Qué es el factor solar y cómo se lee
El factor solar (g) es la proporción de la energía solar que incide sobre el vidrio y que acaba entrando en la vivienda. Se expresa con un número entre 0 y 1 (a veces en porcentaje): un g de 0,76, por ejemplo, significa que entra alrededor del 76% de la radiación solar que llega al cristal. Cuanto más bajo es el g, menos calor del sol deja pasar el vidrio.
Por eso el factor solar es decisivo para el confort de verano: un g alto en una ventana muy soleada hace que la habitación se caliente y dispara el aire acondicionado; un g bajo frena ese calor. Cualquier valor concreto que veas conviene tomarlo como orientativo, porque depende del tipo de vidrio y de su composición.
Factor solar (g) y transmitancia (U) no son lo mismo
Esta es la confusión más habitual, y aclararla cambia cómo eliges el vidrio. La transmitancia térmica (valor U) mide el aislamiento: cuánto calor se escapa de dentro hacia fuera por conducción; ahí cuanto más bajo, mejor, siempre. El factor solar (valor g) mide otra cosa: el calor del sol que entra de fuera hacia dentro. Son dos parámetros independientes y una buena ventana los gestiona los dos.
Dicho fácil: la U te abriga en invierno (no deja escapar tu calefacción) y el g te protege en verano (no deja entrar el calor del sol). Cómo funciona la parte del aislamiento la vemos en transmitancia térmica; aquí nos centramos en el calor solar. Y ojo: no confundas el factor solar con la capa bajo emisiva, que actúa sobre el aislamiento reteniendo el calor de dentro, como explicamos en el vidrio bajo emisivo.

Control solar: cuando quieres un g bajo
Cuando el objetivo es frenar el calor del sol, se recurre al vidrio de control solar, que refleja buena parte de la radiación y baja el factor solar a valores orientativos mucho menores que un vidrio normal. Es lo que pides para fachadas muy expuestas al sol y veranos duros, porque reduce el sobrecalentamiento y, con ello, el consumo de aire acondicionado.
Existen además vidrios «selectivos», que combinan un buen control solar con la baja emisividad: dejan pasar la luz visible pero frenan el calor del sol. La gracia es no perder claridad mientras se reduce el calor. Eso sí, más control solar no es gratis ni siempre necesario: en una ventana a la sombra o en orientación norte puede ser tirar el dinero.
El g ideal depende de la orientación (y del CTE)
Aquí está la decisión práctica: el mejor factor solar no es un número universal, depende de hacia dónde mira cada ventana. En fachadas al sur y, sobre todo, al oeste, muy expuestas al sol de tarde, interesa un g bajo para evitar que la casa se convierta en un horno en verano. En cambio, en orientaciones frías o climas fríos puede convenir un g más alto, para aprovechar la ganancia solar gratis que ayuda a calentar en invierno.
La normativa también lo tiene en cuenta: el Código Técnico (CTE DB-HE) regula el control solar de los huecos, y lo hace sobre el «factor solar modificado del hueco», que combina el g del vidrio con las sombras, el marco y su color, no solo el vidrio aislado. Por eso lo sensato es elegir el vidrio ventana a ventana según su orientación, algo que entra de lleno en lo que hace eficiente a una ventana, en el pilar de ventanas.

Preguntas frecuentes
¿Qué es el factor solar de un vidrio?
Es la proporción de la energía solar que incide sobre el vidrio y que acaba entrando en la vivienda, expresada con un número entre 0 y 1 (a veces en porcentaje). Un g de 0,76 indica que entra en torno al 76% de la radiación solar. Cuanto más bajo es el factor solar, menos calor del sol deja pasar el cristal, lo que reduce el sobrecalentamiento en verano.
¿Qué diferencia hay entre el factor solar (g) y la transmitancia (U)?
Son parámetros distintos. La transmitancia U mide el aislamiento: cuánto calor se escapa de dentro hacia fuera (cuanto más bajo, mejor, siempre). El factor solar g mide el calor del sol que entra de fuera hacia dentro. Dicho fácil: la U te abriga en invierno y el g te protege del calor en verano. Una buena ventana cuida los dos valores, no solo uno.
¿Qué factor solar conviene según la orientación?
Depende de cuánto sol reciba la ventana. En fachadas al sur y al oeste, muy expuestas, suele interesar un factor solar bajo (vidrio de control solar) para evitar el sobrecalentamiento en verano. En orientaciones frías o climas fríos puede convenir un g más alto para aprovechar la ganancia solar gratis en invierno. Por eso lo ideal es elegir el vidrio ventana a ventana según su orientación.
¿El factor solar reduce el gasto de aire acondicionado en verano?
Sí. Un factor solar más bajo deja entrar menos calor del sol, reduce el sobrecalentamiento de la vivienda y, con ello, la necesidad de refrigeración en verano. Es especialmente útil en fachadas muy soleadas. Eso sí, en ventanas a la sombra o en orientación norte, pagar por un control solar potente puede no aportar ventaja: conviene ajustarlo a cada hueco.
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