Qué es el depósito de ACS (y qué no es)
El depósito de ACS es el acumulador donde la aerotermia guarda el agua caliente sanitaria: la de la ducha, los grifos y la cocina. La bomba de calor calienta el agua aprovechando la energía del aire exterior y la deja almacenada en este depósito, lista para cuando abras el grifo. ACS son las siglas de «agua caliente sanitaria», y este depósito es la pieza que te garantiza tenerla disponible aunque varias personas la usen seguidas, sin esperar a que se caliente al momento.
Conviene no confundirlo con el depósito de inercia, porque son dos cosas distintas que a veces aparecen juntas en un presupuesto. El depósito de ACS acumula el agua que sale por el grifo y la ducha; el de inercia es un «pulmón» que da estabilidad al circuito de calefacción y no tiene nada que ver con el agua que te duchas. Cuándo hace falta ese otro depósito lo explicamos en el depósito de inercia en aerotermia. Aquí hablamos solo del de agua caliente.
Integrado o separado: las dos configuraciones
El depósito de ACS puede venir de dos formas. En la configuración integrada, la unidad interior y el depósito van montados en un mismo mueble: es la llamada torre compacta o «todo en uno». Ocupa un espacio parecido al de un frigorífico (orientativamente, en torno a 1,8-2 metros de alto y unos 60 cm de base) y reúne todo en un solo bloque, con menos conexiones a la vista y una estética más cuidada. Sus capacidades típicas son orientativas de unos 180 a 260 litros, suficientes para la mayoría de viviendas, aunque no suelen llegar a los volúmenes más altos.
En la configuración separada, el hidrokit (el módulo hidráulico que gestiona el agua) va colgado en la pared y el depósito de ACS se coloca aparte, donde mejor encaje. Es más flexible: puedes elegir un depósito de más litros (orientativamente, hay capacidades que van desde ~150 hasta 300-500 litros) y ubicarlo en otra estancia. Además, al ser una pieza independiente, resulta más fácil de mantener o de sustituir el día de mañana sin tocar el resto del equipo. Lo que un sistema y otro ocupan en conjunto lo vemos en cuánto espacio ocupa la aerotermia.
| Integrado (torre compacta) | Separado (hidrokit + depósito) | |
|---|---|---|
| Montaje | Unidad interior y depósito en un mismo mueble | Hidrokit mural y depósito aparte |
| Espacio | Un solo bloque tipo frigorífico, menos conexiones | Dos elementos; el depósito se ubica donde encaje |
| Capacidad típica | Orientativa ~180-260 L | Más amplia, orientativa ~150-500 L |
| Flexibilidad | Menor: el conjunto va junto | Mayor: eliges litros y ubicación |
| Mantenimiento / cambio | Todo va unido | El depósito se mantiene o sustituye aparte |
Capacidades y medidas orientativas; dependen de cada fabricante y modelo. El integrado prioriza espacio y estética; el separado, capacidad y flexibilidad.

Cómo elegir: espacio, personas y solar térmica
Tres criterios deciden cuál te conviene. El primero es el espacio: si tienes un hueco estrecho y quieres una instalación limpia y discreta, la torre compacta integrada encaja bien porque lo reúne todo en un mueble. Si dispones de un cuarto de instalaciones o un trastero, el formato separado te deja repartir los elementos y ganar capacidad. El segundo criterio es la demanda de agua caliente, que depende de las personas de la casa: el CTE (Código Técnico de la Edificación) estima la demanda de ACS en torno a 28 litros por persona y día a 60 °C, de modo que cuantas más personas y más uso (duchas seguidas, bañera), más litros conviene tener acumulados.
Como referencia orientativa, una o dos personas suelen cubrirse con depósitos de 100-150 litros, tres personas con unos 150-200, y una familia de cuatro o cinco con 200-300 litros; las familias numerosas o con uso intensivo pueden necesitar más. Si la demanda es alta, el formato separado suele encajar mejor porque admite depósitos más grandes que los de una torre compacta. El tercer criterio es la solar térmica: si tienes o vas a tener placas solares para agua caliente, te interesa un depósito con doble serpentín (dos intercambiadores), que permite que la aerotermia y el sol calienten el mismo depósito; cómo se elige el equipo en conjunto lo vemos en qué potencia de aerotermia necesitas.
El ciclo antilegionela y el agua caliente a baja temperatura
Hay un detalle de seguridad que conviene conocer. La aerotermia es muy eficiente precisamente porque calienta el agua a temperaturas moderadas, pero el agua acumulada a baja temperatura puede favorecer la bacteria de la legionela. Para evitarlo, los depósitos de ACS de aerotermia llevan un ciclo antilegionela: de forma periódica suben la temperatura del agua del depósito por encima de los 60 °C (apoyándose en una resistencia eléctrica cuando hace falta) para higienizarla. Esta práctica está ligada a la normativa de prevención de la legionelosis (el RD 865/2003), que marca el control sanitario del agua caliente.
Por eso un depósito de ACS no es solo una cuestión de litros: también incorpora esta función de seguridad que se programa para que actúe sin que tengas que preocuparte. Cómo funciona ese tratamiento y por qué no compromete el ahorro lo explicamos en detalle en aerotermia y legionela. Si dudas entre un formato integrado o separado, o qué capacidad necesitas para tu familia, es una decisión que conviene ajustar a tu vivienda y tu consumo real, no tomarla por defecto. Para ver el sistema completo, tienes el pilar de aerotermia.

Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre un depósito de ACS integrado y uno separado en aerotermia?
La diferencia está en cómo se monta. En la configuración integrada, la unidad interior y el depósito de agua caliente van juntos en un mismo mueble: es la torre compacta o «todo en uno», que ocupa un espacio parecido al de un frigorífico, reúne todo en un bloque con menos conexiones a la vista y resulta más estética. Sus capacidades suelen ser orientativas de unos 180 a 260 litros. En la configuración separada, el módulo hidráulico (el hidrokit) va colgado en la pared y el depósito se coloca aparte, donde mejor encaje; esto te permite elegir más litros (orientativamente hasta 300-500) y ubicar el depósito en otra estancia, además de mantenerlo o sustituirlo más fácilmente sin tocar el resto del equipo. En resumen: la integrada prioriza el ahorro de espacio y la estética; la separada, la capacidad y la flexibilidad. Cuál conviene depende del hueco que tengas y de la demanda de agua caliente de tu casa.
¿De cuántos litros tiene que ser el depósito de ACS de la aerotermia?
Depende sobre todo de las personas de la casa y de su uso del agua caliente. El CTE (Código Técnico de la Edificación) estima la demanda de ACS en torno a 28 litros por persona y día a 60 °C, y a partir de ahí se dimensiona el acumulador. Como referencia orientativa, una o dos personas suelen cubrirse con depósitos de 100-150 litros, tres personas con unos 150-200 litros, y una familia de cuatro o cinco con 200-300 litros; las familias numerosas o con un uso intensivo (duchas seguidas, bañera) pueden necesitar más. También influyen los hábitos reales: no es lo mismo duchas escalonadas que varias a la vez. Si la demanda es alta, el formato separado suele encajar mejor porque admite depósitos de mayor capacidad que los de una torre compacta. El dimensionado fino lo ajusta el instalador para tu caso, pero estas cifras te sirven para hacerte una idea de por dónde van los tamaños.
¿El depósito de ACS es lo mismo que el depósito de inercia?
No, son dos cosas distintas que a veces aparecen juntas en un presupuesto. El depósito de ACS acumula el agua caliente sanitaria, es decir, la de la ducha, los grifos y la cocina: el agua que de verdad usas. El depósito de inercia, en cambio, es un «pulmón» de agua que se intercala en el circuito de calefacción para darle estabilidad y evitar que el compresor arranque y pare continuamente; ese agua no sale por ningún grifo, solo circula por el sistema de calefacción. Una instalación puede llevar solo el de ACS, solo el de inercia, los dos o ninguno, según cómo esté diseñada. Por eso conviene no confundirlos al leer un presupuesto: cumplen funciones completamente diferentes. Si quieres saber cuándo hace falta el de inercia, lo explicamos aparte; este artículo trata solo el de agua caliente sanitaria.
¿Necesito un depósito con doble serpentín si tengo placas solares?
Sí, si quieres combinar la aerotermia con energía solar térmica para el agua caliente, lo habitual es usar un depósito con doble serpentín. El serpentín es un intercambiador interno por el que circula una fuente de calor para calentar el agua del depósito; con dos serpentines, el depósito puede recibir calor de dos fuentes distintas a la vez. Lo normal es que la aerotermia y la solar térmica calienten el mismo acumulador: el sol aporta cuando hay radiación y la aerotermia completa el resto, lo que aprovecha al máximo la energía gratuita del sol. Si solo tienes aerotermia y no prevés instalar solar térmica, no necesitas el doble serpentín y basta con un depósito sencillo. Por eso, si tienes o planeas tener placas solares para agua caliente, conviene avisarlo al diseñar la instalación para elegir el depósito adecuado desde el principio y no tener que cambiarlo después.
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