Qué es el bono social térmico
El bono social térmico es una ayuda económica de carácter anual dirigida a hogares en situación de vulnerabilidad, pensada para aliviar el gasto energético del hogar: calefacción, agua caliente sanitaria y otros usos domésticos de la energía. A diferencia de otras ayudas de este vertical, no financia ninguna obra ni exige presupuesto de instalación: es un ingreso directo, gestionado por la Administración con fondos estatales que se distribuyen y abonan a través de las comunidades autónomas.
Nació como complemento del bono social eléctrico, precisamente para cubrir un hueco que este no resolvía: el bono eléctrico solo ayuda si tu factura es de electricidad, pero muchos hogares se calientan con gas, gasóleo o biomasa, combustibles donde ese descuento no llega. El bono social térmico responde a esa idea de pobreza energética en sentido amplio, sin importar con qué fuente calientas la vivienda.
Bono social térmico requisitos: ¿quién puede pedirlo?
El punto que más se malinterpreta es este: el bono social térmico no se pide de forma independiente. El requisito central es haber sido beneficiario del bono social eléctrico en la fecha de referencia que marque la convocatoria correspondiente (habitualmente ligada al cierre del ejercicio anterior). Si en esa fecha estabas reconocido como beneficiario del bono eléctrico, entras en el reparto del térmico sin más gestión por tu parte. Si no lo estabas, no existe una vía para solicitar solo el bono térmico por separado.
Para llegar a ser beneficiario del bono social eléctrico, y por tanto abrir la puerta al térmico, hay que encajar en alguna de las categorías de vulnerabilidad (consumidor vulnerable, vulnerable severo o en riesgo de exclusión social), definidas por la renta del hogar en relación con múltiplos del IPREM y por circunstancias como familia numerosa, y disponer de un contrato de suministro eléctrico acogido a la tarifa regulada. Estos requisitos son distintos de los que pide una ayuda a la reforma, donde no hace falta acreditar vulnerabilidad económica; lo explicamos en quién puede pedir ayudas para reformar.
Bono social térmico frente a bono social eléctrico, en una tabla
Comparten nombre y están ligados administrativamente, pero funcionan de forma bastante distinta en la práctica. Esta tabla resume las diferencias que más importan a la hora de entender qué esperar de cada uno.
| Aspecto | Bono social térmico | Bono social eléctrico |
|---|---|---|
| Qué cubre | Ayuda anual para gastos de energía del hogar (calefacción, ACS y otros usos), sea cual sea el combustible | Descuento continuo en la factura eléctrica, solo aplicable si tu suministro es electricidad |
| Cómo se solicita | No hace falta pedirlo aparte: es automático si ya eres beneficiario del bono eléctrico en la fecha de referencia | Se solicita ante la comercializadora de referencia (PVPC) aportando la documentación de vulnerabilidad |
| Forma de pago | Pago único anual | Descuento aplicado periodo a periodo en cada factura |
| Importe | Varía por grado de vulnerabilidad y zona climática de la vivienda, según convocatoria y normativa vigente | Porcentaje de descuento sobre el PVPC, según normativa vigente |
| Quién lo gestiona | La Administración, con fondos estatales que abonan las comunidades autónomas | La comercializadora de referencia con la que tengas contratada la electricidad |
No son dos vías independientes: el bono social térmico depende de ser beneficiario del bono social eléctrico. No puedes tener el térmico sin haber tenido antes reconocido el eléctrico en la fecha de referencia que fije la convocatoria.
Cuánto da el bono social térmico
La cuantía no es una cifra única ni fija para todos los hogares: varía en función del grado de vulnerabilidad reconocido (consumidor vulnerable, vulnerable severo o en riesgo de exclusión social) y de la zona climática donde está la vivienda, ya que el gasto en calefacción no es el mismo en una zona de inviernos suaves que en una de inviernos fríos y prolongados. No damos aquí un importe cerrado en euros porque cambia de una convocatoria a otra: el dato exacto de cada año lo fija la normativa vigente, no una cifra que se pueda dar por hecha de antemano.
Lo que sí es estable en su diseño es la mecánica: es un pago único al año, no un importe mensual ni proporcional al consumo real de energía que hayas hecho. No tienes que aportar facturas de calefacción ni justificar en qué te lo has gastado; el importe se calcula por pertenecer a una categoría de vulnerabilidad y vivir en una zona climática concreta, no por el gasto energético efectivo del hogar.

Cómo y cuándo se paga
El bono social térmico se abona directamente a los beneficiarios con cargo a los fondos que el Estado transfiere a las comunidades autónomas, que son quienes gestionan el pago dentro del calendario que fije cada convocatoria. No hay que presentar solicitud, ni justificar el gasto, ni esperar a que una obra esté terminada: el hecho que dispara el pago es, sencillamente, figurar como beneficiario del bono social eléctrico en la fecha de referencia.
Esto lo diferencia por completo de cómo funciona el cobro de una subvención a la reforma, donde lo habitual es el cobro por reembolso: primero ejecutas y pagas la obra, después la justificas con facturas, y solo entonces te ingresan la ayuda. Lo explicamos con detalle en cómo se cobra una subvención. El bono social térmico no sigue esa lógica: es un pago directo por pertenecer a una categoría, sin obra ni justificación de por medio.
Bono social térmico no es una ayuda a la reforma
Conviene dejarlo claro porque es la confusión más habitual: el bono social térmico no sirve para pagar una instalación de aerotermia, un aislamiento, una caldera nueva ni ninguna obra de mejora energética. Es una ayuda al gasto corriente de energía del hogar, pensada para aliviar la factura de calefacción de un hogar vulnerable, no para financiar una reforma. Tampoco es lo que se conoce como una subvención a fondo perdido para obra, aunque comparta con esas ayudas el hecho de no tener que devolverse.
Si lo que buscas es una ayuda para reformar (cambiar el sistema de calefacción por uno más eficiente, aislar la vivienda o mejorar la envolvente), esa es otra familia de ayudas completamente distinta, con sus propios requisitos y convocatorias por comunidad autónoma. Puedes ver el mapa completo en ayudas y subvenciones para reformar.
¿No cumples los requisitos del bono social térmico? Qué mirar en su lugar
Si no encajas en las categorías de vulnerabilidad que dan acceso al bono social eléctrico y, por tanto, al térmico, el camino para bajar tu gasto en calefacción de forma duradera no pasa por esta ayuda, sino por mejorar la eficiencia del sistema que usas en casa. Cambiar una caldera antigua por una aerotermia, por ejemplo, reduce el consumo de forma estructural, y esa sustitución sí puede tener acceso a otro tipo de ayudas a la reforma, con requisitos distintos a los del bono social.
Antes de dar ese paso conviene aclarar los términos habituales de estas convocatorias (IPREM, vulnerabilidad energética, fondo perdido y demás), que reunimos en el glosario de las ayudas a la reforma. Y si quieres valorar qué ayudas encajan con tu caso y cómo quedaría una instalación de aerotermia bien dimensionada, solicita tu estudio gratis y lo revisamos contigo sin compromiso.

Preguntas frecuentes
¿Qué es el bono social térmico?
Es una ayuda económica anual para hogares vulnerables, destinada a compensar el gasto en calefacción, agua caliente y otros usos energéticos del hogar. Es distinta del bono social eléctrico (un descuento continuo en la factura de electricidad), aunque está ligada a él: se concede como complemento y no requiere solicitud aparte. Se paga en un único pago al año, y no financia obras ni instalaciones, solo compensa el gasto corriente de energía de un hogar vulnerable.
¿Cómo se pide el bono social térmico?
No se pide de forma independiente. Se concede automáticamente a quien ya es beneficiario del bono social eléctrico en la fecha de referencia que fija cada convocatoria, sin necesidad de rellenar una solicitud aparte ni aportar documentación adicional. Si no eres beneficiario del bono social eléctrico en esa fecha, no existe una vía para solicitar solo el bono social térmico por separado: el requisito de acceso pasa siempre por tener reconocido primero el eléctrico.
¿Cuánto dinero da el bono social térmico?
No hay una cifra fija para todos los hogares: el importe varía según el grado de vulnerabilidad reconocido (consumidor vulnerable, vulnerable severo o en riesgo de exclusión social) y según la zona climática donde esté la vivienda, ya que el gasto en calefacción cambia mucho entre una zona de inviernos suaves y otra de inviernos fríos. El importe exacto de cada año lo fija la convocatoria y la normativa vigente, así que conviene consultarlo en cada ejercicio en lugar de dar por buena una cifra cerrada.
¿En qué se diferencia el bono social térmico del bono social eléctrico?
El bono social eléctrico es un descuento que se aplica de forma continua en cada factura de electricidad, y hay que solicitarlo directamente ante tu comercializadora de referencia aportando la documentación de vulnerabilidad. El bono social térmico es un pago único al año, gestionado por la Administración, que no depende de la fuente de calefacción que uses (electricidad, gas, gasóleo o biomasa) y que se concede automáticamente si ya tienes reconocido el bono eléctrico, sin trámite adicional.
¿El bono social térmico sirve para pagar una reforma o instalar aerotermia?
No. El bono social térmico es una ayuda al gasto energético corriente del hogar, pensada para aliviar la factura de calefacción de un hogar vulnerable durante el año, no para financiar obras ni instalaciones. Si buscas una ayuda para cambiar tu sistema de calefacción por uno más eficiente, como una aerotermia, o para aislar la vivienda, esas son ayudas a la reforma completamente distintas, con sus propios requisitos y convocatorias por comunidad autónoma.
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Los requisitos para acceder a las subvenciones de reforma, distintos a los del bono social.
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El pago por reembolso de las ayudas a la reforma, frente al pago automático del bono social.
Términos como IPREM o vulnerabilidad energética explicados.
