Recuperador de calor

Ruido de un recuperador de calor: cómo conseguir ventilación silenciosa

Un recuperador de calor (la VMC de doble flujo) bien dimensionado y bien instalado se oye muy poco. Cuando sí hace ruido, el origen casi nunca es el equipo en sí, sino la instalación: conductos demasiado estrechos por los que el aire corre rápido y suena, falta de silenciadores, vibración mal aislada o ruido que viaja de una habitación a otra por los conductos. La buena noticia es que todo eso se evita en la fase de diseño.

Actualizado a junio de 2026

Unidad de recuperador de calor en falso techo con conductos y un silenciador cilíndrico intercalado
El principio
Si se oye, suele ser la instalación, no el equipo: lo que sale por las rejillas depende del trazado de conductos
Cuatro fuentes
El ventilador, el aire rápido en conductos estrechos (aerodinámico), la vibración y el ruido entre estancias (crosstalk)
La clave aerodinámica
Conducto estrecho = aire rápido = ruido. Mejor conducto ancho a baja velocidad (orientativo)
Soluciones
Conductos bien dimensionados, silenciadores en los ramales, soportes antivibración y buena ubicación de la unidad

Por qué hace ruido un recuperador (normalmente, no es el equipo)

La idea de partida, que conviene tener clara antes de echarle la culpa al aparato, es que el ruido que oyes por las rejillas depende sobre todo de la instalación: del trazado de los conductos, de la velocidad a la que va el aire y de si hay o no silenciadores. Un recuperador con buenos ventiladores puede sonar mucho si lo conectas a una red de conductos mal dimensionada; y al revés, el mismo equipo bien instalado se vuelve casi inaudible. Por eso, cuando un recuperador molesta, lo primero es mirar la instalación, no pensar en cambiar la máquina.

El ruido de un sistema de ventilación suele venir de cuatro sitios, y cada uno tiene su solución. Uno, el ventilador de la propia unidad (mecánico). Dos, el aire moviéndose por los conductos (aerodinámico). Tres, la vibración que la unidad transmite a la estructura. Y cuatro, el sonido que pasa de una habitación a otra a través de los conductos compartidos (lo que se llama crosstalk). Vamos uno por uno, porque entender de dónde sale el ruido es lo que permite eliminarlo.

El ventilador y el aire en los conductos: las dos fuentes más comunes

El ventilador genera ruido mecánico, pero hoy se reduce mucho con motores EC (de conmutación electrónica), que trabajan a bajas revoluciones y de forma muy silenciosa cuando el sistema está bien ajustado; son los mismos motores que hacen tan favorable el consumo del equipo, como vimos en el consumo del recuperador de calor. Mientras el ventilador no tenga que forzarse, su ruido es bajo.

El problema más habitual es el ruido aerodinámico, y tiene una causa muy concreta: cuando el conducto es demasiado estrecho para el caudal que tiene que pasar, el aire se ve obligado a circular rápido, y un aire rápido genera turbulencias que suenan. La solución es de diseño: dimensionar los conductos para que el aire vaya despacio. Como referencia orientativa de buena práctica, en vivienda se busca mantener la velocidad del aire baja (del orden de unos pocos metros por segundo); pasarse de ahí es pedir ruido. Por eso es mejor un conducto ancho a baja velocidad que uno estrecho forzado. Y un detalle que se olvida: un filtro saturado obliga al ventilador a girar más para mantener el caudal, así que suena más; mantenerlos limpios también es cuestión de silencio, como vemos en el mantenimiento del recuperador.

Comparación de un conducto estrecho con aire turbulento y uno ancho con aire suave
La causa más común del ruido: en un conducto estrecho el mismo caudal de aire va más rápido y genera turbulencias que suenan; en uno ancho, el aire va lento y silencioso.

¿Te preocupa que un recuperador de calor haga ruido en los dormitorios? Te ayudamos a plantear la instalación para que sea silenciosa de verdad (conductos bien dimensionados, silenciadores y antivibración), en lugar de fiarlo todo al dato del folleto.

estudio gratis · sin compromiso

Vibración y ruido entre habitaciones: silenciadores y antivibración

La tercera fuente es estructural: la unidad, al funcionar, vibra, y si está rígidamente sujeta a un forjado o a un tabique, transmite ese temblor a la estructura, que lo propaga como un zumbido sordo. Se corta con una fijación estable pero desacoplada: soportes o tacos antivibración (silentblocks) bajo la unidad y manguitos o conexiones flexibles entre la unidad y los conductos, para que la vibración no «viaje» por las chapas. Es una de las medidas más baratas y más eficaces.

La cuarta, que casi nadie menciona, es el crosstalk: como los conductos conectan varias estancias a una red común, el sonido de una habitación (o el del propio aire) puede viajar por el conducto y aparecer en otra. La solución son los silenciadores o atenuadores acústicos, unos tramos especiales que se intercalan en los ramales para absorber el ruido antes de que llegue a las rejillas o pase de un cuarto a otro. Lejos de ser un lujo, en una instalación en árbol son lo que garantiza que el dormitorio quede en silencio. La normativa va en esta línea: el CTE, en su documento de protección frente al ruido (DB-HR), pide aislar conductos y anclajes con elementos amortiguadores, y el RITE (el reglamento de instalaciones térmicas) marca las condiciones de la instalación.

Dónde colocar la unidad y qué nivel de ruido esperar

La ubicación de la unidad también ayuda mucho. Conviene situarla lejos de las zonas de descanso: un lavadero, un trastero, un falso techo de baño o pasillo son buenos sitios; el peor, junto a la cabecera de un dormitorio. Sumado a unos conductos bien dimensionados, las bocas de impulsión correctamente ajustadas y los silenciadores en los ramales que lo necesiten, el resultado es una ventilación que renueva el aire sin que apenas la notes.

¿Qué nivel de ruido es razonable esperar? Aquí conviene ser prudente con las cifras: los niveles en decibelios dependen del equipo y de la instalación, y conviene tomarlos como orientativos, no como una garantía exacta. Un sistema moderno funcionando en continuo a baja velocidad puede quedar en niveles muy bajos en la estancia, compatibles con el descanso. La conclusión práctica es que «silencioso» no es solo una cualidad del aparato que compras, sino, sobre todo, el resultado de un diseño hecho con cabeza.

Detalle de la unidad de recuperador montada sobre soportes antivibración con conexión flexible al conducto
Cómo se corta la vibración: la unidad se monta sobre soportes antivibración y se conecta a los conductos con manguitos flexibles, para no transmitir el temblor a la estructura.
Dudas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Por qué hace ruido mi recuperador de calor?

Casi siempre por la instalación, no por el equipo. Las cuatro fuentes habituales son: el ventilador (mucho menor con motores EC de bajas revoluciones), el aire que circula demasiado rápido por conductos estrechos (ruido aerodinámico), la vibración que la unidad transmite a la estructura si está mal sujeta, y el sonido que pasa de una habitación a otra por los conductos (crosstalk). Lo que se oye en las rejillas depende sobre todo del trazado de conductos y de si hay silenciadores, más que del propio recuperador.

¿Cómo consigo que la ventilación sea silenciosa?

Con decisiones de diseño: dimensionar los conductos anchos para que el aire vaya despacio (un aire lento no suena), instalar silenciadores o atenuadores acústicos en los ramales, montar la unidad sobre soportes antivibración con conexiones flexibles a los conductos, y ubicarla lejos de los dormitorios (un lavadero o un falso techo de baño). Además, mantener los filtros limpios evita que el ventilador tenga que forzarse y haga más ruido. Bien planteado, el sistema renueva el aire sin que apenas se note.

¿Por qué se oye más el aire cuando el conducto es estrecho?

Porque por un conducto estrecho el mismo caudal de aire tiene que pasar más rápido, y un aire rápido genera turbulencias que producen ruido. Es como estrechar una manguera: sale con más fuerza y más sonido. La solución es dimensionar los conductos para que el aire circule a baja velocidad; como referencia orientativa, en vivienda se busca mantenerla en unos pocos metros por segundo. Por eso siempre es preferible un conducto ancho a baja velocidad que uno estrecho por el que el aire vaya forzado.

¿Para qué sirve un silenciador en la ventilación?

Un silenciador o atenuador acústico es un tramo especial que se intercala en los conductos para absorber el ruido antes de que llegue a las rejillas. Cumple dos funciones: reduce el ruido del propio sistema y, sobre todo, evita el crosstalk, es decir, que el sonido de una habitación viaje por los conductos y aparezca en otra. En una instalación con una red de conductos compartida (en árbol) no es un extra de lujo, sino lo que garantiza que estancias como los dormitorios queden realmente en silencio.

¿Vas a instalar un recuperador de calor y no quieres que se oiga en casa? Cuéntanos cómo es tu vivienda y dónde irían la unidad y los conductos, y te ayudamos a plantear una instalación silenciosa (dimensionado, silenciadores, antivibración y ubicación) para que ventiles sin perder confort acústico, sin tomar partido por ninguna marca.

estudio gratis · sin compromiso