Cómo funciona el aire por conductos
La idea es sencilla. En lugar de tener un aparato a la vista en cada habitación, hay una sola unidad interior (un fancoil) escondida en el falso techo, normalmente sobre un pasillo o un baño. Esa unidad coge aire, lo enfría o lo calienta, y lo empuja por una red de conductos que recorre el falso techo hasta salir por unas rejillas de impulsión repartidas por las estancias. La unidad exterior, una bomba de calor en la fachada o la cubierta, es la que da frío y calor.
Para que el ciclo funcione, el aire tiene que volver a la máquina: lo hace a través de una rejilla de retorno, que lo recoge de las estancias y lo devuelve a la unidad para tratarlo de nuevo. Así, el aire circula en un bucle continuo: sale tratado por la impulsión, recorre la casa y regresa por el retorno. Entender ese circuito es la clave para entender las tres piezas que vemos ahora: el plenum, el retorno y las rejillas.
Qué es el plenum y para qué sirve
El plenum es una caja de distribución que se coloca a la salida de la máquina (en la impulsión) y, a veces, también a la entrada (en el retorno). Su función es hacer de interfaz: recoge el aire que sale de la unidad y lo reparte de forma ordenada hacia los distintos conductos que van a cada rejilla, o al revés, recoge el aire de retorno antes de devolverlo a la máquina. Es, en esencia, la pieza que reparte el caudal hacia los ramales.
En algunas instalaciones, el propio espacio entre el forjado y el falso techo se usa como plenum de retorno: el aire vuelve por esa cámara hasta un punto donde lo aspira la máquina. Un plenum bien dimensionado reparte el aire de manera uniforme; uno mal calculado es una causa frecuente de que algunas estancias climaten peor o de que el sistema haga más ruido del deseado. No es una pieza menor, aunque quede oculta.

El retorno y las rejillas: por qué importan
El retorno es imprescindible, no un accesorio. La máquina necesita aspirar aire para poder impulsarlo; si no tuviera por dónde recogerlo, se estrangularía y rendiría mal. Por eso hay una rejilla de retorno, que además suele alojar el filtro que retiene el polvo, el polen y las partículas antes de que el aire entre de nuevo en la unidad. Mantener ese filtro limpio es parte del cuidado del sistema, algo que vemos en el mantenimiento del aire acondicionado.
Conviene no confundir las dos rejillas: la de impulsión expulsa el aire tratado y la de retorno lo recoge. Un detalle de diseño importante es no enfrentarlas ni ponerlas demasiado cerca, porque entonces el aire recién impulsado se recogería de inmediato por el retorno (lo que se llama un cortocircuito de aire) y la estancia no se climatizaría bien. Por eso la colocación de las rejillas no es decorativa: responde a cómo debe moverse el aire por la habitación.
Conductos o split: ventajas, inconvenientes y diseño
Frente al split (una unidad a la vista por estancia, que se instala sin apenas obra), el sistema por conductos tiene ventajas claras: es mucho más estético porque solo se ven las rejillas, climatiza varias estancias con un único equipo, reparte la temperatura de forma más uniforme y suele ser más silencioso, al estar la máquina oculta. A cambio, necesita falso techo y una instalación más cara y compleja, sobre todo si no había preinstalación. Si dudas entre tipos de equipo, te ayuda qué es un aire acondicionado inverter, una tecnología que también llevan los equipos por conductos.
Por encima de todo, en un sistema por conductos el diseño manda: un dimensionado y un equilibrado de caudales correctos son la diferencia entre que todas las estancias vayan bien o que unas enfríen de más y otras de menos, con ruido y consumo extra. Estas instalaciones se enmarcan en el RITE, el reglamento de instalaciones térmicas. Si lo que quieres es además poder controlar la temperatura de forma independiente por habitación, eso es la zonificación, que merece un capítulo aparte. Para saber cuánto gasta de luz un equipo así, tienes cuánto consume un aire acondicionado al mes.

Preguntas frecuentes
¿Qué es el plenum en un aire acondicionado por conductos?
El plenum es una caja de distribución que va a la salida de la máquina (impulsión) y a veces también a la entrada (retorno). Recoge el aire que sale de la unidad y lo reparte de forma ordenada hacia los conductos que van a cada rejilla. En algunas instalaciones se usa el propio espacio del falso techo como plenum de retorno. Un plenum bien dimensionado reparte el caudal de forma uniforme entre las estancias.
¿Por qué es necesario el retorno en el aire por conductos?
Porque la máquina necesita aspirar aire para poder impulsarlo: el retorno es la rejilla por la que el aire de las estancias vuelve a la unidad para volver a tratarse. Sin retorno, el equipo se estrangularía y rendiría mal. Además, la rejilla de retorno suele alojar el filtro que retiene polvo y partículas. Es una pieza imprescindible del circuito, no un accesorio opcional.
¿Qué diferencia hay entre la rejilla de impulsión y la de retorno?
La rejilla de impulsión expulsa hacia la estancia el aire ya tratado (frío o caliente), mientras que la de retorno recoge el aire de la habitación para devolverlo a la máquina. Conviene no enfrentarlas ni ponerlas muy cerca, porque entonces el aire impulsado se recogería de inmediato por el retorno (un cortocircuito de aire) y la estancia no se climatizaría bien. Por eso su colocación responde a cómo debe circular el aire.
¿Qué es mejor, aire por conductos o split?
Depende de tu vivienda. El sistema por conductos es más estético (solo se ven rejillas), climatiza varias estancias con un equipo, da temperatura uniforme y es más silencioso, pero necesita falso techo y una obra más cara y compleja. El split se instala sin apenas obra y es más barato, pero pone una unidad a la vista en cada estancia. Si hay falso techo o preinstalación y quieres climatizar toda la casa, los conductos suelen compensar.
