El número que manda: tu consumo sin sol
La pregunta correcta no es «¿qué batería compro?», sino «¿cuántos kWh consumo cuando no hay sol?». La capacidad de una batería se dimensiona por la energía que quieres cubrir en las horas en que las placas ya no producen, sobre todo la tarde-noche. Ese dato sale de tu factura o de medir tu consumo, y es el punto de partida de todo.
Lo que NO la dimensiona es lo que mucha gente cree: ni los metros cuadrados de la casa, ni la potencia de las placas que tienes en el tejado. Dos viviendas con las mismas placas pueden necesitar baterías muy distintas si una consume de día (teletrabajo, aire acondicionado, electrodomésticos) y otra concentra el gasto de noche. La batería es para la noche; mídela por la noche.
Capacidad útil, no nominal: la profundidad de descarga
Un detalle técnico que cambia las cuentas: una batería no se descarga al 100%. Para cuidar su vida útil se reserva siempre un margen, lo que se llama profundidad de descarga (DoD). Las baterías de litio LFP modernas aprovechan en torno al 90-95% de su capacidad, bastante más que las antiguas de plomo. Así que la capacidad útil (la que de verdad usas) es algo menor que la nominal que pone en la etiqueta.
En la práctica significa que, al elegir, tienes que mirar los kWh que vas a poder usar de verdad, no solo el número grande del catálogo. Es uno de los motivos por los que conviene dejar el dimensionado en manos de quien lo calcula a diario y no fiarse solo de la cifra comercial.

Por qué más grande no es mejor
Aquí está el error más caro y más frecuente: comprar una batería enorme «por si acaso» o por miedo a quedarse corto. Una batería rinde cuando se llena de día con el sol y se vacía de noche con tu consumo, todos los días. Si su capacidad supera tu consumo nocturno real, esos kWh de más nunca llegan a usarse: no generan ahorro, pero sí cuestan dinero. El resultado es una inversión mayor que tarda más en amortizarse.
Y ojo con otra falsa expectativa: una batería más grande no te hace independiente en invierno. En los meses de menos sol las placas producen menos, la batería se llena menos y la autonomía real cae, por mucha capacidad que tenga. Dimensionar con cabeza es buscar el equilibrio, no el número más alto.
El truco antes de comprar: mover consumo al día
Hay un reflejo que casi nadie te cuenta y que puede reducir la batería que necesitas: cada kWh que consumes de día, directamente de las placas, es un kWh que no tienes que almacenar. Programar el lavavajillas, la lavadora, el agua caliente o la climatización para las horas de sol hace que aproveches la energía sin pasar por la batería, así que necesitas menos capacidad.
Por eso, antes de pagar por una batería grande, merece la pena optimizar cuándo consumes. La capacidad ideal sale de cruzar tu consumo nocturno con tu perfil de uso, y es justo lo que calculamos en el estudio: cuántos kWh necesitas de verdad, ni de más ni de menos.

Preguntas frecuentes
¿Cuántos kWh de batería necesito para mi casa?
Los que cubran tu consumo cuando no hay sol, sobre todo la tarde-noche, no los que marquen los metros de la casa ni la potencia de las placas. Se calcula a partir de tu consumo nocturno (de la factura o midiéndolo) y teniendo en cuenta que no se usa el 100% de la batería. Lo correcto es ajustarla a ese consumo real, porque una batería más grande de lo necesario no se amortiza.
¿Una batería más grande es mejor?
No. Una batería rinde cuando se llena de día y se vacía de noche, todos los días. Si su capacidad supera tu consumo nocturno, esos kWh de más nunca se usan: no ahorran, pero sí cuestan, y alargan la amortización. Además, una batería grande no te hace autónomo en invierno, cuando hay menos sol para llenarla. Lo ideal es ajustarla a tu consumo, no comprar el número más alto.
¿La batería se dimensiona por las placas o por mi consumo?
Por tu consumo cuando no hay sol, no por las placas. Las placas dimensionan la generación; la batería, lo que vas a usar de noche. De hecho, cuanto más consumas de día directamente de las placas, menos batería necesitas, porque esa energía ya la aprovechas sin almacenarla. Por eso dos casas con las mismas placas pueden necesitar baterías de tamaños muy distintos.
¿Qué es la profundidad de descarga de una batería?
Es el porcentaje de la batería que se puede usar sin dañarla. Para cuidar su vida útil no se descarga al 100%: las de litio LFP modernas aprovechan en torno al 90-95% de su capacidad, frente a porcentajes menores de las antiguas de plomo. Por eso la capacidad útil (la que usas de verdad) es algo menor que la nominal de la etiqueta, un detalle a tener en cuenta al dimensionarla.
