga preinstalación, total o parcial. Para confirmarlo y saber exactamente qué deja preparado, lo mejor es preguntar al promotor (en obra nueva), revisar la documentación de la vivienda o consultar a un instalador, que sabrá interpretar lo que hay. Saber si tienes preinstalación es muy útil antes de plantearte poner aire acondicionado, porque cambia mucho el coste y la complejidad de la instalación: con preinstalación, el trabajo posterior se reduce básicamente a colocar y conectar los equipos.
Comprueba que está bien hecha antes de comprar la máquina
Un matiz importante que mucha gente pasa por alto: tener preinstalación no garantiza que esté bien hecha o que sirva para cualquier equipo. Antes de comprar la máquina, conviene verificar algunas cosas con un instalador. La longitud de la tubería embutida tiene que estar dentro del rango que admite el equipo que quieras poner (cada modelo tiene un máximo de distancia entre la unidad interior y la exterior, según el fabricante); si la preinstalación dejó un recorrido muy largo, podría condicionar qué equipos puedes instalar. También conviene comprobar que las ubicaciones previstas (dónde va la interior, dónde la exterior) son adecuadas para un buen funcionamiento, algo que tratamos en dónde colocar la unidad interior, y que el desagüe de condensados tiene la pendiente necesaria para evacuar el agua por gravedad.
Por eso, lo recomendable es que un instalador revise la preinstalación antes de comprar el equipo, para confirmar que es válida para el modelo que tienes en mente y que está correctamente ejecutada. La instalación de un aire acondicionado la realiza una empresa habilitada conforme al RITE, así que ese profesional es quien mejor puede valorar si la preinstalación cumple. Con una preinstalación bien hecha y verificada, poner el aire acondicionado se convierte en un trabajo rápido y limpio; ese es justamente su valor. Si tu vivienda no tuviera preinstalación, no pasa nada: se puede instalar igualmente, solo que con algo más de obra. Lo ves todo en el pilar de aire acondicionado.

Preguntas frecuentes
¿Qué incluye la preinstalación de aire acondicionado?
Una preinstalación completa para un split suele incluir la tubería frigorífica de cobre embutida en la pared entre el punto de la unidad interior y el de la exterior, el tubo de desagüe para evacuar el agua de condensación, la canalización o línea eléctrica que alimentará el equipo y, a menudo, el hueco o espacio reservado para la unidad exterior. En una preinstalación para aire por conductos, además se deja el espacio en el falso techo. Lo que no incluye son los equipos en sí, ni normalmente la carga de gas ni la puesta en marcha, que se hacen al instalar las máquinas. Es decir, deja el camino preparado, pero el aparato se pone después.
¿Cómo saber si mi piso tiene preinstalación de aire acondicionado?
Por varias señales visibles. La más típica es una caja o tapa de registro en la pared del salón o un dormitorio, normalmente en alto cerca del techo, que es donde acaba la tubería embutida y donde iría la unidad interior. Otra señal es la salida de unos tubos de cobre (a veces con un desagüe) hacia la terraza, el patio o la fachada, en el punto reservado para la unidad exterior. En viviendas con preinstalación para conductos, suele haber una tapa de registro en el falso techo del pasillo o los baños. Si ves estos elementos, probablemente tengas preinstalación; para confirmarlo, pregunta al promotor, revisa la documentación o consulta a un instalador.
¿Cuánto cuesta instalar el aire si ya hay preinstalación?
Bastante menos que sin ella, porque el trabajo más costoso (abrir rozas en la pared para pasar las tuberías, el desagüe y el cable) ya está hecho. Con una preinstalación completa y bien ejecutada, la instalación posterior se reduce básicamente a colocar las dos máquinas, conectarlas a las canalizaciones existentes, hacer el vacío del circuito, cargar el gas y poner en marcha el equipo. Eso es mucho más rápido y limpio que una instalación desde cero. El coste concreto depende del equipo que elijas y de tu zona, pero la preinstalación ahorra una parte importante del trabajo y evita el destrozo de abrir paredes ya acabadas. Por eso es una previsión tan valorada en obra nueva.
¿Una preinstalación me sirve para cualquier aire acondicionado?
No necesariamente, conviene comprobarlo antes de comprar la máquina. Tener preinstalación no garantiza que sirva para cualquier equipo: hay que verificar que la longitud de la tubería embutida está dentro del rango que admite el modelo que quieres (cada equipo tiene un máximo de distancia entre la unidad interior y la exterior), que las ubicaciones previstas son adecuadas para un buen funcionamiento, y que el desagüe tiene la pendiente necesaria. Por eso lo recomendable es que un instalador revise la preinstalación antes de elegir la máquina, para confirmar que es válida y está bien hecha. Con esa comprobación, evitas sorpresas y te aseguras de que el equipo que compras encaja con lo que dejaron preparado.
Guías relacionadas
Qué tipo encaja en tu vivienda y cuánto consume.
Que las ubicaciones de la preinstalación sean buenas.
La preinstalación para conductos.
Una exterior para varias habitaciones.
