La cuenta es simple: kWh por precio del kWh
Olvida las cifras sueltas que circulan: para saber cuánto te cuesta cargar el coche solo necesitas multiplicar la energía que cargas (en kWh) por el precio del kWh de tu tarifa. Si quieres el coste por cada 100 kilómetros, multiplica el consumo del coche (de forma orientativa, del orden de unos 15 a 20 kWh cada 100 km, según el modelo y la conducción) por ese mismo precio. Esa fórmula es tu calculadora, y es más útil que cualquier número cerrado, porque tu caso depende de tu tarifa y tu coche.
La parte variable, y la que de verdad decide, es el precio del kWh. Y ahí es donde entra la jugada: ese precio cambia muchísimo según cuándo cargues.
La hora manda: cargar en valle
Esta es la palanca de ahorro número uno, y la más fácil de activar porque no hay que comprar nada. Con una tarifa con discriminación horaria, el precio de la electricidad por la madrugada (la franja valle) es bastante más bajo que en las horas punta del día. Como en casa cargas de noche, mientras duermes, encajas la recarga justo en las horas más baratas.
El resultado es que el mismo coche y los mismos kilómetros pueden costarte el doble o el triple según cargues de madrugada en valle o de día en punta. Por eso el mensaje no es «cuánto cuesta el coche», sino «a qué hora cargas». Ajustar la tarifa y programar la carga nocturna es el primer ahorro, y es gratis.

Con placas solares, casi gratis
Si tienes placas solares, el siguiente escalón es cargar con tu propia energía. Aquí hay un matiz que cambia las cuentas: el excedente que viertes a la red se te compensa a un precio bajo, bastante menor de lo que pagas por la electricidad que importas. Así que usar tu propia generación para cargar el coche (en vez de verterla) es mucho más rentable: estás «gastando» energía que, si no, casi regalarías.
Con un cargador de carga solar inteligente, el coche aprovecha el excedente de las placas durante el día para cargarse con tu sol. Y si además tienes una batería, puedes guardar esa energía y cargar también de noche. Es el cierre del círculo de la casa como sistema: generas, almacenas y mueves, y el «combustible» del coche tiende a coste cero.
En casa vs en carretera: la gran diferencia
Conviene separar dos mundos. La recarga rápida pública en carretera es muy cómoda para viajes largos, pero su precio por kWh es bastante más alto que el de tu casa: puede multiplicar varias veces el coste de la misma energía. Es la opción para salir de viaje, no la referencia del día a día.
Donde el coche eléctrico de verdad ahorra es cargando en casa, de noche o con tu sol. Comparado con llenar el depósito de un coche de gasolina o diésel, el coste por kilómetro suele ser bastante menor cuando cargas en casa, aunque la cifra exacta depende de tu tarifa, tu coche y el precio del combustible. Si te planteas instalar un punto de recarga para aprovechar todo esto, lo vemos en el estudio.

Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico en casa?
El coste es la energía que cargas (kWh) por el precio del kWh de tu tarifa. Lo que más lo cambia es cuándo cargas: de noche en horario valle sale bastante barato, y con placas solares, casi gratis. No hay una cifra única, porque depende de tu tarifa y de tu coche, pero con la fórmula (kWh por precio del kWh) puedes calcular fácilmente tu propio caso.
¿Es más barato cargar de noche o en horario valle?
Sí, bastante. Con una tarifa con discriminación horaria, la electricidad por la madrugada (franja valle) es mucho más barata que en hora punta. Como en casa cargas mientras duermes, encajas la recarga en esas horas baratas sin esfuerzo. La misma carga puede costar el doble o el triple según la hagas de madrugada en valle o de día en punta: la hora es la palanca de ahorro número uno.
¿Cuánto se ahorra cargando el coche con placas solares?
Mucho, porque cargas con energía propia que, de otro modo, verterías a la red a un precio bajo. Usar tu excedente solar para cargar el coche rinde más que venderlo, así que el «combustible» tiende a costar casi cero. Con un cargador de carga solar inteligente aprovechas el sol del día, y con una batería puedes guardar esa energía para cargar también de noche.
¿Es más barato cargar en casa o en una gasolinera de recarga pública?
En casa, con diferencia. El precio por kWh de la recarga rápida pública en carretera es bastante más alto que el de tu tarifa doméstica, así que la misma energía puede costar varias veces más. La recarga pública es muy útil para viajes largos, pero como referencia del día a día sale cara. Cargar en casa, de noche o con placas, es donde el coche eléctrico de verdad ahorra.
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